Ya sea que conozcas a Demi Moore por alguno de sus queridos papeles en el cine o la tengas en tu moodboard de inspiración capilar, no se puede negar que la actriz nominada al Oscar parece haber descifrado el secreto para envejecer con elegancia. Más allá de simplificar sus esenciales de cuidado de la piel y maquillaje, una de las incorporaciones más importantes en su rutina de belleza actual es Lancôme. Recientemente, fue nombrada embajadora global de la marca, uniéndose a estrellas como: Zoe Saldaña y Christy Turlington.
Contenido relacionado: Hablamos con Zoe Saldaña sobre música y belleza
“Es una nueva etapa para mí y me siento muy honrada de formar parte de la compañía”, explica Moore a Harper's BAZAAR. “Compartir la energía de quienes han estado antes, quienes están conmigo ahora y quienes vendrán después. Me siento realmente honrada de haber sido elegida para representar esto para ellos”. Lancôme es conocida por mantener un portafolio de fórmulas eficaces, pero la actriz afirma que la intención más amplia de la marca detrás de sus productos es parte de lo que la atrajo a esta colaboración. “Crecí con Lancôme como una marca tan progresista, que siempre estaba mirando no solo la belleza externa —aunque siempre la capturaban de una forma preciosa—. Lo que me cautivó fueron todas las campañas con Isabella Rossellini (actriz italiana); pero también la innovación científica y el verdadero intento de ir más allá de la superficie".
Un ejemplo de los productos progresistas de la marca es su recién lanzada colección Lancôme Absolue Longevity MD. “Es dejar atrás la noción de anti-edad como una lucha contra el envejecimiento y adoptar, en cambio, un enfoque más preventivo, proactivo e integral, que empieza desde el interior", añade Moore. Formulada con el ingrediente de suplemento cosmético de longevidad Mitopure, la línea busca revertir la edad biológica visible de la piel en cada etapa de la vida con tres opciones: anticipar, interceptar y reiniciar.
Conversamos con la actriz para conocer sus opiniones sobre la longevidad, por qué probablemente siempre llevará el cabello largo y cuál es el producto básico sin el que nunca sale de casa.

Si no te molesta compartirlo, ¿cuántos años tienes?
Tengo 63 y cinco meses, si queremos ser precisos.
¿Qué edad sientes que tienes en tu cabeza?
Por dentro, siento que fluctúo siempre entre los 35 y los 40, más o menos. Y solo me lo recuerdan cosas como: “Ah, no puedes tener esa edad porque tienes un hijo de esa edad”. Pero en general es mi energía y mi percepción. Creo que a muchos nos pasa: nos quedamos fijados en un periodo de tiempo. No es que tenga un recuerdo específico o una asociación anclada, ni siquiera un deseo de aferrarme al pasado, sino más bien esa sensación interna de conexión. Y parte de eso viene de pensar en cómo percibía, por ejemplo, a mi abuela a mi misma edad. Siento que soy muy diferente a cómo la recuerdo a ella a esa edad y a cómo vivía. Soy una mujer de 63 muy distinta a mi abuela. Vivimos más tiempo y eso es parte de mi fascinación con el envejecimiento: todo este momento alrededor de la longevidad y cómo quiero verme y sentirme dentro de veinte años. Y creo que eso está determinado por la calidad del cuidado que nos damos hoy, sin importar la edad que tengamos.
¿Tienes algún producto de belleza favorito que hayas usado durante la mayor parte de tu vida?
No tengo un único producto que diría que amo más ahora. Aunque usar una buena crema hidratante es algo sin lo que no puedo vivir. Es una de esas cosas que, pase lo que pase, no salgo de casa sin ella.
¿Qué aspectos de tu apariencia física te gustan más ahora que has envejecido?
Tenía la cara muy redonda cuando era más joven y aunque a veces puedo echar de menos esa cierta plenitud y esas mejillas más llenas, lo que realmente valoro son mis rasgos más angulosos. Mis pómulos, esas cosas que han ido apareciendo solo con el paso del tiempo.
¿Qué productos de belleza dirías que han envejecido bien?
Sé y siento que Lancôme Génifique se adelantó a su tiempo. Ha sido uno de esos productos que, desde que apareció, se ha mantenido tan potente y eficaz como el día en que fue lanzado.

¿Puedes darnos un resumen rápido de tu rutina de belleza actual?
Realmente soy alguien a quien le gusta mantener las cosas muy simples; no me gusta la complicación. En general, uso un buen limpiador y eso es de pies a cabeza: básicamente la limpieza y la hidratación son mis dos pilares, pase lo que pase. Y luego incorporo Lancôme Absolue Longevity MD, que he estado usando durante tres meses. Así que tengo mi sérum y la crema hidratante, con eso estoy lista. Soy bastante simple, porque creo que más que la cantidad de cosas que haces, lo importante es la constancia con la que puedes hacerlo. Lo mismo pasa con mi cabello, no me gusta exagerar. Y cuando no estoy trabajando, generalmente tampoco uso maquillaje, lo mantengo todo muy limpio y fresco.


Tu cabello largo y suelto es icónico. Aunque también nos encantó cómo te quedaba con un corte bob.
No lo corto porque estoy muy apegada a él. Pero me encanta la oportunidad de jugar; eso fue lo mejor. Y de vez en cuando, cuando me aburro un poco, me ayuda a romper la monotonía de pensar: “¿Me lo corto? ¿Me hago flequillo?”. Y siempre digo que no, porque al día siguiente me despertaría y pensaría: “¿Por qué hice eso?”.
¿Qué te hace sentir vibrante y joven?
Cuando mantienes la curiosidad en el día a día, la vida siempre se siente vibrante porque está llena de posibilidades. Cada vez que sientes esa especie de bloqueo, esa falta de vitalidad, es porque hay una parte de ti que no está comprometida con seguir siendo curiosa. Realmente siento que las personas que conozco y que me inspiran cuando son mayores comparten algo en común: no están atrapadas en la idea de que ya lo saben todo. No están atrapadas en simplemente haber visto la vida y repetirla mecánicamente. Están en esa mirada que tiene un niño, que es la capacidad de apreciar y maravillarse con lo que nos rodea. Diría que una de las cosas que me mantiene viva es cuando me despierto por la mañana, abro la puerta trasera hacia una pequeña terraza que tengo, con las luces aún apagadas en mi habitación, y simplemente escucho a los pájaros. Eso eleva mi espíritu, mi alma y mi ser, cambia por completo mi día.
Muchas personas temen envejecer. En tu opinión, ¿qué es lo mejor de hacerlo?
Creo que hay una combinación de sentirte más cómoda en tu propia piel y preocuparte menos por la validación externa. Con el tiempo llega algo muy importante: una mayor aceptación de quién eres, no solo de las partes que más te gustan. Es como llegar a un punto en el que aprecias esas rarezas, esas cosas que antes juzgabas, y poco a poco dejas que ese juicio desaparezca. (I)
Esta nota se publicó originalmente en Harper's BAZAAR Estados Unidos.