Bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry, la maison mostró hoy una propuesta que marcó un cambio en su enfoque reciente: menos rigidez conceptual y mayor libertad creativa, tanto en las siluetas como en la construcción emocional de la colección. Titulada La agonía y el éxtasis, nació a partir de un viaje a Roma en octubre pasado y de una visita a la Capilla Sixtina. El contraste entre la severidad del espacio arquitectónico y la expresividad del techo pintado por Miguel Ángel se tradujo en prendas que exploran la tensión entre control y liberación, una idea que atravesó todo el desfile.
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En pasarela, Roseberry desarrolló un imaginario dominado por figuras animales y formas casi mitológicas. Aparecieron corsés que se prolongan en colas de escorpión, chaquetas que transforman el torso en un ave en movimiento, cuellos cubiertos de plumas densas y hombros intervenidos con picos, garras y estructuras tridimensionales.


Las siluetas fueron más extremas y voluminosas que en temporadas anteriores, con una presencia marcada del color y del dramatismo visual.
El trabajo artesanal fue central en la colección. Cada look incorporó técnicas distintas: plumas elaboradas íntegramente en seda, tul superpuesto y teñido en capas profundas, encajes con relieve tridimensional y bordados cubiertos de cristales. Algunos elementos, como picos, ojos o detalles anatómicos, fueron realizados en resina o perlas, reforzando la ilusión de realismo sin recurrir a materiales orgánicos.



A pesar del giro hacia una expresión más libre, los códigos históricos de Schiaparelli se mantuvieron presentes. El surrealismo, la referencia a la anatomía y los símbolos característicos de la casa aparecieron de forma natural. Los accesorios partieron de piezas de archivo, reinterpretadas, en un diálogo constante entre herencia y actualidad.
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Con esta colección, Daniel Roseberry propuso una alta costura entendida como un espacio para experimentar. Una entrega que reafirma el lugar de Schiaparelli como una de las casas más audaces del calendario parisino, que señala una nueva etapa en su lenguaje creativo. (I)