Apertura SULA
Apertura SULA Daniel Queirolo

Una nueva tienda se abrió en el área de pre-embarque nacional del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito. Se trata de Sula, una marca ecuatoriana que salió al mercado en enero de 2022, aunque la idea fue concebida en medio de la pandemia en 2020. En un inicio su oferta se enfocó en beachwear y swimwear. Sin embargo, ahora cuenta con una propuesta más amplia que incluye camisetas, vestidos, pantalones, shorts, puffs, trajes de baño, sobreros… 

Apertura SULA
Fotografía: Daniel Queirolo.

Su fundadora y directora creativa, Macarena Morillo, explicó durante el evento de inauguración que la marca surgió a partir de una reflexión sobre turismo, diseño y conservación. “Nosotros nacimos con el propósito de preservar la vida en el Océano Pacífico y queríamos llevar este sueño con un enfoque de turismo, pero sobre todo con propósito”.

El nombre de la marca proviene del nombre científico del piquero de patas azules “Sula nebouxii” y su concepto inicial estuvo vinculado a Galápagos. Con el tiempo, la narrativa se amplió hacia otras regiones del país, manteniendo el eje en la biodiversidad y el trabajo local.

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Uno de los elementos centrales del proyecto es la medición del impacto ambiental asociado a cada producto. Durante su intervención, Morillo detalló que “cada hoodie de algodón orgánico tiene un ahorro aproximado de 500 litros de agua en comparación con el algodón convencional”. Mientras que “una prenda de poliéster reciclado puede equivaler al reciclaje de entre 15 y 25 botellas plásticas”. Esta información se presenta de manera visible en las etiquetas de cada prenda, donde se especifican materiales, certificaciones y ahorro de recursos.

Apertura SULA
Fotografía: Daniel Queirolo.

Apertura SULA
Fotografía: Daniel Queirolo.

Apertura SULA
Fotografía: Daniel Queirolo.

Las prendas de la marca se elaboran a partir de una combinación de algodón orgánico, poliéster reciclado, lino, bambú y fibras alternativas como banana fabric. De acuerdo con Morillo, el proceso de selección de materiales responde a estándares internacionales y a pruebas previas de uso y resistencia. La producción se realiza íntegramente en Ecuador, a través de talleres ubicados en las afueras de Quito, Machachi y otras zonas cercanas. 

Sula trabaja de forma regular con un promedio de 15 artesanas al mes, número que puede variar según la temporada y el volumen de pedidos.

Apertura SULA
Fotografía: Daniel Queirolo.

Morillo también señaló el funcionamiento del modelo de aporte social de la marca. Cada compra destina un porcentaje a uno de tres proyectos de conservación ambiental, elegidos directamente por el cliente al momento de la compra. El esquema se canaliza a través del 3 % de las ventas —o el 20 % de las utilidades— y se dirige a iniciativas activas en el país: 

  1. Galapagos Reef Revival, enfocado en la restauración de arrecifes de coral.
  2. Galapagos Whale Shark Project, dedicado al monitoreo del tiburón ballena.
  3. Fundación Galo Plaza Lasso, que trabaja en la conservación del cóndor andino.

La elección del aeropuerto como punto de venta responde, según Morillo, a una lógica de circulación y alcance, siendo el turista su cliente ideal. Con esta apertura, Sula consolida su presencia física en un espacio de alta afluencia, en paralelo a un modelo de comercialización enfocado principalmente en alianzas con hoteles y cruceros. La marca no opera bajo un esquema de colecciones aceleradas, sino desde una aproximación funcional orientada al viajero.  (I)