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La crisis de hábitos lectores es una problemática global. La University of Florida (EE.UU.) y la University College London (Reino Unido) examinaron datos de Estados Unidos –entre 2003 y 2023– y descubrieron que el porcentaje de personas que leían por placer en un día cayó al 16 %, tres años después de la pandemia. La cifra se redujo alrededor de un 3 % anual durante dos décadas, si se compara con el 28 % registrado en 2003.

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En Ecuador, a pesar de que el 76,7 % de la población declaró leer con frecuencia diaria en 2022, solo terminaron un libro completo al año, según la Encuesta de Hábitos Lectores, Prácticas y Consumos Culturales. En su mayoría —un 61,1%— tenía una preferencia por libros académicos y de investigación, mientras que solo un 15 % consumía literatura. A este panorama se suman múltiples distractores: celulares, pantallas, otras actividades y, por supuesto, la falta de tiempo.

Por eso, si uno de tus objetivos para este nuevo año es leer más, toma en cuenta estos consejos de dos librerías ecuatorianas.

1. No estás obligado a terminar

Para Alisson Curay, coordinadora de librerías y del área de comunicación del Fondo de Cultura Económica, la lectura es una experiencia profundamente personal. Forzarse a terminar un libro que no conecta puede convertirse en un obstáculo para el hábito lector. “La vida es muy corta para estar en un libro que no te gusta. Las recomendaciones están bien, pero si una lectura no te atrapa, también es válido aprender a soltarla. Eso te hace crecer como lector”.

2. No te guíes por el número de páginas

Existe la idea errónea de que el tamaño de un libro define qué tan buen lector eres. Para Curay, esta creencia genera una presión innecesaria. “Hay historias muy profundas en formatos breves, como cuentos o novelas cortas, que pueden dejar huellas importantes”. A esto se suma Marcelo Recalde, dueño de la librería Conde Mosca, quien destaca que este tipo de opciones se adaptan mejor a las rutinas laborales y a los tiempos limitados del día a día.

3. Explora distintos géneros

La adultez nos suele imponer reglas mentales sobre los géneros que “deberíamos” leer: clásicos, títulos imprescindibles o libros extensos, pero hay un mundo más amplio que nos puede enganchar de mejor manera. Curay destaca a las novelas gráficas y a los libros ilustrados como una puerta de entrada ideal. Aunque durante mucho tiempo se los asoció con la infancia, hoy existen propuestas pensadas también para adultos. “A veces uno cree que para cumplir la meta de leer 50 libros debemos optar por opciones de 300 páginas, pero no es así. Las novelas gráficas son un camino más amable y estimulante, sobre todo para quienes se sienten intimidados por los libros extensos”.

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4. No esperes el momento perfecto para leer

No necesitamos el ambiente perfecto o una hora exacta para empezar nuestro hábito. “Así sea cinco minutos, mientras esperamos, hacemos fila o viajamos en el bus. Debemos eliminar esa expectativa de leer una hora”, indica esta quiteña, quien destaca que la clave está en la constancia, se puede iniciar con cinco minutos al día y luego aumentar progresivamente.

Desde Conde Mosca, Recalde añade que, para quienes necesitan un espacio específico, es recomendable alejar las pantallas como el celular o la computadora para mejorar la concentración. También, sugiere aprovechar las horas de la mañana o contar con una buena iluminación y, sin duda, contar con un diccionario como apoyo.

5. Siempre ten un libro a la mano

Curay finaliza con un consejo sencillo pero efectivo: el libro siempre en el bolsillo. “Ya sea físico o digital. Si lo tenemos a la mano va a darse el momento de la lectura haciendo que sea una actividad más espontánea. Para esta comunicadora, mantener el hábito lector no depende de metas ambiciosas ni de listas interminables, sino de soltar las expectativas —propias y ajenas— y volver a leer por el simple placer de hacerlo. (I)