Visitamos cuatro salones en Quito y en Guayaquil que trabajan con protocolos responsables para mujeres en gestación o en periodo de lactancia. Uno de los mitos más extendidos es que no pueden teñirse el cabello en ningún momento, pero la realidad es más matizada.
Las hormonas cambian, la piel se vuelve más sensible, el olfato se intensifica y el cuerpo responde distinto. Hoy existen coloraciones sin amoníaco, fórmulas a base de óleos, tintes orgánicos certificados y técnicas que no tocan el cuero cabelludo. Pero incluso así, el embarazo no es el momento para improvisar.
Studio Carolina Aguirre (Guayaquil)
Con un máster en colorimetría orgánica, Carolina Aguirre construyó una propuesta especializada para mujeres embarazadas y en lactancia. Desde su experiencia profesional y personal, como madre de cinco hijas, su enfoque parte de una regla innegociable: primero, el médico. “Cada cuerpo reacciona distinto, incluso a productos naturales. Por eso siempre pedimos autorización médica, sobre todo en el primer trimestre, cuando hay mayor sensibilidad a olores y temperaturas”.
¿Qué utilizan?
- Fórmulas libres de alcohol, resorcinol, parabenos, PPD y amoníaco.
- Tintes Arkhe Cosmetics (España), certificados y premiados por ser aptos para personas en embarazo, lactancia o tratamientos oncológicos.
Un ingrediente de estos productos es la saponaria, un antiinflamatorio natural que regula la oleosidad del cuero cabelludo sin eliminar los aceites naturales, algo especialmente importante durante estos periodos.
Aguirre prioriza tratamientos de bajo mantenimiento como: baños de color, camuflar raíces o técnicas sin decoloración. Para rubias, recomienda retoques “express” sin tocar la raíz, que pueden durar entre cuatro y seis meses sin visitas constantes al salón. Su producto estrella: el “anti-freeze”, no es un alisado y controla el volumen sin alterar la estructura del cabello. Está hecho con vinagre de manzana.
Los procesos van de US$ 200 a US$ 350 y pueden llegar a US$ 600 en cabellos muy abundantes o largos. Durante la lactancia, Aguirre es aún más cuidadosa y asegura que algunos procesos no se recomiendan por posible transferencia de componentes a través de la leche materna.
The Beauty Color (Quito)

Especialistas en coloración, The Beauty Color asegura que no existe un tinte 100 % libre de químicos, pero sí formulaciones mucho más amigables cuando se eligen bien. Para mujeres embarazadas, recomiendan realizar procesos después del segundo trimestre, siempre con aprobación médica. Antes del servicio, comparten fichas técnicas de los productos para que la clienta las revise con su ginecólogo.
¿Qué utilizan?
- Inoa (L’Oréal Professionnel): a base de óleos, libre de amoníaco, baja permeabilidad y aplicación sin tocar directamente el cuero cabelludo.
- Natulique: composición orgánica, ideal para tonos naturales.
Desde la reserva hasta el lavado, todo está diseñado para el confort. Camillas lavamasajes, aromaterapia, música ambiental, coctelería, diagnóstico tecnológico del cuero cabelludo y un equipo de 30 estilistas capacitados para atender distintas sensibilidades. Los costos en diseño de color van desde US$ 280.
Pure Beauty by Paola Naranjo (Tumbaco)
Dirigido por Paola Naranjo, estilista y embajadora de L’Oréal, Pure Beauty trabaja con tintes sin amoníaco, veganos y con tecnologías que incluyen ácido hialurónico e hidratantes.

¿En qué se caracterizan?
- Diagnóstico previo y prueba de sensibilidad 48 horas antes.
- Consentimiento informado.
- Recomendación explícita de consulta médica.
Trabajan con Wella, L’Oréal Professionnel e INOA, siendo esta última una de sus principales recomendaciones para mujeres en gestación. INOA no tiene amoniaco y se basa en aceites, que permiten una coloración más respetuosa con el cuero cabelludo, con aromas suaves y sin vapores agresivos, explica Naranjo. Además, utilizan líneas como Dia Light y Dia Color de L’Oréal Professionnel, ideales para matizar, dar brillo, camuflar canas o refrescar el tono sin alterar la estructura del cabello.
Para reducir el tiempo en el salón, evitan técnicas largas como el balayage tradicional y apuestan por baños de color, matices y camuflajes rápidos, siempre en espacios ventilados.
Organika Salón (Quito y Ambato)
Certificado por Natulique (Dinamarca), Organika Salón trabaja con productos libres de amoníaco, resorcinol, PPD y parabenos, aptos para mujeres embarazadas, en lactancia o con sistemas inmunes sensibles.

¿En qué se caracterizan?
- Transparencia total: envían fotos de ingredientes para aprobación médica.
- Evitan decoloraciones en los primeros meses.
- A partir del quinto mes, las técnicas se adaptan al estilo de vida de cada mujer.
Eliecer Roas, fundador del espacio, añade que los tintes Natulique contienen más de 11 aceites esenciales orgánicos y dan color, brillo y tratamiento en un solo paso. Asegura que estos productos tienen tecnología micropigmentada, por lo que el color penetra de manera uniforme, se fija mejor y ofrece 100 % de cobertura de canas, sin transparencias ni desgaste prematuro.
Además, asegura que se trabaja únicamente con cita previa para darle el tiempo necesario a cada mujer, escucharla y adaptar el proceso a su ritmo. Los diseños son personalizados y van desde US$ 75 hasta US$ 290.
Todos los expertos coinciden en algo y es que sentirse bien no es superficial. Durante el embarazo y la lactancia, cuando el cuerpo cambia y la rutina se desordena, regalarse un espacio de cuidado puede marcar una diferencia emocional. No se trata de verse distinta, sino de reconocerse nuevamente. Porque cuidarse, en todas las etapas, también es maternar. (I)