Del 21 al 23 de febrero, Fiera Milano acogió una nueva edición del Milano Fashion and Jewels, la feria especializada en moda y joyería más importante de Italia. En conjunto con TheOneMilano y Sì Sposaitalia Collezioni, el encuentro se consolidó como un punto estratégico para el sector en Europa. Con 760 marcas provenientes de 45 países, este evento confirmó su peso dentro del retail contemporáneo.
Dividida entre moda y joyería, la dinámica funciona como un recorrido estratégico en el que compradores internacionales exploran distintas propuestas en busca de nuevos materiales, tendencias y conceptos de producto. Durante los dos primeros días, el foco está en la negociación y en el cierre de pedidos. Muchas marcas exhiben únicamente muestras para concretar acuerdos comerciales. Solo en la jornada final se permite la venta directa.



El 59 % de los compradores corresponde a boutiques y concept stores, un dato que confirma el peso del retail especializado dentro del sector, según fuentes oficiales. Es así que, se posicionó como un espacio clave previo a la semana de la moda en Milán, que comienza hoy, 24 de febrero.
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El fashion jewellery ocupó un lugar central. En un contexto donde el oro y las piedras preciosas son cada vez menos accesibles, el lujo se redefine desde la calidad percibida, la investigación material y la identidad. Porcelana, vidrio artístico, bronce, textiles y metales alternativos dan forma a piezas que funcionan como herramientas narrativas, capaces de conectar emocionalmente con el consumidor contemporáneo. En el área de la moda, el enfoque estuvo puesto en las colecciones primavera-verano 2026, con el objetivo de que las tiendas reciban el producto y lo tengan disponible a partir de abril.
A través de TheOneMilano, el acento se puso en el outerwear de alta identidad. Abrigos en piel, cachemira y propuestas sartoriales consolidaron esta categoría como una inversión esencial del armario. En paralelo, el segmento nupcial se consolidó como una categoría clave dentro del sistema. Sì Sposaitalia Collezioni es el único evento bridal europeo inserto en el calendario internacional. La alta sastrería nupcial dialoga con el escenario global de la moda, integrando bridal, evening wear y formalwear en un mismo circuito comercial.
Más allá de la exhibición, el calendario incluyó pasarelas, presentaciones especiales y espacios formativos que amplían la experiencia.
Entre las propuestas latinoamericanas destacó Bio Joyas, la firma costarricense liderada por Silvia Fridman, que participa con la mirada puesta en la expansión europea. “Es nuestra primera vez en una feria internacional. Creemos que es un espacio clave para abrir mercado y proyectarnos hacia Europa”, afirmó la fundadora. La marca combina cobre bañado en oro de 18 quilates con fibras elaboradas por comunidades indígenas de Sudamérica —como ratia, hoja seca virgen y seda tejida—, desarrollando piezas que equilibran técnica artesanal y una estética sofisticada. Con presencia en aeropuertos y hoteles cinco estrellas en Centroamérica y el Caribe, su llegada a Milán representa un paso decisivo en su expansión.
Desde Brasil, Creative, la marca fundada por Ana Clark, marcó su primera participación en Italia, ampliando una presencia que ya incluye mercados como: Estados Unidos, Alemania, Francia, España, México, Panamá y Canadá. “Ya habíamos visitado la feria antes, pero esta es nuestra primera vez exponiendo aquí”, comenta la diseñadora. La producción se realiza íntegramente en Brasil, con un equipo conformado exclusivamente por mujeres, que encuentran su inspiración en el paisaje de Río de Janeiro. “Estamos muy cerca del océano, en Copacabana, y esa energía se refleja en nuestras creaciones”. (I)