Talento ecuatoriano

Entre la música y la ilustración, las facetas que habita Roger Ycaza

Para algunos, Roger Ycaza es parte de la historia de la música de Ecuador. Otros saben de él por su premiada literatura infantil y su trabajo como ilustrador; en cualquier caso, se trata de uno de los artistas más completos del país.

Por Eduardo Varas Carvajal

Harper's BAZAAR — Ecuador

Para él es un tema de intuición. Sabe que lo suyo es contar historias, de eso está claro. Pero si se le pregunta a Roger Ycaza cómo hace para dividir su cabeza entre la música, por la que se ha convertido en una de las voces más emblemáticas de Ecuador —ya sea por la banda Mamá Vudú o sus otros proyectos, como Frailejones— y la literatura infantil, que lo ha llevado a ser leído por miles de niños, niñas y sus padres —así como a ser publicado y viajar por diferentes países—, dice que lo hace gracias a la intuición.

Es así de sencillo. “Nunca estudié esto de forma académica. Eso me permite contar las historias de manera intuitiva: pensar cómo decirlas y qué herramienta usar en cada caso. A veces terminan siendo un libro, como Instante, y otras, una canción, como Desierto”. Uno de los últimos sencillos, de su autoría, que ha lanzado con Frailejones. Instante, en cambio, es una de sus más recientes publicaciones, que le ha hecho recibir un reconocimiento que, cada vez que debe hablar de él, lo emociona.

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Roger Ycaza se enteró que su libro, un trabajo en el que aparece como autor integral —texto e ilustraciones— estaba en la lista de lo mejor de 2025, de acuerdo a la Biblioteca Pública de Nueva York, a fines de octubre pasado. Celina Alonso, la editora de Lecturita Ediciones, había enviado la publicación para ser tomada en cuenta por el equipo de selección y ya en noviembre la noticia se hizo pública.

Este es uno de los 125 libros que esta institución recomienda a sus lectores, gracias a los criterios de sus libreros. “Es un reconocimiento simbólico —reconoce Ycaza—. Pero, imagínate, ¡cuántos libros recibirán! Debe ser una locura y que haya un consejo editorial que elija cuáles de esos libros deben estar en ese espacio y, además, compartirlo con el mundo… Yo me quedé sin palabras cuando me dieron la noticia”.  

Instante se centra en un texto que Ycaza había escrito —se podría decir que es un poema— enfocado en la idea de que “la alegría de la vida está ahí”, ante nosotros. Luego enumera varios momentos de felicidad a través de cada uno de los versos o descripciones, acompañados de una ilustración acorde, como si fuese una fotografía de algo que pasó. Seres en compañía de otros, de la naturaleza, de la imaginación. En épocas complicadas como la actual, más que dar un mensaje, en Instante hay una posición ante la vida.

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Si bien este libro se asienta en las fotografías, sobre un sentido de pasado y de recuerdo; no es acerca de la nostalgia. “Te soy sincero, cuando era pequeño nunca tuve la oportunidad de acercarme a una cámara o a una videograbadora casera. Yo tengo pocas fotos de mi niñez y de mi adolescencia, tengo prácticamente nada. Pero cuando empecé a involucrarme en la música y luego en la literatura, en la ilustración y en los libros, me di cuenta, cada vez más, de la importancia de guardar este tipo de registros. Y no como una cuestión de añorar el pasado, ¿no? Pero sí siento que es necesario porque nos permite recordar, atesorar, nos muestra lo que fuimos, lo que somos y lo que quisiéramos ser”.

Partirse en dos para que el arte ataque

Nacido en Ambato, en 1977, Ycaza llegó a la literatura infantil como consecuencia de la ilustración. Todo empezó en su ciudad natal en los años 90. Con el paso del tiempo, comenzó a ilustrar libros de otros autores —sus colaboraciones con María Fernanda Heredia son reconocidas en el país— y en 2009 apareció su primer libro como autor integral: Sueños.

Desde afuera pareciera que la obra musical y literaria de Ycaza no se tocan. Que una está dirigida a un público adulto, amante de los sonidos que vienen de guitarras y baterías; y otra a los más pequeños, a quienes se les lee libros. Eso parte del prejuicio de asumir que la literatura infantil es fácil, porque se enfoca en gente que recién está aprendiendo.

“Tendemos a subvalorar esta literatura, porque nos olvidamos de que nosotros, como adultos, también estamos en un proceso de aprendizaje y crecimiento. Yo sigo cometiendo errores luego de haber pensado que ya había aprendido algo y esa es una de las razones por las que subvaloramos la literatura infantil, porque nos olvidamos de que seguimos aprendiendo”.

 Ycaza afirma que la mayoría de sus proyectos están pensados desde esa perspectiva y por eso los leen pequeños y grandes.

En la música, sus indagaciones se pueden entender desde el mismo punto de partida. Las canciones, los discos y los proyectos en los que ha colaborado desde que en 1997 ingresó a Mamá Vudú —banda de la que salió en 2022— y en agrupaciones como Mundos y Frailejones, reflejan a alguien que sigue mirando a su presente y caminando hacia adelante. En 2026 lanzará un tercer sencillo con Frailejones y el próximo 7 de febrero, la banda abrirá el concierto de Kevin Jonahsen y Liniers en el Arena Music Times de Latacunga.

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Por el lado literario, sus libros se han publicado en editoriales ecuatorianas y en países como Argentina, Colombia, Chile, España, Estados Unidos, Guatemala, Italia, México, Nicaragua, Perú y Uruguay. Ha recibido una veintena de premios y reconocimientos nacionales y extranjeros, así como ha sido invitado a varias ferias del libro. Actualmente, espera la respuesta de una editorial para publicar un nuevo texto y está próximo a lanzar uno en coautoría con la música y escritora colombiana, María del Sol Peralta.

En la cabeza de Roger Ycaza se produce un desvío en algún punto. “Estoy muy metido en hacer un libro y de repente me aparece algo y digo: ‘Creo que esto va a funcionar mejor como una canción o como una imagen’. Y desarrollo una imagen solita, como muchas veces lo he hecho, y la comparto en mis cuentas”. Al final se trata de entender cuándo estos instantes pasan y cómo lo que sucede a su alrededor llama su atención y lo mueve a hacer algo. Se trata de vivir el presente: “Lo que pasa, en ese momento, es lo que me hace entender que algo que sucede se convertirá en una canción o en una historia para ilustrar o en un dibujo”. Sencillo, ¿no? (I)