TRAVESÍAS

La nueva edad dorada de los viajes en tren

Los ferrocarriles de lujo con alojamiento a bordo están recuperando una forma de transportarse que parecía pertenecer a otra época, en la que el trayecto no era simplemente el medio para llegar a un destino, sino el lugar donde se desarrollaba la experiencia.

Por María Lorena Ortega

Cortesía

Belmond, empresa británica de hospitalidad, reúne una colección internacional de hoteles, trenes, barcos, safaris y restaurantes. Su portafolio responde a una misma visión: ofrecer distintas formas de descubrir un lugar, ya sea mediante el alojamiento, un recorrido fluvial o una travesía sobre rieles. Entre sus propuestas se encuentran los sleeper trains, presentes en Europa, Asia y Sudamérica.

Contenido relacionado: Atheneum: donde los negocios se sirven en la mesa 

Entre un destino y otro, el tiempo deja de ser un intervalo y adquiere un valor propio. Se duerme a bordo, se cena mientras el paisaje cambia al otro lado de la ventana y cada mañana comienza en un lugar distinto. Las cabinas funcionan como habitaciones; los restaurantes, bares y espacios comunes hacen del desplazamiento una parte esencial del viaje.

Para Belmond, esta forma responde a un ritmo más pausado. La marca define esta filosofía como Slow Luxury. Una mirada consciente del camino y una conexión más profunda con la cultura, la naturaleza y las personas.

Estas son algunas de las propuestas que mejor representan la nueva edad dorada:

Britannic Explorer

Instalaciones Britannic Explorer - Fotografía: Salva Lopez

Empezó a operar en 2025 como el primer servicio ferroviario nocturno de lujo de Inglaterra y Gales. Sus salidas parten de Londres y recorren Cornualles, Gales o el Distrito de Los Lagos durante tres o seis noches.

Su particularidad radica en reinterpretar el viaje británico desde una perspectiva contemporánea. El chef Simon Rogan diseña los menús. Reconocido por su cocina basada en productos locales y de temporada, es propietario del restaurante L'Enclume, distinguido con tres estrellas Michelin. 

Dinning Car - Fotografía Salva Lopez.

En las instalaciones, el bienestar ocupa un lugar central. Mientras que las actividades en tierra incluyen visitas a fincas rurales, museos y destilerías, además de caminatas guiadas. La experiencia combina paisaje, gastronomía y cultura británica en un solo programa.

Andean Explorer

Andean Explorer - Fotografía Silvana Trevale.

Es el único tren de lujo con cabinas para dormir en Sudamérica y recorre una de las rutas ferroviarias más altas del mundo. Sus distintas salidas atraviesan los Andes entre Cuzco, Puno y Arequipa, con el lago Titicaca como uno de sus principales puntos de referencia. El programa permite conocer sitios arqueológicos y paisajes del Altiplano. Los interiores, por su parte, recuperan textiles y patrones inspirados en la tradición peruana.

Lee también: El Lago de Como, en Italia, alberga un legado centenario 

A bordo, la gastronomía incorpora ingredientes andinos, mientras el vagón panorámico al aire libre deja contemplar el entorno durante la marcha, el Piano Bar acompaña las noches y un spa exclusivo ofrece relajación. En julio de 2026, Travel + Leisure lo distinguió como el mejor tren del mundo en sus World’s Best Awards.

Interiores Andean Explorer - Fotografía The World from a Window

Venice Simplon-Orient-Express 

Venice Simplon-Orient-Express - Fotografía Ludovic Balay.

Fue relanzado en 1982 con vagones construidos entre 1926 y 1949, decorados por exponentes del Art Déco como René Lalique, autor de los paneles de vidrio del coche restaurante Côte d’Azur. Cada uno conserva una historia propia, asociada a distintos capítulos de este tipo de transporte en Europa. Sus distintos itinerarios atraviesan ciudades como París, Venecia, Budapest y Estambul. En mayo de 2025, estrenó una nueva ruta de tres noches entre París y la Toscana, que finaliza en Castello di Casole.

Ese mismo año se incorporó L’Observatoire, un dormitorio diseñado por el artista JR y reservado para uso exclusivo. La suite cuenta con un comedor privado, una biblioteca y un tea room. El bar 3674, con interiores en azul y dorado, piano de cola y música en vivo, funciona como el corazón social.

L'Observatoire - FotografÍa Ludovic Balay.

Eastern & Oriental Express

Eastern & Oriental Express - Fotografía Nicolas Quiniou.

Retomó operaciones en febrero de 2024, tras cuatro años de pausa, con salidas desde Singapur hacia distintos destinos de Malasia. Entre sus propuestas figura una incursión en el Parque Nacional Taman Negara, donde los pasajeros pueden explorar la selva y conocer iniciativas de conservación del tigre malayo.

La experiencia también se distingue por sus espacios interiores, inspirados en la cultura del Sudeste Asiático. Desde la marquetería ornamental, hasta los bordados malayos y las sedas, el diseño combina distintos materiales, texturas y colores para crear una interpretación contemporánea de la región.

Dior Spa - Fotografía Pierre Mouton.

El Dior Spa, el primero de la casa, combina elementos de la firma francesa con referencias locales, incluido el motivo Toile de Jouy con figuras de animales locales. Los restaurantes Malaya y Adisorn completan la oferta con decoraciones inspiradas en el paisaje tropical, el batik de Malasia y la seda ikat tailandesa. (I)