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¿Las mujeres necesitan a Elle Woods?

Exploramos el legado del rol protagónico de Legally Blonde y las razones por las que sigue conectando con mujeres en la actualidad.

Por Marie-Claire Chappet

Harper's BAZAAR — Ecuador

La serie de televisión Elle, precuela de Legally Blonde, ambientada seis años antes de los acontecimientos de la película original, sigue a Elle Woods durante la secundaria. La presenta como una nueva forastera, esta vez como un incongruente destello de rosa en medio de un mar de franela gris.

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En un mercado saturado de franquicias de superhéroes que parecen continuar, reiniciarse y reinventarse más veces de las que se puede contar, resulta refrescante que esta nueva explotación de una propiedad intelectual de Hollywood, tenga como protagonista a una mujer cuyos únicos superpoderes son unas french tips impecables y un inquebrantable sentido de identidad.

El personaje principal, que llegó por primera vez a nuestras pantallas en 2001, ha demostrado tener una vigencia extraordinaria. No solo nos regaló el bend and snap y un conocimiento indispensable sobre el cuidado de las permanentes, sino que su personalidad contagiosa dio origen a una secuela en 2003 y a un exitoso musical de larga trayectoria. Además, el guion de la producción original fue incluido, en 2021, entre los mejores del siglo XXI hasta ese momento.

Estos roles dejan un legado tan imborrable porque conectan con el público; ofrecen algo cercano e inspirador que hace que las audiencias quieran más. Para quienes crecieron con el filme, ella se convirtió en un modelo de ambición que no se deja intimidar por sus detractores. Reese Witherspoon ha dicho que este es el papel sobre el que más comentarios recibe de sus fans, incluidos muchos que aseguran que las inspiró directamente a estudiar Derecho.

THA. Shutterstock

La cinta original está impulsada por la ambición de la figura central: primero, por recuperar a su novio y, después, por demostrar su propio valor. Es dedicada, creativa e impresionante en ambas empresas y, sobre todo, nunca sacrifica su identidad en el proceso. Su ensayo de admisión a Harvard se convierte en un video en el que explica cómo interpreta las leyes a su manera —principalmente en un bikini de lentejuelas— y representa a su clienta en los tribunales, vestida completamente de rosa.

Incluso cuando finalmente admite que su esponjoso bolígrafo y su cuaderno con forma de corazón no son precisamente suficientes, elige una computadora portátil de un naranja estridente, un estallido de color en medio de un mar de modelos negros idénticos.

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Muchas historias del cine incluyen transformaciones en las que la protagonista femenina mejora de manera radical con solo usar una plancha para el cabello y quitarse los lentes. Aquí, la rubia se pone anteojos, pero incluso cuando sus profesores y compañeros de Harvard se burlan de ella, nunca se transforma en algo que no sea su propia versión del éxito y de lo que significa ser abogada. Un claro ejemplo: construirá un impresionante CV, pero será rosa y tendrá aroma.

“Incluso cuando intenta cambiar, Elle sigue siendo, decididamente, ella misma”.

Cuando de niña vi el film, me impactó profundamente esta idea y, como muchas que crecieron con ella, creo que llevé un poco de Woods conmigo a la universidad y, más tarde, al mundo laboral. De hecho, no me da demasiada vergüenza admitir que he escuchado la canción de Joanna Pacitti, Watch Me Shine, que forma parte de la banda sonora del montaje de “les demostraré lo valiosa que puede ser”, antes de cada una de las entrevistas de mi vida: desde la universidad hasta mi actual trabajo aquí, en Harper´s BAZAAR.

“Lo que Vivian ve en Elle es una negativa a dejarse minimizar simplemente porque otros —en su mayoría hombres— piensan poco de ella”.

Quizá se haya convertido en una superstición, pero lo más probable es que hay algo en este personaje que conecta conmigo y con otras más. No se trata únicamente de que luche contra los prejuicios y la condescendencia, sino también de la manera en que se comporta. Claro, tiene algunos comentarios mordaces para Vivian Kensington, pero, en gran medida, se conduce con respeto y amabilidad hacia sí misma. El resultado no es solo su éxito en Harvard, sino también el nacimiento de una amistad entre mujeres, especialmente con Vivian, su antigua enemiga.

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Lo que Vivian ve en su colega es una negativa a dejarse minimizar simplemente porque otros —en su mayoría hombres— la subestiman. Pasa de burlarse de ella a sentirse inspirada. De la misma manera, inspira a Paulette, interpretada por Jennifer Coolidge, a recuperar su dignidad (y “al perro, idiota”) y consigue que su severa profesora de Derecho, la profesora Stromwell (Holland Taylor), pase de la incredulidad al respeto. Todo esto lo logra con determinación, pero también con compasión.

Jessica Brooks. Lexi Minetree como una joven Elle Woods

Por eso, no sorprende que una nueva generación conozca a su propia Elle Woods, esta vez interpretada por la debutante Lexi Minetree, quien obtuvo el papel tras presentar su propia y brillante versión del ensayo de admisión a la universidad.

Espero que encuentren inspiración en la resiliencia, la convicción y la bondad. Porque creo que la mayoría de las mujeres jóvenes —sin importar el color de su cabello— pueden identificarse con la experiencia de ser subestimadas. Y ante ello, siempre podemos recordar las palabras: “Siempre debes tener fe en ti misma”. (I)

Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR UK.