La popularidad de los gadgets futuristas en el ámbito de la belleza y el bienestar se ha disparado en los últimos meses. Lo que antes era un complemento ocasional en una cita facial ahora está ampliamente disponible, no solo a través de mascarillas LED y dispositivos de microcorriente para el cuidado de la piel, sino también con gorros de luz roja para el crecimiento capilar, paneles para el cuerpo y herramientas específicas para labios y ojos. Relativamente nuevos en el universo del bienestar son los tapetes PEMF.
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Los tapetes PEMF utilizan campos electromagnéticos pulsados que van más allá de la superficie de la piel y te hacen sentir bien desde el interior. La supermodelo Cindy Crawford es fan, mostrando su tapete Bemer en una publicación en redes sociales donde comparte su rutina matutina de bienestar y movimiento.
¿Qué es un tapete PEMF?
Siglas de “pulsed electromagnetic fields” (campos electromagnéticos pulsados), la tecnología PEMF emite frecuencias electromagnéticas bajas hacia las células para mejorar la circulación, aliviar el dolor y restablecer el sistema nervioso, ayudando a que te sientas más tranquilo y equilibrado.
El dispositivo se asemeja a una esterilla de yoga (también hay versiones de media longitud) y suele combinar la tecnología PEMF con calor infrarrojo y cristales para añadir una dimensión sensorial. Estos tapetes de alta tecnología están equipados con un controlador que permite ajustar la frecuencia deseada.
¿Cómo funciona?
Se basa en la idea de conectar la física con la fisiología. “La tecnología emite pulsos electromagnéticos de baja intensidad que envían energía magnética al cuerpo para interactuar con su campo magnético natural, creando una experiencia de conexión a tierra que mejora el bienestar”, explica Shabana Daya, médica estética integrativa, con sede en el Reino Unido.
Nima Mahmoodi, cofundadora de la clínica de bienestar Remedi London y fundadora de Remedi Sanctum, añade que “dado que nuestras células funcionan mediante señalización electroquímica, estos pulsos pueden influir en los canales iónicos de la membrana celular, lo que a su vez favorece la producción de energía celular (ATP), la circulación y la reparación de tejidos". Según ella, la mayoría de los tapetes PEMF operan en un rango de baja frecuencia, generalmente entre aproximadamente 1 Hz y 50 Hz.
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“Los niveles de menor intensidad suelen utilizarse para la relajación, el alivio del estrés y el apoyo al sueño, mientras que los niveles moderados pueden favorecer la circulación y la recuperación muscular. Las configuraciones más altas suelen emplearse para tratar tejidos más profundos, molestias articulares o respuestas inflamatorias”, señala Dorsa Jalaei, consultora en salud preventiva en Reborne Longevity, donde se utilizan tapetes como el modelo PEMF infrarrojo de CurrentBody como complemento de tratamientos.
¿Cuáles son los beneficios?
En entornos profesionales, el PEMF se utiliza ampliamente en medicina deportiva, rehabilitación y salud enfocada en la longevidad por su capacidad para mejorar la recuperación, aumentar la calidad del sueño y regular el sistema nervioso, según Mahmoodi. “También existe una creciente investigación sobre la terapia PEMF y la inflamación”, añade Jalaei. “Los campos electromagnéticos pulsados parecen influir en las vías de señalización celular implicadas en los procesos inflamatorios, lo que potencialmente ayuda a regular estas respuestas y a favorecer la reparación de tejidos. Cuando se combina con calor infrarrojo suave, que incrementa el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno, puede contribuir a la recuperación y a reducir la rigidez o el dolor muscular".
Por razones de seguridad, los dispositivos para uso en casa, como todos los gadgets de bienestar y cuidado de la piel, suelen ser menos potentes que los utilizados en clínicas. “Los tapetes en clínicas están calibrados con precisión y tienden a emitir pulsos electromagnéticos más intensos que penetran más profundamente en los tejidos, por lo que los tratamientos suelen ser más cortos y se realizan bajo supervisión profesional”, manifiesta Mahmoodi.
Sin embargo, los dispositivos domésticos están diseñados para integrarse fácilmente en la rutina diaria. Puedes recostarte sobre ellos durante más tiempo y la constancia es clave para ver resultados.
“En casa, un tapete PEMF ofrece una experiencia restauradora, con una sensación de relajación y confort postentrenamiento”, añade Daya. Los modelos que integran infrarrojo pueden ayudar a aliviar los músculos doloridos gracias a su calor suave.
Los tapetes PEMF no curan enfermedades, pero si tu sistema nervioso está sobreestimulado debido al estrés cotidiano, los viajes frecuentes o una agenda exigente, pueden ayudar a restablecer el equilibrio. Como con todo lo relacionado con el bienestar, si tienes preocupaciones específicas, consulta siempre con tu profesional de salud.
¿Con qué frecuencia deberías usar?
No existen reglas estrictas y las instrucciones varían según el dispositivo, pero en general, Daya recomienda usarlo al menos tres veces por semana, como explicó a Harper's BAZAAR Reino Unido: “La intensidad del dispositivo y tu experiencia influirán, pero sesiones de entre 10 y 30 minutos son ideales para un tratamiento localizado, mientras que las sesiones de cuerpo completo funcionan bien entre 40 y 60 minutos. Los principiantes suelen empezar con sesiones más cortas, de 10 a 15 minutos, para integrarlo gradualmente en su rutina; y luego extenderlas a 20 o 30 minutos como parte de un hábito constante de bienestar".
Si buscas una forma de potenciar tu ritual de descanso, un tapete PEMF es el camino a seguir. (I)
Este artículo salió originalmente en Harper's BAZAAR Reino Unido.