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Dice que en un punto de su vida lo intentó, que contactó a alguien a través de un número de WhatsApp porque vio una publicidad en Facebook. Pero no de casualidad, en realidad estaba buscando quién podría ayudarle con un hechizo de amor. Roberto —habló bajo la condición de no revelar su nombre real— hoy tiene 32 años y hace cinco se enamoró perdidamente de una compañera de trabajo: “No lo pensé mucho, solo quería que estuviera conmigo”.

Se puso de acuerdo con alguien que se hacía llamar “Maestro” y accedió a verse en un local en el centro de Guayaquil que, a simple vista, no es lo que alguien espera cuando se trata de lo esotérico. “Uno ve muchas películas y piensa que hay tzantzas por todo lado, animales disecados y esas cosas. Pues era una sala de lo más común, de paredes blancas y afiches con dibujos sobre el espíritu”. Dice que hizo todo lo que el “Maestro” le pidió —hasta llevarle una foto de la chica— y le entregó US$ 15. Al día siguiente se arrepintió. “No tenía sentido obligar a alguien a través de esas cosas a estar conmigo”. Llamó al brujo y le dijo que quería que dejara de hacer lo que estaba haciendo.

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Un par de meses después ella empezó a salir con otro compañero de trabajo y al cabo de un año se casó con él. Roberto fue a la boda. “Ya para ese momento no sentía lo mismo por ella, así que creo que funcionó bien para todos”. Sus ahora excompañeros de trabajo —porque él labora en otro lugar— son padres de una niña pequeña y él está en pareja desde hace tres años, sin necesidad de recurrir a embrujos o amarres.

No es extraño encontrar afiches pegados en postes y en paredes con leyendas como: “¿Problemas de amor?” o “¿Quieres que esa persona se fije en ti?”. Así como tampoco es raro ver avisos promocionales en redes sociales que afirman que por US$ 30 el amor de tu vida se volverá loco por ti. En mercados se venden piedras, ungüentos, inciensos y hasta brebajes para que el amor verdadero llegue… todo lo que sea conseguir el amor mueve lo esotérico que más allá de las creencias, refleja la necesidad de encontrar a una persona, recuperarla o retenerla.

En ocasiones, esa necesidad es solo la búsqueda de comprensión. 

Así es cómo lo ha vivido Graciela Naranjo, que con 37 años se ha realizado lecturas de tarot y de café. “Lo he hecho más de una vez, como una forma de ayudarme a tomar decisiones, porque en ocasiones funciona como guía”. Ella quizás se muestra un poco escéptica, pero al mismo tiempo ve en esto un camino para interpretar si debes o no estar en pareja con una persona en particular.

“Cuando te leen las figuras que te van apareciendo en la taza de café, por ejemplo, es más o menos cuando te pones a ver las formas en las nubes y encuentras un perrito, un gatito, cosas así. Entonces, tú vas moldeando un poco las cosas que te dicen y puedes sacar conclusiones que no habías analizado”, reflexiona Naranjo.

“A veces hay gente que hace estas cosas porque les falta amor propio o porque están obsesionadas con alguien y quieren que esa persona sea solo suya y de nadie más”. Naranjo afirma que es católica y cree “que esas malas energías se meten en estas cosas porque son como portales que te abren hacia un mundo de cosas malas”.

El trabajo por dentro

Diana Álvarez tiene 14 años dedicada a realizar terapias esotéricas, espirituales y holísticas. El nombre que usa —y por el que se la encuentra en redes sociales— es el de Dianalva y si pone su rostro en todos los contenidos que sube es porque reconoce que, muchas veces, la gente que se anuncia como experta en hacer trabajos parecidos a los que ella hace, buscan engañar a la gente que busca ayuda. “En redes sociales hay un incremento de este tipo de servicios, pero el 80 % de lo que vas a conseguir son estafas. Se trata de personas que se hacen pasar como gente como yo para captar datos y extorsionar”.

Esta es una advertencia que ella considera necesaria. Una de las tantas que da durante la conversación. Aclara que lo que ella hace es magia blanca y que se ha especializado, en relaciones de pareja, en lo que denomina endulzamientos y retornos. 

“El tema del endulzamiento es aquel que evita que las relaciones sentimentales se terminen o busca que se fortalezca en una crisis. Los retornos son trabajos de magia blanca para que la pareja se reúna nuevamente”. 

En algunas ocasiones llegan a ofrecer la solución a un problema amoroso —como atar a la persona deseada— en tres días. Para Dianalva algo así no es posible. “La desesperación por la ausencia de su amado o por no perderlo, hace que la gente responda a anuncios falsos como esos que, aunque digan que son ‘garantizados’, no existen. Y en el caso de que existan, las fuerzas espirituales con las que trabajan son oscuras, negativas”. Ella aconseja no acercarse a esas fuerzas.

Por eso, explica Dinalva, no se trata de aceptar a todas las personas que requieren de sus servicios. Esa es la razón detrás de una entrevista previa que ella realiza, para entender las intenciones detrás de lo que se busca. “La luz no obliga, no fuerza, no impone y hay situaciones en donde lamentablemente no puedo ayudar con las herramientas que tengo”.

 Lo que importa es que la intención sea desde el amor. 

Por eso, cuando le han escrito para pedirle que quieren conseguir que una expareja vuelva, pero “que se arrastre, que pida perdón y que se humille”, ella rechaza el pedido. “No puedo ayudarles porque su intención viene desde el odio, desde el deseo de venganza y desde el ego”. Sus trabajos pueden costar, en promedio, entre US$ 100 y US$ 150 y su ejecución dura 21 días. Ella ha visto que en 15 días las relaciones se han arreglado, pero en otros casos no ha pasado nada. A veces las cosas no pasan como se quiere. 

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Pese a que se cree que son las mujeres las que más buscan estos servicios —un prejuicio sin justificación—, Dianalva dice que su clientela se reparte entre hombres y mujeres. Además, en enero de 2026, las consultas de esposos y novios aumentaron, hasta convertirse en el 70 % de los pedidos. Y si bien febrero es el mes del amor, pedidos de endulzamientos y retornos se mantienen de forma regular en todo el año. 

Lo que sí aumenta son las lecturas del tarot: “el tema de las relaciones de parejas y del amor toma un matiz mucho más importante, la gente normalmente quiere saber si su relación le conviene, o si su pareja tiene sentimientos genuinos”. (I)