Talento que inspira

Pacha Luque Light, la surfista ecuatoriana-australiana que conquista el cine

Con 25 años, la ecuatoriana-australiana Pacha Luque Light, deportista del surf global y activista ambiental, ha logrado más que la mayoría a su edad.

Por Pilar Paredes

Harper's BAZAAR — Ecuador

Con el documental, Ceibo, la narradora natural añade otra capa a su currículum: el papel de productora de cine. El mismo ya ha recibido un reconocimiento internacional significativo en festivales, ganando premios en Europa y Reino Unido, incluyendo Mejor Película Británica en el London Surf/Film Festival 2025.

"¡Hola! ¡Qué lindo verte!", dice Light al unirse a la videollamada, desde su alojamiento en la isla Santa Cruz, en Galápagos. Sonriendo, se inclina hacia delante ajustando su pantalla, está vestida con ropa casual. Light llegó a la isla en busca de olas perfectas con amigos. “Nosotros esperamos por las olas, pero no llegaron todo el día", dice, practicando su español. Un idioma que no maneja de manera fluida, ya que su primera lengua es el inglés. En los últimos años, Light aprendió español viviendo temporadas en Ecuador, motivada por su deseo de comunicarse con su familia extendida y con sus compañeros del equipo nacional de surf. 

Cortesía de Maddie Meddings. 

Ella cuenta que al principio no estaba muy segura. "Mi mayor curva de aprendizaje fue ir a competiciones, donde el capitán del equipo decía: ‘vale Pacha, si hablas una palabra de inglés, nos debes un dólar’", cuenta Light, riendo. Además, asegura que "fue angustioso porque te vuelves muy insegura y pierdes tu personalidad, intentando aprender un idioma diferente y pensando en cómo juntar las palabras”. Así fuimos hablando de todo un poco. Light es abierta y honesta, sobre todo, destacando su autenticidad y lo muy orgullosa que se siente de sus raíces ecuatorianas. 

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Nuestra conversación naturalmente gravita hacia nuestro trasfondo cultural compartido —como ecuatorianas-australianas— y nuestro amor mutuo por los patacones con queso fresco. Light nació en Cotacachi, en los Andes, pero creció en el otro extremo del mundo, en el norte de Nueva Gales del Sur y Queensland, en Australia, junto a su madre, Anja Light, y hermano menor, Yani. La deportista comparte los recuerdos de una niñez poco convencional, dividiendo su tiempo entre Australia y Ecuador, donde vivía su padre.

Marcelo Luque, quien falleció en 2021, y su madre, los dos activistas ambientales, se conocieron a finales de los años 90 —en el Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de los Manglares en Bahía de Caráquez, en Manabí— mientras "ayudaban a reforestar los manglares”. Está claro que los valores y la educación ambiental de sus padres moldearon su forma de entender la vida, inspirando y cultivando su camino hacia el activismo, que hoy ya tiene una voz influyente. 

"Era algo que hacíamos, como familia, protestando y haciendo campaña", cuenta orgullosamente.

La infancia de la atleta estuvo caracterizada por aventuras lúdicas, exploración del entorno natural y experiencias enriquecedoras. Pero su trayectoria hacia el surf no estuvo exenta de desafíos. Todo empezó cuando tenía nueve años, con el deseo de tener una tabla. Se encontró completamente enganchada por este deporte, lo que también despertó un amor por el océano. 

Cortesía de Maddie Meddings. 

"Mi madre no podía pagar por una tabla en ese momento", recuerda. Así que Pacha tomó cartas en el asunto y decidió actuar en la calle, cerca de un evento de surf en la Gold Coast de Australia. Armada con el reproductor de CD de su abuela, un pequeño sombrero y un cartel que decía: “Busking for a board” (cantando en la calle para una tabla), no solo recaudó fondos, sino que su baile y su canto atrajeron la atención y la generosidad de la surfista australiana Laura Enever, quien estaba en la ciudad costera en ese momento. "Mi madre tocaba mucha música cuando era más joven y me encanta cantar", cuenta la deportista. Incluso, viaja por el mundo con un ukelele. 

"Es tan gracioso porque intento tocar Amy Winehouse, pero las progresiones de acordes son bastante complicadas, tal vez un tipo de canción diferente le quedaría un poco mejor al ukelele", su sonrisa se ensancha al hablar. Le pregunto si ha intentado tocar un pasillo. Los dos nos reímos. 

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Ese día afortunado, Enever le dio a Light una de sus tablas. "Todos los días aprendía en ella". Y sigue siendo una posesión muy apreciada. La pareja incluso viajó por el mundo cuando tuvieron el mismo patrocinador corporativo. Un simple acto de generosidad convirtió el sueño de Light en realidad, algo que intenta devolver ayudando a otros jóvenes. En 2024, entregó en Fiji tablas de segunda mano a niños del pueblo.

Cortesía Sebastian Zanella.

Apasionada, motivada y decidida, Light participó en competiciones locales y su talento abrió un camino hacia una carrera profesional. Con solo 14 años, la icónica marca australiana de ropa Billabong empezó a patrocinarla. Eso le cambió la vida y es algo por lo que está muy agradecida. En este transitar, ella encontró su voz de narradora. Le apasiona usar su plataforma para lograr cambios positivos en el mundo, abogando por el planeta; mientras genera una conversación sobre el océano y las iniciativas sociales y ambientales. Además, es una de las embajadoras de la marca de aventura, Patagonia, y forma parte del equipo de la iniciativa UNESCO Green Citizens como Pathfinder.

Light documenta regularmente sus aventuras tanto en tierra como en las olas con su GoPro —lleva casi 10 años siendo embajadora de la marca—, subiendo contenido a sus canales de Instagram y YouTube, ambos con un número significativo de seguidores. Justo antes de la pandemia del coronavirus, Light regresó a Ecuador en una travesía para Billabong’s Home Series, que explora historias únicas de surfistas de todo el mundo. 

Cortesía de Maddie Meddings. 

Luego, en 2020, durante la pausa mundial, Pacha hizo algo inaudito. A pesar de alcanzar el top 4 en la división Australia/Oceanía del Pro Junior de la World Surf League 2019, tomó la decisión de renunciar a un contrato de patrocinio a largo plazo con Billabong. Y, además, alejarse de las exigencias del circuito profesional para buscar una vida más sencilla y una conexión más significativa con el océano.

El surf siempre había sido un ancla en su vida, pero se sentía agotada y desilusionada porque la escala competitiva ya no estaba en sintonía con sus valores. En ese momento, "me encontré comparándome mucho con otros atletas: la puntuación, la posición y el ranking. Yo también quería creer completamente, sin contradicciones y sin obligaciones, en lo que quería hacer". Así que cambió su enfoque a las causas ambientales en la búsqueda de un propósito auténtico por encima de las ganancias. Al mismo tiempo, se sentía dividida entre representar el país donde nació y al país en el que se crió.

Al año siguiente, en 2021, el padre de Light murió inesperadamente. Su pérdida le dejó con muchas preguntas sin respuestas sobre su propia identidad y el papel que él había tenido en su vida a medida que crecía, lejos de él. A lo largo de los años, la barrera del idioma le había dificultado la comunicación con su padre: él no hablaba inglés y ella tampoco español. Cuando las fronteras internacionales volvieron a abrir tras la pandemia —justo cuando el país se sumergía en disturbios civiles— Light regresó a Ecuador en busca de respuestas, lo que está documentado en la película Ceibo. 

En medio de una serie de magníficos escenarios, el documental sigue a Light en esta expedición personal de exploración y descubrimiento, mientras se reconecta con el país donde nació. Es una carta de amor a Ecuador. Ella recorre los pasos de sus primeros recuerdos, acompañada de su tabla de surf. Desde las montañas de los Andes, incluida la casa pequeña de piedra y barro (sigue siendo propiedad de su madre), sin electricidad donde vivía su familia cuando era una niña, hasta la exuberante selva amazónica y la costa del país. Esto incluye una visita a la reserva natural de su padre en Manabí, Cerro Seco, hogar de árboles gigantes de ceibo, la inspiración detrás del nombre de la película. La excursión termina en las Islas Galápagos deslizándose por olas prístinas y evitando chocarse con curiosos leones marinos. Se le unen la surfista australiana, Lucy Small, y la cineasta británica, Maddie Meddings.

Este autodescubrimiento incluye una exploración más amplia del activismo ambiental, los derechos de las mujeres y el surf a través de entrevistas con la activista indígena Elizabeth Swanson Virkina Andi, quien lucha contra la destrucción del Amazonas; y la campeona internacional de surf, Dominic "Mimi" Barona. La única depostista olímpica de Ecuador que está abriendo camino para la próxima generación.

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Hablando con Light, su pasión por el planeta no es sorprendente, dado que su primer nombre proviene de la palabra quichua Pachamama, que se traduce como Madre Tierra. Al conectarse con el país que el padre de Light nunca dejó, esta ecuatoriana ha encontrado un nuevo sentido de sí misma y una forma de dejar ir el pasado y sanar el impacto de un padre ausente. 

"Un día, si tengo hijos, podré hablarles sobre su cultura —dice feliz—. Los ecuatorianos son solo alegría". 

Cortesía de Maddie Meddings. 

Mientras visitó Ecuador, Light también descubrió una conexión más profunda con el océano y regresó su amor por la competencia, pero esta vez en sus propios términos, con un renovado sentido de propósito y bajo la bandera ecuatoriana. Fue coronada Campeona del Nacional de Surf en el país en 2023. Ella admite que competir junto a Mimi Barona es un "gran honor". 

"Ha sido increíble aprender de ella y estoy muy agradecida por cada persona del equipo".  

En los próximos años, Light quiere explorar más el poder de la narración a través del cine para promulgar cambios positivos en el mundo. Además de facilitar aventuras de surf en Ecuador, rodeada de buena gente, disfrutando de buena comida, buena música y, por supuesto, buenas olas.  

Cuando Light y yo hablamos, ella estaba en Ecuador para practicar con el equipo nacional, a puertas del año de clasificación para los Juegos Olímpicos 2028. Ahora, se encuentra en Australia, disfrutando de un descanso después de viajar en sus roles de embajadora para GoPro y Patagonia, así como de la promoción de Ceibo. (I)