Suhay González siempre trabajó con números. Su mundo estaba en las finanzas, la contabilidad y el Gobierno Federal de Estados Unidos. La cosmética pertenecía a otro territorio, uno mucho más personal y ligado a su madre Cesarina. Una mujer que fiel a sus raíces latinas, no concebía salir de casa sin los labios pintados.
En 2016, a Cesarina le diagnosticaron cáncer cerebral. Inicialmente, los médicos le dieron un pronóstico de apenas tres meses de vida. A medida que la enfermedad avanzaba y las terapias de salud se desarrollaban, el tumor la paralizó y le impidió maquillarse por sí sola. Vivió hasta junio de 2018, y durante ese tiempo, su hija Suhay mezcló cosméticos y tratamientos para esta zona del rostro con la intención de hacerla sentir mejor. La nueva empresaria encontró una pasión.
Cinco meses después de la muerte de su madre, González registró legalmente su compañía y comenzó a investigar laboratorios, fabricantes, ingredientes y empaques. El nombre elegido fue Seis: una referencia al ser la sexta hija de su padre y también como un homenaje hacia él.
Nació en Nueva York y creció entre dos culturas que hoy en día forman parte de la identidad de la marca. Su idea era poner en marcha una línea que combinara rutina de belleza y cuidado. “Quería colores que visibilizaran a la comunidad latina, pero que fueran hidratantes y saludables”.
La firma fue lanzada oficialmente en agosto de 2021, en medio de la pandemia. Comenzó con ocho tonos y hoy cuenta con 16. Además de glosses y bálsamos. Su propuesta se concentra en los labios y busca abordarlos desde dos frentes: color y cuidado.
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Las fórmulas incorporan ingredientes como vitaminas C y E, aceite de argán y manteca de karité, según el producto. No se utiliza parabenos, cuenta con una vertical vegana y está certificada como cruelty free. Los empaques se desarrollan con la misma propuesta y utilizan materiales reciclables. Algunos cuentan con un sistema magnético que permite mantener el estado de los labiales y sus matices.
Llegar a la composición definitiva tomó tiempo. La fundadora trabajó cerca de dos años con distintos laboratorios especializados en pintalabios hasta encontrar el equilibrio que ella buscaba, entre pigmentación, textura e hidratación. Su prioridad era desarrollar, primero, una buena mezcla y después construir la colección alrededor.
El resultado es una paleta que tiene tonos neutros, terrosos y colores más intensos. El costo promedio es de US$ 26. Entre ellos están “Rebelde” y “Pierce”. El primero, un rojo profundo que ella elige para los eventos. El segundo, su favorito, un marrón con matices rosados.
La elección de una gama cromática tiene su proceso y no responde solo a las tendencias. Aunque observa lo que ocurre en el mercado, su mirada está puesta en construir una propuesta que pueda permanecer. “Estoy creando un ‘legacy’ de largo plazo”. Por eso, cada nuevo color debe funcionar sobre diferentes tonos de piel. Para esta empresaria, representar a las mujeres latinas implica reconocer su diversidad.
“Tenemos un mercado de trillones de dólares, pero ¿cuántas marcas son representadas por latinas?”.
González asegura que construyó Seis sin grandes inversionistas. Su carrera en finanzas le dio algunas herramientas para emprender, pero en el mundo de la belleza fue aprender desde cero. Buscó asesoría, participó en conferencias y recurrió a especialistas para entender una industria que hasta entonces le era ajena.
En 2022, Seis apareció en Univisión y comenzó a ampliar su audiencia. Después llegaron las activaciones vinculadas con Miami Swim Week y New York Fashion Week, además de colaboraciones con Miss Universe, Miss USA y grupos de maquillistas profesionales.
Su próximo lanzamiento será una paleta magnética con seis tonalidades. Le tomó aproximadamente 18 meses desarrollarla y crear una versión que reúna varias opciones en un solo formato. El producto será parte de una nueva etapa de la marca, que incluirá dos fórmulas enfocadas en hidratar y reparar los labios. Espera finalizarla en 2027.
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Para González, el maquillaje tiene una función relevante. Puede transformar un look completo o ser el único gesto de belleza antes de salir de casa. “Si te pones un vestido, se ve muy bonito, pero cuando pintas tu boca, completas ese look”.
Es una idea que conoce desde pequeña. Su abuela, recuerda, seguía utilizando un rojo vibrante a los 80 años y tenía una frase que todavía conserva: “Si mi boca no está pintada, no salgo”. El labial puede ser discreto o intenso, pero en ambos casos funciona como una forma de expresión, explica.
La razón de ser de Seis, sin embargo, no termina en los pintalabios. Una parte de las ventas se destina a iniciativas relacionadas con el cáncer cerebral. “Con esa donación le doy ese honor a mi madre”. Lo que hace que el propósito de la marca trascienda. “Me hace sentir que lo que estoy haciendo vale la pena”. (I)