Nadie podía anticipar que Dirty Dancing terminaría alcanzando el éxito que tuvo –especialmente teniendo en cuenta que no había especialmente buena conexión entre sus protagonistas, Patrick Swayze y Jennifer Grey, tal y como se supo a posteriori–, pero lo cierto es que ingredientes para conseguirlo no le faltaban. La combinación de romance, música, baile y descubrimiento personal prometía, y el hecho de que se superaran los US$ 214 millones en taquilla en todo el mundo no hizo más que corroborar que la propuesta de su director, Emile Ardolino, era acertada.
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La cinta trataba sobre la relación entre Johnny Castle, un bailarín profesional que trabaja como profesor en un complejo vacacional; y Baby, una joven de familia acomodada que acude de vacaciones a ese resort y descubre que hay otras realidades a las que ya conocía. Sin embargo, reducir todo a una simple historia de amor sería quedarse únicamente con su superficie.
La película dio mucho de qué hablar tras su estreno en 1987 no solo por su aplaudida banda sonora. La canción principal, (I’ve had) The time of my life, interpretada por Bill Medley y Jennifer Warnes, fue galardonada con un Oscar y un globo de Oro, también estuvieron sus emblemáticos números musicales. Pero más allá de eso, trataba temas como el derecho al aborto o la sexualidad femenina en una época en la que parecía impensable hablar sobre ello en pantalla.
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El propio Patrick Swayze reflexionó sobre el legado de la película en 2002 a su paso por el programa de Conan O’Brien: "El poder de esa película no era Patrick Swayze moviendo el trasero, sino que se trataba de corazón. Se trataba de que la chica judía extravagante se queda con el chico, y eso es algo dulce, eso es por lo que ella tiene por dentro como ser humano, y es la razón por la que este chico se enamora de ella", añadió al respecto.
Fue precisamente esta opinión que Patrick Swayze tenía sobre el largometraje lo que llevó su carrera por otro camino y negarse a participar en una secuela de Dirty Dancing. "La gente en Hollywood, una vez que deciden que tienen una fórmula para algo, deciden explotarla hasta arruinarla", dijo en la citada entrevista el actor, quien confesó que le llegaron a ofrecer hasta US$ 10 millones por este trabajo pero que siempre lo rechazó.
Finalmente, tras varios años de rumores y posibles acuerdos, la esperada segunda parte de la película ha comenzado su rodaje con Jennifer Grey en su papel de Baby y se espera que se estrene en 2027 coincidiendo con el 40º aniversario del clásico, aunque no estará Swayze, quien falleció en 2009 por un cáncer de páncreas.
Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR España. (I)