Si estás considerando un viaje a Tailandia, es probable que te sientas un poco abrumado por la cantidad de opciones. Mucho más que un paraíso de playas (aunque ciertamente cumple con creces ese requisito), la Tierra de las Sonrisas ofrece con facilidad vibrantes aventuras urbanas, travesías por selvas húmedas, retiros de bienestar de clase mundial y recorridos gastronómicos inolvidables. Ya sea que quieras dirigirte al norte para una escapada cultural, a Koh Samui para una experiencia isleña inspirada en la tercera temporada de The White Lotus, explorar los templos de Bangkok, o simplemente dejarte caer sobre las franjas de arena más espectaculares, sé exactamente a dónde ir.
Aquí, descubre exactamente a dónde viajar en Tailandia este año: desde la isla perfecta para comenzar hasta algunos refugios menos conocidos, todos recomendados por una editora de Harper's BAZAAR que ha explorado el país de punta a punta (incluso me casé allí).
Para un fin de semana en la ciudad: Bangkok
Bangkok no es una ciudad para personas de ánimo débil: desde su clima extremadamente húmedo hasta el tráfico incesante de motocicletas, es un destino que exige energía y entusiasmo. Pero si vas preparado (zapatos cómodos, un buen sombrero y una noche de descanso adecuada), hay muchísimo por descubrir en esta ciudad vibrante.
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Los fines de semana, atrévete a recorrer el laberinto del mercado de Chatuchak (ve temprano para evitar las multitudes y el calor) y busca tesoros vintage de diseñador escondidos entre sus 15.000 puestos, o dirígete a Yaowarat Road, en Chinatown, para recorrer kilómetros de comerciantes de oro y vendedores de comida callejera. ¿Buscas algo más cultural? El Gran Palacio es uno de los templos budistas más espectaculares del país, cuidadosamente conservado y resplandeciente bajo el sol.

Alojamiento: Mandarin Oriental
El hotel más antiguo de Tailandia abrió originalmente a orillas del río Chao Phraya en 1876 y, tras ser adquirido por el grupo Mandarin en la década de 1970, sigue siendo hoy el lugar más prestigioso para alojarse en la ciudad. Solicita una habitación en el Author’s Wing, parte del edificio original del siglo XIX, donde cada suite lleva el nombre de un escritor que se hospedó allí.
Para caminatas en la selva y mercados gastronómicos: Chiang Mai

A una hora de vuelo al norte de Bangkok, Chiang Mai es la ciudad más grande del norte de Tailandia y ofrece un contraste cultural frente a las regiones playeras del sur. Muchos llegan por los santuarios de elefantes —que pueden ser maravillosos, pero es importante investigar para encontrar opciones éticas— y para adentrarse en la rica historia del país y la perdurable herencia Lanna (notarás el dialecto distinto que hablan los locales).
Aquí encontrarás templos ancestrales, exigentes excursiones por la selva y extensos parques nacionales, además de una fantástica escena gastronómica para quienes no temen probar múltiples platos al borde del camino. Para la experiencia definitiva de comida callejera, haz como el fallecido Anthony Bourdain y busca a la mujer con sombrero de vaquero en el mercado nocturno de Chang Phueak Gate. Si el atuendo no la delata, lo hará la fila.
Alojamiento: 137 Pillars
Chiang Mai no es el lugar para quedarse todo el tiempo en un resort cinco estrellas, ya que la mayoría pasa unos días intensos antes de recuperarse en las playas del sur. Pero eso no significa renunciar al estilo: opta por 137 Pillars, que honra la arquitectura tradicional Lanna incorporando toques modernos y verdaderamente lujosos, como una elegante piscina y un gimnasio bien equipado.
Para las mejores playas: Koh Lipe

Koh Lipe es considerablemente más difícil de alcanzar que islas populares como Samui o Lanta (la combinación de vuelo, taxi y lancha rápida toma todo un día), lo que significa que suele ser visitada por viajeros experimentados que ya han recorrido los destinos más obvios y buscan algo más secreto.
Y vale la pena: esta isla verdaderamente paradisíaca es conocida como las “Maldivas de Tailandia” por una razón. Aquí encontrarás bares de cócteles artesanales, restaurantes informales de mariscos y algunas de las playas más impresionantes del país, con aguas poco profundas y excelentes puntos para hacer snorkel en todas direcciones. No empaques ropa formal: no hay ningún lugar que requiera tacones (y muchos funcionan bajo una política de andar descalzo). Y no olvides llevar buenos libros, porque Lipe es, ante todo, para descansar.
Alojamiento: Idyllic Concept Resort
En la relajada Lipe, las playas vírgenes no están rodeadas de rascacielos ni mega resorts, sino de propiedades discretas diseñadas en armonía con el paisaje natural. La más lujosa es Idyllic, ubicada en un punto privilegiado al final de Sunrise Beach (los madrugadores serán recompensados con las mejores vistas). Las habitaciones son sencillas pero modernas, con villas frente al mar disponibles, y cuenta con dos piscinas: una para nadar y otra con bar integrado.
Para diversión en familia: Koh Samui

Koh Samui es quizás la isla más conocida del sur de Tailandia, ubicada en el golfo junto a Koh Pha-ngan y Koh Tao. Con su propio aeropuerto sorprendentemente bonito, está a solo una hora de vuelo desde Bangkok, pero el ambiente es completamente distinto al bullicio de la ciudad. El desarrollo ha sido intenso y hoy hay una gran variedad de resorts de lujo (incluyendo el escenario de la tercera temporada de The White Lotus, en Four Seasons), mientras que la vida nocturna de Chaweng Beach y los restaurantes de Fisherman’s Village ofrecen opciones más animadas.
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Alojamiento: Six Senses
Ubicado en la ladera norte de Samui, Six Senses es un refugio casi de otro mundo que te hace sentir deliciosamente lejos del estrés cotidiano. A una corta distancia en taxi de las playas más concurridas, ofrece privacidad y vistas espectaculares al océano (que puedes disfrutar desde tu propia piscina infinita privada). Reserva una mesa en Dining On The Rocks para una cena tranquila e inolvidable sobre una plataforma suspendida sobre el mar.
Para un retiro tranquilo: Koh Lanta

Koh Lanta, en la costa oeste y fácilmente accesible desde Phuket o Krabi, es una de las islas más tranquilas, perfecta para una escapada tipo náufrago. Las playas del norte son las más desarrolladas (aunque siguen siendo relajadas, con bares sencillos), mientras que el sur alberga los mejores resorts y las vistas más hermosas. No es un destino lleno de atracciones turísticas ni restaurantes occidentales —las familias que busquen comodidad quizá prefieran Samui—, pero quienes busquen descanso absoluto encontrarán aquí su paraíso.
Alojamiento: Pimalai Resort and Spa
Ubicado en la ladera serpenteante de la bahía Kantiang, el resort Pimalai ofrece vistas panorámicas impactantes del mar de Andamán, además de una franja de playa casi privada. Aquí te sentirás inmerso en la naturaleza, con villas rodeadas de exuberante flora tropical. Puedes practicar paddleboard, jugar tenis, tomar un curso de buceo PADI o recorrer la isla en bicicleta, pero el plan ideal incluye una larga visita al spa galardonado, donde los masajes se realizan bajo palmeras, acompañados solo por la brisa.
Para recorrer islas: Krabi

En la costa oeste del continente, al sur de Phuket, se encuentra Krabi: una provincia rodeada de acantilados, conocida como punto de partida hacia algunas de las playas más espectaculares de Tailandia. Hay más de 100 pequeñas islas frente a su costa, incluyendo Maya Bay, la idílica playa enmarcada por selva que se hizo famosa por The Beach de Danny Boyle.
Alojamiento: Ritz-Carlton, Phulay Bay
Después de un día explorando islas, el lujoso Ritz-Carlton en Phulay Bay es el lugar perfecto para regresar. Diseñado en armonía con la exuberante vegetación, te sentirás completamente inmerso en el entorno tropical, mientras que su piscina infinita ofrece el escenario ideal para contemplar el mar de Andamán.
Para lujo y vida nocturna: Phuket

Phuket es la isla más grande de Tailandia y también la más desarrollada. Gracias a su aeropuerto internacional, puedes volar directamente sin pasar por Bangkok. Es una isla de contrastes: la playa principal de Patong está rodeada de calles llenas de bares, discotecas y restaurantes de mariscos siempre concurridos. Sin embargo, eso no significa que tendrás noches sin descanso —a menos que lo desees—, ya que también abundan resorts ultra lujosos donde puedes aislarte tanto como quieras.
Alojamiento: Rosewood Phuket

Quienes han estado en un hotel Rosewood saben que pueden esperar lo mejor. Este refugio en Tailandia es un ejemplo impecable de la atención al detalle del grupo: ubicado frente al mar en la perfecta Emerald Bay, integra la arquitectura con el entorno natural de una manera que difumina los límites entre interior y exterior. (I)
Este artículo salió originalmente en Harper's BAZAAR Reino Unido.