Zoe Saldaña conquistó cada rincón de Hollywood con su elegancia y sinceridad. Sus papeles en las franquicias de Avatar, Guardians of the Galaxy y Star Trek le dieron el título de la actriz más taquillera de todos los tiempos. Sí, de todos los tiempos. Su interpretación de Rita Mora Castro en Emilia Pérez le valió un Oscar. También suma un Globo de Oro, dos Critics' Choice Awards y un SAG Award, entre otros reconocimientos.
Detrás de cámaras, Saldaña también trabaja como productora a través de Cinestar Pictures, la compañía que fundó junto a sus hermanas Mariel y Cisely, en 2013. Ahora, a los 47 años, asume uno de los roles más glamurosos de su carrera: convertirse en embajadora global de Lancôme, uniéndose a figuras como: Julia Roberts, Olivia Rodrigo, Christy Turlington, Isabella Rossellini, Aya Nakamura y Vanessa Kirby.
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“Realmente siento que esta alianza llegó en el momento correcto, porque apareció en una etapa de mi vida en la que no la esperaba —cuenta a Harper's BAZAAR—. Me siento hermosa y siento que no solo estoy trabajando con lo que tengo, sino celebrándolo, abrazándolo y cuidándolo. Y eso llega con la experiencia y también con el conocimiento”. Saldaña protagonizará la nueva campaña Absolue Longevity MD Intercept, una línea de skincare basada en ciencia de longevidad para preservar la salud de la piel. “Ellos escuchan a las mujeres y no solo a aquellas de cierta edad, sino a todas. Y eso realmente conectó conmigo”.
A continuación, Saldaña habla sobre su relación con el maquillaje, sus rituales de bienestar y la música que la hace sentirse mejor.
Hablemos de productos. ¿Qué estás usando ahora y qué es lo que más te gusta?
No soy una persona que use demasiados productos, pero sí soy muy fiel. Si encuentro algo bueno y veo resultados, me emociono muchísimo y pienso: “no voy a usar otra cosa mientras esta relación funcione”. Mi rutina de noche es innegociable porque mi piel realmente necesita que me lave el rostro y aplique algo muy nutritivo. Así despierto con esa firmeza que todavía intento conservar. La crema Absolue Longevity MD Intercept ha sido maravillosa. No es demasiado pesada, pero sí muy nutritiva. No uso maquillaje. Ni siquiera recuerdo la última vez que lo hice. Cuando era más joven, la idea de salir sin maquillaje era impensable; siempre hacía ese look de “make up no makeup”. Pasaba mucho tiempo perfeccionándolo. Y ahora, literalmente, no uso maquillaje, excepto la máscara de pestañas. Últimamente, aplico la Curl Goddess porque me encanta el volumen y el largo que deja.


¿Cuál fue el primer producto de belleza usaste y cómo te hacía sentir?
Creo que el primero estaba en el baño de mi abuela o sobre su tocador en el dormitorio. Sus labiales, la mitad probablemente ya estaban vencidos. Como buena abuela, tenía muchísimas cosas que ya ni usaba. Yo revisaba todos sus perfumes. Recuerdo especialmente Lancôme Trésor; me lo ponía y me encantaba. También sus labiales y toda su ropa. Tenía muchísimos looks estilo Working Girl de finales de los setenta e inicios de los ochenta que me parecían increíbles. Me dejaba jugar ahí siempre y cuando luego guardara todo en su lugar.
Has tenido muchísimos papeles memorables en el cine. ¿Hay alguno que recuerdes como especialmente inspirador en términos de belleza o moda?
Rita, en Emilia Pérez, porque pude usar un traje de terciopelo rojo de Saint Laurent para ese número musical. Fue increíble ver cómo todo el equipo de la marca colaboró con nuestra diseñadora de vestuario. Y, en cuanto a belleza, creo que todos los personajes que interpreté me parecían hermosos. Por eso quise darles vida.


¿Hubo algún papel que haya sido especialmente desafiante por la transformación física que implicó?
Dios mío, sí. Creo que fueron Neytiri y Gamora. Neytiri porque tuve que “deshumanizarme” para convertirme en este ser humanoide que es una Na’vi. Requirió muchísimo entrenamiento, algo que me encanta. Amo sentir que siempre sigo aprendiendo. Y con Gamora, el desafío fue completamente físico. Eran cuatro horas diarias de maquillaje pesado y, honestamente, doloroso, pero el resultado se veía increíble. Gamora no habría cobrado vida sin todo ese proceso.
Hablando de ese nivel de maquillaje, ¿tu rutina de skincare o bienestar cambia cuando estás filmando o haciendo promoción?
Definitivamente cambia todo lo que hago, porque tengo muy poco tiempo para recuperarme. Literalmente estás en una ciudad distinta cada día, a veces incluso en un país diferente, y eso termina agotándote físicamente. Es muy desgastante. Así que trato de comer lo más limpio posible y dormir cada vez que tengo la oportunidad. Eso de “trabajar duro y divertirse duro”… lo siento, pero ya no es para mí. Si saliera de fiesta con la misma intensidad con la que trabajo, al día siguiente simplemente no podría aparecer en el set.
¿Hay personas que te inspiren en términos de belleza?
Me encanta cuando las mujeres trabajan con lo que ya tienen. Hay algo muy hermoso y atractivo en una mujer que realmente se mira al espejo, le gusta lo que ve y simplemente lo complementa. Pienso en Sienna Miller o Whoopi Goldberg, que es una belleza absolutamente natural. En mujeres así, menos siempre es más. ¿Y sabes quién más? Michelle Pfeiffer. Tiene una belleza impactante, casi dolorosa, de tan intensa. También me encanta que Jessica Alba siempre comparta su rutina de skincare, porque está muy conectada con su rutina espiritual. Todo gira alrededor de limpiar toxinas y darle la bienvenida a cosas saludables y limpias en tu vida. Y amo eso. Incluso admiro a las mujeres que saben maquillarse increíble y verse espectaculares haciéndolo. Me inspira cualquier tipo de mujer, sin importar cómo quiera verse o expresarse.
Y hablando de rutinas y rituales, ¿tienes algún ritual para arreglarte antes de salir? ¿Cómo entras en el mood? ¿Hay música? ¿Cuál es la vibra?
Siempre hay una copa de vino. Aunque ahora, si tomo una copa de vino, después no puedo ni ponerme los tacones porque me duelen demasiado. Mucha hidratación, agua y una buena playlist: escuchar lo que me gusta a mí, no necesariamente lo que todo el mundo está escuchando. Siempre he sido una chica de la temporada pasada. Me demoro muchísimo en seguir tendencias. Mis teléfonos siempre tienen tres o cuatro generaciones atrasadas; y con la música me pasa igual. Con respecto a mi forma de vestir, tiene más que ver con encontrar esas piezas esenciales que pueden quedarse para siempre en tu clóset y combinarse con todo. Como buena neoyorquina, siempre termino recurriendo al negro y a los tonos neutros: beige, blanco, negro, crema, rojo.

¿Hay algo de tu playlist que puedas compartir con nosotros?
Dios mío, abrí mi billetera en lugar de Spotify. A ver… aquí está. Últimamente he vuelto a escuchar muchísimo a Pearl Jam. Y también pongo Red Hot Chili Peppers para mis hijos. Amo la música old-school, desde The Shirelles hasta Madonna. Estoy escuchando mucho a Sombr porque a mis hijos les encanta. Hay un cantante español que se llama Guitarricadelafuente y amo su música. Olivia Dean es mi favorita, siempre me acompaña.
Hay un grupo de cantantes, no sé muy bien quiénes son, llamado Good Vibes Tribe 11:11. Escuché en redes una canción suya llamada “I’m not what happened to me” y me pareció hermosísima. Escucho a The Ebinum Brothers. Y está Celeste, esta cantante británica que tiene una canción increíble llamada “Woman of faces”. Y obviamente nunca falta “Dancing on my own” de Robyn. Me gusta un cantante británico llamado Bakar, que tiene una canción llamada “Alive!”. Y Gigi Perez con “Sailor song”. Mis hijos están metidos en su propia música, así que amo cuando me comparten sus playlists. Gracias a ellos, que tienen apenas 11 y 9 años, ahora sé quién es Black Coffee. Incluso redescubrí a Skrillex. Y yo pensando: “Dios mío, estos niños están escuchando DJs”.
Mi hijo tiene cuatro años, pero intento ponerle música todas las mañanas camino a la guardería; algún clásico importante.
¿Sabes qué tienes que ponerle a esa edad? “Can I Kick It?” de A Tribe Called Quest.

¿Cuál es el mejor consejo de belleza que has recibido? ¿Y recuerdas quién te lo dio?
Creo que vino de mi abuela y de mi mamá. Y básicamente era sobre higiene, buena higiene. Tener una mente limpia, un corazón limpio y un cuerpo limpio son cosas fundamentales para vivir bien. Mi papá era un hombre muy limpio; siempre olía bien y usaba hilo dental todo el tiempo. En mi familia, la verdadera belleza y la elegancia tienen que ver con la limpieza, y eso es todo. Ni siquiera lo veo como un consejo, es simplemente un estilo de vida para nosotros. Los caribeños, ya sabes, vivimos con muchísimo calor, así que prácticamente estamos bañándonos todo el tiempo. Mi mamá tampoco creía en saturar el cuerpo o el organismo con demasiados productos. Para ella, todo debía ser lo más natural posible y creía en encontrar esa única cosa que realmente funciona y quedarse con ella, sin sobreestimular los sentidos.
Y esa es tu filosofía ahora: encontrar esa crema de noche que realmente te funciona y quedarte con ella.
Si funciona, ¿para qué cambiarlo? (I)
Esta nota se publicó originalente en Harper's BAZAAR Estados Unidos.