Seguramente tú también tienes más de cuatro o cinco jeans en tu armario. Porque sí, el denim es esa pieza que nunca falla. Funciona para ir a trabajar, salir un fin de semana, viajar o como la opción para esos días en los que no sabes qué ponerte. Ahora, si eres realmente amante de estos pantalones, probablemente la cifra supera los 10. Y si ya eres categoría gold (esa persona que encuentra emoción en un nuevo corte, una nueva horma o un lavado distinto) podrías fácilmente llegar a los 30.
Sí, 30. Esa fue la confesión de Andrea Cárdenas, de 49 años, representante de Lola Jeans en Ecuador, cuando le pregunté cuántos modelos tiene en su clóset. La respuesta no sorprende si se entiende el lugar que ocupa hoy el denim en la moda. Es una prenda democrática, versátil y capaz de reinventarse temporada tras temporada y no perder relevancia.
Aunque, en la actualidad, parezca imposible imaginar un clóset sin jeans, su historia empezó oficialmente el 20 de mayo de 1873, cuando el empresario germano-estadounidense Levi Strauss y el sastre Jacob Davis patentaron el pantalón con remaches de cobre, un hecho que cambió la industria para siempre.
Sin embargo, según registros, como tejido existe desde siglos antes cuando la mezclilla ya circulaba en Europa entre los siglos XVI y XVII. Décadas después, en los años 50, Hollywood hizo del jean un símbolo de rebeldía juvenil; en los 60 y 70 pasó a formar parte de la contracultura y la alta costura empezó a mirarlo con otros ojos. Diseñadores como Calvin Klein lo llevaron a las pasarelas y, desde entonces, el denim no deja de sorprendernos con nuevas siluetas, lavados, acabados y procesos más sostenibles.
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En medio de esa evolución aparece Lola Jeans, una marca colombiana que aterrizó en territorio ecuatoriano en 2008 a través de pequeñas boutiques. Esta propuesta encontró en el mercado local un público fiel y obsesionado por esta creación. “Lola nace con una línea más premium y enfocada en moda. Viene de una fábrica con la que trabajo más de 25 años”.
El boom llegó después de la pandemia. La firma comenzó a producir colecciones pequeñas, pero diarias, lo que les permitió crecer en redes sociales. Primero sacaban una sola diseño, después cinco y hoy llegan a presentar hasta siete modelos nuevos por día. Ecuador, por ser un mercado más pequeño, recibe colecciones semanales con alrededor de 10 referencias seleccionadas.
Parte de su éxito está en entender que el denim dejó de ser únicamente un básico. Hoy conviven wide legs, siluetas relajadas, acabados velvet, bordados, animal print y tejidos ligeros pensados para diferentes estilos de vida.
“Tomamos información de pasarelas europeas y la adaptamos al cuerpo latino. Además, aquí siempre hay esa confianza con el producto colombiano, sobre todo en lencería y jeans”.
Según Cárdenas, la marca tiene clientes desde los 14 hasta los 90 años, pero sí existe un punto en común: son mujeres que disfrutan la moda, que se atreven a probar nuevos estilos y que entienden el denim como una forma de expresión personal. “La mujer Lola es auténtica, segura, atrevida y curiosa frente a las tendencias. Está la que busca el básico perfecto, pero también la que ve un animal print o un bordado y dice: ‘sí, me lo pongo”.
Las telas que utilizan provienen de distintos mercados como Brasil, Colombia y Medio Oriente, lo que les permite trabajar con diferentes texturas, acabados y tipos de denim. Además, incorporaron procesos más responsables con el medio ambiente. La fabricación, los lavados y procesos de producción deben cumplir estándares ambientales rigurosos para purificar el agua antes de devolverla. A esto se suma el uso de algodones reciclados en algunas telas y empaques más sostenibles.
Entre las personalidades que usan Lola Jeans se encuentran esposas de cantantes como Maluma, Juanes y otras celebridades colombianas como Gracie Rendón. En Ecuador, influencers y deportistas también se suman a esa dinámica.
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A pesar de que iniciaron como un negocio exclusivamente en línea, reconocieron la necesidad de tener un punto de venta físico para que los clientes puedan probarse las prendas y ganar confianza, especialmente con artículos más arriesgados. Por eso, el nuevo pop up, ubicado en el Paseo San Francisco, busca ser ese espacio de interacción.
La representante asegura que buscan ampliar su presencia en el país sin perder aquello que los “volvió relevantes y eso es vestir a todas las mujeres, de todas las edades y de todos los contextos". (I)
Seleccionamos cinco diseños que lideran las tendencias este año.
*Créditos
Modelo: Agencia DIS Management. Booker: Pietro Polit. Maquillaje y Peinado: Karina Yánez.