La plataforma digital donde habitan el lujo y la artesanía ecuatoriana.

Más allá de los mercados, la obra y la destreza de los artesanos que están transformando el legado nacional encuentran ahora un espacio en la galería digital Onra. Este puente los proyecta al mundo con protagonismo y transparencia, permitiendo que sus creaciones encuentren nuevos hogares.

Por Estefanía Córdova

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A pesar de ser guardianes de saberes, transmitidos generación tras generación, los artesanos en Ecuador enfrentan retos desde que inician la producción hasta la venta. Por eso, Bianca Dager, experta en sostenibilidad, innovación y emprendimiento; junto a Karla Paredes, periodista, coolhunter (cazadora de tendencias) y directora de moda editorial, unieron esfuerzos para impulsar al segmento de lo “hecho a mano”. En conjunto, crearon un espacio que valora el desarrollo detrás de cada pieza, impulsando la comercialización de artesanías de alto nivel. Bianca es CEO y fundadora de ONRA, y Karla, es la curadora y directora creativa.

Fotografía: Cortesía de Onra. De izquierda a Derrecha Bianca Dager y Karla Paredes.

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Hace varios años sintieron que este nicho necesitaba un empujón y exploraron alternativas para mostrar el ingenio que, si bien existía de sobra en el país, carecía de una red de apoyo. Al inicio estaban totalmente desconectados del mercado, ni siquiera “los artesanos se conocían unos a otros”, explica Karla. Con Weya, en 2023, construyeron las bases de una comunidad enfocada en el desarrollo de la artesanía a través de encuentros, foros y puestas en escena donde dieron visibilidad y conectaron a varios talentos. Con 116 inscritos, desde su primera edición, se convirtieron en un “acelerador del ecosistema creativo”, comenta Bianca. Con el tiempo, tejieron una red firme de creadores que aprendieron y pusieron en práctica procesos de conceptualización, sustentabilidad y estética editorial.

Fotografía; Jorge Gaibor Zumba. Sombrero: Toquilla Folk. Cortesía: ONRA.

De esta manera, potenciaron las destrezas de quienes ya dominaban estas técnicas ancestrales, elevando la calidad de su trabajo. El siguiente paso fue incorporar una serie de workshops gratuitos con Campus Weya, una plataforma educativa con expertos nacionales e internacionales, que aborda temas como finanzas, estrategias de negocio, moda circular, diseño e innovación. Cada taller tiene una acogida de 50 participantes aproximadamente y ofrece herramientas para impulsar su crecimiento, tanto de manera presencial como online.

El legado que guarda cada artesano en sus manos es incalculable. Pero sin un camino claro ni conocimiento sobre lo que funciona en la actualidad, se torna sumamente difícil monetizar sus obras. Por lo que, para ambas, la clave es acompañarlos y prepararlos en su recorrido. Bajo este enfoque, sus creaciones, más allá de ser bellas, adquieren una estructura conceptual más sólida, una narrativa consistente, una calidad excepcional y responden a las necesidades de los consumidores.

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“Weya fue la jardinera donde se sembraron las semillas, y ONRA es el fruto que se ha materializado en productos de lujo, listos para comercializar”, resume Bianca.

Fotografía; Jorge Gaibor Zumba. Poncho: Original IKAT. Cortesía: ONRA

El proyecto evolucionó hacia nuevos horizontes con ONRA, la galería curada donde impulsan su crecimiento, competitividad y posicionamiento en la industria, desde un enfoque comercial. Partieron de una convocatoria interna, donde invitaron a los talentos más destacados de su comunidad. Para ese momento “el alma de startup detrás de cada proyecto ya había madurado” explica Bianca.

“La respuesta de los artistas fue positiva; aunque los sacamos un poco de su zona de confort, les encantó el desafío”, recuerda Karla. 

Los seleccionados confiaron en el trabajo del equipo, que actualmente está conformado por 10 personas. Ellos prepararon la comunicación de cada pieza, desde sus descripciones hasta sus retratos, con la narrativa estética de una colección que se conecta a través de la identidad. Su campaña de expectativa surgió en abril y la plataforma digital salió a la luz el 2 de julio del presente año. Este ecommerce, espacio digital de venta, se presentó al público con el objetivo de rescatar las raíces, técnicas y saberes para un mercado de lujo accesible.

Fotografía; Jorge Gaibor Zumba. Cartera: Armadillo Stores. Cortesía: ONRA

Trabajan en dos modalidades. Una es la curaduría y selección de piezas listas, y la otra funciona a partir de la cocreación, en la cual el equipo de ONRA participa activamente desde el proceso de diseño. En ambos casos, se involucran con la finalidad de aportar a la investigación, desarrollo y acabados de cada producto. Desde el inicio existió un compromiso mutuo para hacer esto posible, ya que su afán era ir más allá del diálogo ético del comercio justo y partir de la transparencia absoluta con sus artistas y con el consumidor. “La confianza es algo que se teje día a día. Las personas pueden entrar al sitio web y conocer desde quién realizó cada pieza, hasta cómo se manejan los pagos, pedidos, y cuáles son las cláusulas de propiedad intelectual que protegen a los creadores” comenta Bianca.

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Los 15 artesanos, según su experiencia, desarrollan productos que van desde prendas de vestir, joyas, complementos, marroquinería, cerámica, hasta piezas decorativas para el hogar. “Encuentras marcas reconocidas o que ya exportan, junto a artistas nuevos”, explica Karla. Ella asegura que esto se debe a que ambos cumplen con las expectativas y parámetros de calidad en cada pieza. Su modelo de producción funciona bajo demanda, permitiendo a los artesanos crear con mayor intención, mientras educan al consumidor sobre el respeto hacia el tiempo que se requiere. Cada pieza que es diseñada cumple con la esencia “personalizada, atemporal, intergeneracional, y hecha a mano", detalla Karla.

Su meta es que el cliente se sienta parte del proceso, así como “generar conciencia y motivación de compra a través de un movimiento que sienta orgullo por lo hecho a mano en el país”. Por eso, eligieron una modalidad virtual con shipping global que conecta esta red de talentos con un público que valora la exclusividad y el lujo de tener piezas con historia. (I)

Fotografía: Cortesía de Onra.

Créditos:

Fotografía: Jorge Gaibor Zumba.
Dirección creativa y producción: Karla Paredes.
Modelo: Ivanna Nicola y Marian Rodríguez.
Maquillaje y Peinado: Carolina Peralta.
Asistente de Producción: Mónica Mosquera
Retoque Digital: Michael Villalva Arellano.
Producción: Onra Luxury Market Place.
Muebles y Decoración: Colineal.

Lee la historia completa en la séptima edición impresa. Ya en circulación.

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