Un ícono británico

La historia de la gabardina de Burberry

Desde la creación de la gabardina hasta el trench de forro a cuadros, clásico y de elegancia natural. 170 años después Burberry fusiona legado, modernidad y una estética inconfundible.

Por Renne Carl

Harper's BAZAAR — Ecuador

Pocas marcas pueden presumir de una herencia tan rica, influyente a nivel global y esencialmente británica como Burberry. La firma fue fundada en 1856 a partir de un clásico dilema británico: el clima impredecible. Thomas Burberry, con tan solo 21 años, estableció una tienda de indumentaria en Basingstoke (sur-centro de Inglaterra) con el objetivo de crear prendas que ofrecieran protección frente al clima. Antiguo aprendiz de pañero (persona que fabrica paños), Burberry pasó años probando una alternativa a las insatisfactorias opciones de impermeables de la época, confeccionados con aceite, caucho y cera. Su solución fue la gabardina, un tejido de algodón de trama cerrada, transpirable e impermeable: una innovación revolucionaria. 

Tras el éxito de la gabardina en 1879, la marca se expandió a Londres en 1891. La calidad y la durabilidad de este tejido hicieron que se adoptara en todo tipo de contextos, desde la ciudad hasta entornos rurales extremos. Burberry producía prendas en distintos gramajes para diversos climas y ambientes. El célebre explorador irlandés Ernest Shackleton vistió una gabardina Burberry en tres expediciones antárticas a principios del siglo XX para enfrentarse a condiciones extremas. 

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Le siguieron nuevas tiendas en París, en 1909, y en Buenos Aires, en 1912. Ese mismo año, Thomas Burberry desarrolló el prototipo de lo que hoy se conoce como el trench coat, denominado Tielocken. Confeccionado en gabardina y de diseño minimalista, el abrigo presentaba una correa y un cierre de doble hebilla, sin botones, un estilo adoptado en prendas militares para facilitar su rápida colocación. El Tielocken evolucionó hasta convertirse en el trench coat de Burberry durante la Primera Guerra Mundial, nombre que se le atribuye por su presencia omnipresente en las trincheras de los campos de batalla. Sus charreteras servían originalmente para indicar el rango del oficial y las anillas metálicas en forma de D del cinturón se utilizaban para sujetar equipamiento.

La primera tienda de Burberry en Londres, que abrió sus puertas en Haymarket en 1891. Getty Images. 

En la posguerra, el aviador Alan Cobham lució el abrigo reversible Dual Burberry durante su vuelo récord de Londres a Australia en 1926. En esa misma década, la marca introdujo el icónico Burberry Check como forro de sus impermeables, aunque no fue hasta los años sesenta cuando el estampado llegó a la alta moda, supuestamente después de que un comprador astuto en la tienda de París retirara el forro a cuadros de un abrigo para envolver equipaje y crear una funda para paraguas. El Check se transformó posteriormente en un símbolo del patrimonio británico y de la atemporalidad, sinónimo de Burberry y distintivo de gusto y calidad.

Con la marca ya consolidada y reconocida por su estética práctica pero refinada, su trayectoria avanzó aún más en los años ochenta y noventa, con el trench y el check —así como la apreciada gama de bufandas de cachemira— con un lugar destacado en las colecciones, junto con incursiones en la moda lifestyle, incluyendo ropa deportiva, de playa e incluso una línea de alimentos gourmet. Sin embargo, fue en los años 2000 cuando Burberry evolucionó hacia una casa de lujo —y pionera digital—, al inaugurar su tienda insignia en Bond Street (Londres) y convertirse en 2010 en la primera marca en transmitir en directo un desfile.

Evolución de la gabardina. Getty Images. 

Hasta hoy, la gabardina de Burberry continúa tejiéndose en el Burberry Mill en Yorkshire —en funcionamiento desde hace más de 50 años—, lo que ilustra la conexión duradera de la marca con su herencia y la manufactura británica. Como tejido resistente a las arrugas y conocido por mantener su forma, es ampliamente utilizado por su versatilidad como prenda de exterior y por su atractivo sartorial atemporal, y numerosas marcas de lujo lo incorporan en sus diseños.

En cuanto a las múltiples interpretaciones del trench coat, el de Burberry es el que resulta instantáneamente reconocible y perdurable. Cada pieza se confecciona en Yorkshire y sastres especializados la terminan a mano. Según la marca, solo el cuello está compuesto por ocho partes y requiere hasta 270 puntadas para crear una curva fluida que permita que repose perfectamente sobre el cuello. Aunque el diseño ha evolucionado desde su primera versión como prenda impermeable, su ADN permanece intacto, con un enfoque en el estilo atemporal y la artesanía.

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Por supuesto, con su herencia estilística, el trench de Burberry captó la atención de Hollywood. Debido al poder de su atractivo universal y a su estética elegante, ha tenido numerosas apariciones cinematográficas, desde Fred Astaire en The gay divorcee (1934), hasta Catherine Deneuve en The umbrellas of Cherbourg (1964), Meryl Streep en Kramer vs. Kramer (1979), Brad Pitt en Ocean’s Twelve (2004) y Ben Affleck en Argo (2012). Audrey Hepburn y Marilyn Monroe figuran entre las celebridades que han lucido el trench de Burberry en sus múltiples versiones, al igual que británicos como Sienna Miller, Lily Allen, Lewis Hamilton, Gwyneth Paltrow, Madonna, Kylie Jenner, Zendaya y Bella Hadid.

En febrero pasado Burberry anunció a la superestrella de los años sesenta Twiggy como rostro de su campaña verano 2026, que, apropiadamente, presenta siluetas inspiradas en el estilo mod e incluye sastrería estilizada, texturas táctiles, vestidos rectos, minifaldas y una variedad de chaquetas de tres botones en la colección del director creativo de 40 años Daniel Lee, egresado de Central Saint Martins y ex Bottega Veneta y Celine. “Me emocionó muchísimo cuando me contactaron el año pasado para hacer la campaña; pensé que éramos una buena combinación”, comentó Twiggy, también conocida como Leslie Lawson, a Harper’s BAZAAR Estados Unidos tras su nombramiento. “Burberry siempre ha sido muy elegante, muy estiloso, y creo que la llegada de Daniel Lee ha sido fantástica”. Twiggy sigue los pasos de Kate Moss, Georgia May Jagger, Rosie Huntington-Whiteley, Olivia Colman y Liam Gallagher, entre otros, como imagen de la marca.

Burberry otoño 2026. Getty Images. 

La marca también lanzó hace unos meses la campaña global en honor a su aniversario 170, con 23 figuras de la moda, el cine, la música y el deporte. Titulada “The trench, portraits of an Icon”, la campaña incluye nombres como Moss, Daisy Edgar-Jones, Huntington-Whiteley, Agyness Deyn y Jonathan Bailey, fotografiados por Tim Walker, en una serie de imágenes atemporales e íntimas en blanco y negro. “Piénsalo como un tributo a Burberry —un símbolo del estilo y la artesanía británicos— y un agradecimiento a las personas expertas detrás de cada abrigo”, afirma Lee. La campaña presenta la colección Héritage ampliada, con la introducción de la Mayfair Trench Jacket, en un corte cropped moderno, junto a estilos emblemáticos como los trench Kensington, Waterloo y Chelsea, además del abrigo Camden.

“El trench coat de Burberry se erige como uno de los símbolos más icónicos de nuestra marca. Una historia arraigada en la artesanía, la innovación y la autenticidad que nos han definido durante 170 años”, afirma el CEO Joshua Schulman. Con esta sensibilidad inequívocamente británica, Burberry se encuentra en una posición privilegiada al celebrar este hito y acercarse a dos siglos de estilo perdurable y relevancia cultural. 

Nota publicada originalmente en Harper's BAZAAR UK y publicada en la quinta edición impresa de Ecuador. Consíguela: