Consejos

Seis pasos para que tu clóset vuelva a jugar a tu favor

El bloqueo a la hora de vestirse no siempre tiene que ver con la falta de ropa, sino en cómo está organizada. Reordenar el clóset puede abrir nuevas ideas y cambiar la forma en la que usas lo que ya tienes.

Por Valeria Kohn Ávila

Harper's BAZAAR — Ecuador

Todas las mañanas, frente al clóset, tomamos la primera decisión del día: qué ponernos. Parece un gesto automático, pero en realidad es el punto de partida de cómo arrancamos la jornada, cómo nos sentimos y cómo nos mostramos al mundo. Con poco tiempo y mucha prisa, solemos recurrir a lo mismo de siempre, lo primero que vemos, lo más fácil, lo que ya sabemos que funciona.

Para entender cómo la organización del clóset puede convertirse en una herramienta creativa, conversamos con Valentina Ordaz, consultora y asesora de imagen integral. Desde Valencia, Venezuela, y con más de 10 años de experiencia y más de 500 asesorías realizadas a nivel internacional, Ordaz comparte con Harper’s BAZAAR Ecuador una serie de trucos y recomendaciones prácticas para salir del piloto automático y transformar la forma en la que nos vestimos.

También te puede interesar: Les Arts

Muchas veces, cuando dejamos de sentirnos cómodas con lo que tenemos en el clóset, no es por falta de ropa, sino porque esa forma de vestir ya no acompaña el momento en el que estamos. Aproximadamente, cada cinco años nuestro estilo se transforma y atravesamos distintas etapas de cambios hormonales, personales y emocionales, que influyen directamente en lo que nos gusta, en cómo nos percibimos y en lo que queremos proyectar.

Ahí es cuando solemos refugiarnos en lo que Ordaz llama un “fondo de armario”, prendas básicas que funcionan como “las patas de una mesa”, sosteniendo el equilibrio cuando no sabemos qué más hacer. Es un problema cuando esa solución práctica termina apagando la creatividad. La vestimenta es una forma de expresión —señala Ordaz— y no debería responder solo al lugar al que vamos, sino a lo que queremos representar cuando llegamos, especialmente en contextos nuevos o profesionales donde la imagen también comunica.

El clóset debe dejar de ser un espacio de almacenamiento y funcionar como una herramienta. Para Ordaz, reorganizarlo no es un acto estético ni extremo, es un ejercicio práctico que permite ver, decidir y vestirse mejor todos los días. Estos son seis pasos clave que debes seguir.

Contenido relacionado: ¿Cómo es la creación del Classique Triomphe de Celine?

1. Saca todo y decide qué se queda

El primer paso es vaciar por completo el clóset y descartar las prendas que no has usado en el último año. Divide lo que salga en cuatro grupos: donar, regalar, botar o volver a guardar.

3. Máximo dos prendas por gancho

Colgar demasiadas prendas juntas solo garantiza que uses siempre las de arriba. Limitar cada gancho a una o dos piezas permite ver realmente qué hay y evita que la ropa quede olvidada.

2. Organiza por tipo de prenda y color

La organización debe responder a una lógica visual. Agrupa por tipo de prenda y luego por colorimetría para ver combinaciones que antes pasaban desapercibidas. Como explica Ordaz, al ver por colores, todo se vuelve más sencillo y más intuitivo. Lo ideal es ordenar de pantalones a chaquetas, creando una lectura fluida del clóset.

4. Usa gavetas y organizadores para lo pequeño

Las prendas pequeñas —como ropa deportiva, ropa interior o tops— funcionan mejor en gavetas o cajones. Si el clóset no los tiene, los organizadores de tela son una solución accesible que ayuda a mantener todo visible y ordenado.

5. Los zapatos también tienen jerarquía

Deben ir abajo, organizados por frecuencia de uso, adelante los que usas más y atrás los ocasionales. Aquellos reservados para eventos muy específicos pueden guardarse en cajas plásticas, una solución práctica para evitar humedad o moho.

6. Planifica tus outfits el domingo

Cuando ya sabes cómo será tu semana, separar y probar los outfits con anticipación ahorra tiempo y decisiones innecesarias. Puedes colocarlos en un rack o en un espacio designado del clóset, uno por día. Repetir una prenda durante la semana es válido, lo importante es visualizar todas las posibilidades que existen en tu armario.

La imagen personal acompaña directamente el crecimiento. “Siempre hay que trabajar por más”, repite la asesora, y ese impulso también se refleja en cómo nos mostramos. Vestirse con intención no es solo verse bien, sino demostrarse y demostrar que se pertenece al nivel al que uno quiere llegar. La imagen ayuda a sentirse segura, a ocupar espacio y a ser percibida como alguien lista para asumir nuevos retos. No se trata de aparentar, sino de alinear lo que eres hoy con la versión que estás construyendo. (I)