Hablar de CAVA Studio es hablar de una firma que logró convertir la peluquería en una plataforma de educación, desarrollo de productos, formación profesional e impacto social. Detrás del proyecto está Miguel Ángel Cavallero, estilista argentino radicado en Ecuador desde 2005, quien encontró en el país el espacio para construir una propuesta que hoy se posiciona como una de las más reconocidas según su relato.
Cavallero recuerda que desde niño sentía fascinación por el cabello y la imagen. Creció en una familia numerosa, junto a cinco hermanos y asegura que sus primeras “clientas” fueron las menores del hogar. Les cambiaba los peinados antes de ir al colegio y ahí entendió que tenía una sensibilidad especial para la estética.
Aunque sus inicios fueron empíricos, tenía claro que la educación sería el camino para crecer. A lo largo de los años trabajó con empresas como L’Oréal, Farouk y Wella, experiencias que le permitieron formarse como educador y conocer de cerca cómo funciona este rubro a escala global.
También trabajó en el reconocido Estudio Olivera de Buenos Aires, uno de los espacios más importantes de moda e imagen en Argentina. Ahí participó en campañas editoriales, producciones para revistas y trabajos con artistas extranjeros. Esa vivencia terminó de moldear su visión creativa.
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En 2008 decidió abrir un concepto que todavía no existía en Ecuador. Su idea era crear un espacio privado de peluquería enfocado en moda, estética y tendencias. Así nació CAVA Studio. Para él, es un lugar donde se crean imágenes y se trabaja con una idea más cercana al lujo y la moda internacional. Actualmente, el proyecto funciona sobre tres pilares: el salón, la escuela y la línea de fórmulas profesionales. Sus profesionales se especializan en diseño de color, corte, maquillaje y tendencias capilares.
Además, con carreras avaladas por la Junta Nacional del Artesano y el Ministerio de Trabajo, CAVA forma nuevos expertos en estilismo, barbería, maquillaje y asesoría de imagen. También desarrollaron una carrera de asistente de peluquería, creada a partir de las necesidades reales del sector.
Para este experto, hoy un estilista debe entender de finanzas, relaciones públicas y conceptos visuales, porque este oficio dejó de ser visto únicamente como algo artesanal para convertirse en una industria profesional en constante evolución. Por otro lado, después de años de investigación y experiencia trabajando con diferentes firmas de fuera, en 2019 creó su línea de productos capilares.
El objetivo era crear soluciones pensadas específicamente para las necesidades del cabello latinoamericano. De acuerdo con este profesional, muchos tratamientos desarrollados en Europa o Estados Unidos no funcionaban correctamente en este tipo de pelo, especialmente por factores relacionados con el clima, la alimentación y las características naturales de la fibra capilar.
El primer lanzamiento fue una mascarilla a base de manteca de cacao ecuatoriano. Luego llegaron shampoos, acondicionadores y tratamientos hidratantes desarrollados con ingredientes naturales provenientes de Argentina, México, Estados Unidos y Francia.
Uno de los diferenciadores es que toda la fabricación se maquila en Ecuador. Los envases biodegradables llegan desde Colombia y las fórmulas incorporan extractos naturales provenientes de la Patagonia argentina. Entre los productos más exitosos está un tratamiento desenredante con cinco aceites naturales y protector térmico, diseñado para aportar brillo, movimiento y ligereza al cabello.
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Durante la pandemia, la línea se convirtió en el soporte económico del negocio. Mientras los estudios permanecían cerrados, las ventas online permitieron mantener activo el proyecto y consolidar el crecimiento de CAVA Professional.
Su trabajo también tiene una dimensión social. Hace tres años nació la Fundación Cava, creada para capacitar gratuitamente a mujeres jefas de hogar o en situación de vulnerabilidad. La idea surgió después de ver cómo muchas mujeres llegaban buscando trabajo sin tener acceso a educación. A través de programas intensivos, la fundación capacita a asistentes de peluquería en protocolos de atención, tratamientos capilares y técnicas básicas para trabajar en salones de lujo. El año pasado lograron formar a 60 mujeres y este 2026 la meta es llegar a 150.
El siguiente paso para la marca es la expansión internacional, según su creador. En junio, CAVA Professional tendrá un lanzamiento oficial en Colombia y, posteriormente, planea llegar al mercado estadounidense con un evento en Nueva York. Para Cavallero, el concepto detrás de CAVA es transformación y visión. El objetivo es elevar el mercado en Ecuador mientras construye oportunidades a través de capacitaciones, innovación y creatividad. (P)