Harper's BAZAAR

Para la temporada FW26 se llevaron a cabo 52 desfiles y 46 presentaciones, sumando un total de 98 eventos en el calendario oficial. Además, 15 nuevas marcas se incorporaron, entre ellas Andrew Curwen, Pipenco, Menyelek y Cult Gaia, ampliando el espectro creativo y reforzando la sensación de transición que atraviesa la ciudad.

Uno de los momentos más esperados fue el debut oficial de Rachel Scott al frente de Proenza Schouler. La firma, históricamente dirigida por sus fundadores, abrió una nueva etapa con una propuesta que equilibró precisión estructural y sensibilidad contemporánea, marcando el inicio de una transición clave dentro del panorama estadounidense.

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Si algo dejó claro esta edición, es que la narrativa colectiva fue más fuerte que las individualidades. Entre estructuras, texturas y decisiones cromáticas, estas fueron las cinco tendencias del FW26.

El velvet, textura que vuelve con fuerza

RALPH LAUREN. ANGELA WEISS. Getty Images.
RALPH LAUREN. ANGELA WEISS. Getty Images.

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RALPH LAUREN. ANGELA WEISS. Getty Images.

El terciopelo se consolidó como uno de los tejidos más recurrentes, aportando profundidad y una elegancia táctil que atravesó distintas propuestas. En Area, firma reconocida por su estética glam y sus construcciones esculturales, el velvet funcionó como contrapunto a piezas con lentejuelas, apareciendo desde pantalones fluidos hasta vestidos arquitectónicos. En Khaite adoptó una lectura más sobria, principalmente en tonos oscuros, reforzando una sofisticación minimalista. Mientras que Ralph Lauren lo reinterpretó en blazers y vestidos en tonos tierra, con una mirada clásica y refinada que reafirma su vínculo con el lujo atemporal estadounidense.

Reflejos metálicos

Carolina Herrera. RTW Fall 2026.
Carolina Herrera. RTW Fall 2026.

Los tonos metálicos se impusieron como una de las apuestas más visibles de la temporada. En 7 For All Mankind, que debutó en el calendario oficial, el brillo se presentó desde una estética más urbana, con verdes metalizados y morados intensos aplicados a siluetas relajadas que dialogaban con el streetwear y elevaban el denim hacia un terreno más audaz. En Carolina Herrera, dentro de una colección marcada por colores cálidos y vibrantes, los metálicos aparecieron en chaquetas estructuradas y vestidos con acabado luminoso, aportando una sensación de lujo pulido y sofisticado. Mientras que Cult Gaia, también en su debut, apostó por looks completos y vestidos de líneas limpias donde el brillo acentuaba la forma, logrando una propuesta moderna, escultórica y visualmente contundente.

Hombros que imponen

Calvin Klein
Calvin Klein.

Calvin Klein
Calvin Klein.

Los hombros marcados regresaron como símbolo de fuerza y presencia. En Bronx and Banco, firma conocida por su glamour contemporáneo y siluetas impactantes, la colección apostó por formas escultóricas, detalles intrincados y texturas llamativas que equilibraban modernidad y elegancia atemporal. En Calvin Klein, la referencia fue más nostálgica, un guiño a finales de los setenta e inicios de los ochenta, cuando la casa consolidaba su identidad, lo que se tradujo en chaquetas y blazers de hombros fuertes y accesorios que enfatizaban la línea superior del cuerpo. Por su parte, Private Policy llevó la tendencia hacia una sastrería más rígida, con hombreras rectas en trajes estructurados y vestidos que acentuaban una silueta arquitectónica. 

Broches y colgantes

Tory Burch
Tory Burch.

Tory Burch
Tory Burch.

Se posicionaron como uno de los recursos de estilismo más influyentes de la temporada, un complemento que va más allá de la prenda y aporta impacto visual inmediato. En Tory Burch, aparecieron en forma de peces plateados, tanto en broches como en collares, reforzando esa capacidad de la diseñadora para convertir piezas familiares en algo especial a través del detalle. En Advisry, dentro de una propuesta más contemporánea y colorida, los accesorios ayudaron a definir el carácter de cada salida, aportando un tono más lúdico y expresivo. Finalmente, en Coach, los colgantes estuvieron presentes en prácticamente todos los looks, integrados a una colección de espíritu urbano y nostálgico que reafirmó el accesorio como parte esencial de la construcción de identidad en pasarela.

Volantes en movimiento

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AKNVAS.

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LoveShackFancy.

Se reafirmaron como un recurso para aportar dinamismo y dimensión a la silueta. Más que un adorno, funcionaron como una herramienta para introducir movimiento y dramatismo, transformando piezas aparentemente sencillas en propuestas con mayor presencia visual. En Altuzarra, dentro de una propuesta que equilibró modernidad y sofisticación, los volantes aparecieron estratégicamente en vestidos y faldas, añadiendo fluidez y tensión escénica sin perder elegancia. En AKNVAS, firma de espíritu más contemporáneo y urbano, se reinterpretaron desde una óptica más limpia y estructurada, presentes en faldas y shorts. Por su parte, LoveShackFancy llevó los volantes hacia una narrativa más romántica y poética, en tonos cálidos y siluetas etéreas que evocaban sensibilidad y feminidad delicada. (I)