Pocas cosas evocan tanto el legado del célebre diseñador de moda Yves Saint Laurent como una fotografía de 1975, tomada por Helmut Newton de uno de sus icónicos —un término muy usado, pero totalmente apropiado en este caso— trajes “Le Smoking”. La imagen en blanco y negro muestra a la modelo Vibeke Knudsen posando en las calles de París, al caer la noche, vestida con un traje de raya diplomática, el cabello peinado hacia atrás y un cigarrillo en la mano. La fotografía captura la esencia de la firma que Saint Laurent creó: una combinación de provocación, elegancia y androginia. Y aunque es quizás la imagen más reconocida, no es la única que ha logrado retratar ese espíritu.
El International Center of Photography (ICP) (ubicado en Nueva York) presenta la nueva exposición Yves Saint Laurent and Photography, una muestra que explora cómo la imagen fotográfica se convirtió en un elemento fundamental para la casa de moda francesa. Saint Laurent, uno de los nombres más reconocidos en la historia de la moda, mantuvo estrechas relaciones con una serie de fotógrafos de renombre que no solo lo inspiraron, sino que contribuyeron a consolidar su identidad creativa. A través de una selección de fotografías y objetos de archivo, la exposición traza esta relación simbiótica entre la moda, la esencia y la imagen, una visión que se adelantó a su tiempo en muchos sentidos.
La exposición, organizada en colaboración con el Musée Yves Saint Laurent Paris y la Fondation Pierre Bergé–Yves Saint Laurent, está dividida en dos secciones. La primera ofrece un recorrido cronológico a través de fotografías que incluyen tanto documentación editorial de sus colecciones como retratos del propio diseñador. (De hecho, Saint Laurent fue uno de los primeros creadores en convertirse en el verdadero rostro de su propia marca).
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La segunda parte visita esos mismos años mediante más de 200 piezas provenientes de los archivos del Musée Yves Saint Laurent Paris: páginas arrancadas de revistas, hojas de contacto, cuadernos publicitarios, recortes de prensa y fotografías personales. Se trata de un auténtico “gabinete de curiosidades”, como lo describe David Campany, director creativo del ICP.
El recorrido consta de obras de fotógrafos como Richard Avedon, Cecil Beaton, Guy Bourdin, Robert Doisneau, Horst P. Horst, William Klein, Annie Leibovitz, Steven Meisel, Duane Michals, Helmut Newton, James Moore, Irving Penn, David Seidner, entre muchos otros. Por ejemplo, en uno de sus primeros trabajos junto al diseñador, William Klein jugó con la exposición fotográfica para crear una especie de borde eléctrico alrededor de una modelo vestida con un traje de falda rojo y sombrero a juego, en una imagen de 1962. Una fotografía en blanco y negro de James Moore, tomada en 1966, muestra a modelos de silueta alargada posando con vestidos rectos de estampado chevrón, enfatizando las líneas definidas y el espíritu mod (estilo londinense) de los años sesenta tanto en el patrón como en la forma.
Por su parte, Bettina Rheims documentó con frecuencia el detrás de escena de los desfiles de Saint Laurent durante la década de 1980, imágenes que aparecen repetidamente a lo largo de la muestra. Mientras tanto, las fotografías del propio diseñador abarcan desde un impactante y sobrio retrato —realizado por Irving Penn en 1957— hasta una imagen de Patrick Demarchelier en 2004, que presenta al diseñador ya envejecido, destacando con fuerza en un entorno industrial.
“Es muy poco común que un diseñador tenga una visión que permita la entrada de estilos fotográficos tan diversos”, explica Campany. “Obviamente, Saint Laurent tenía ciertos fotógrafos favoritos con los que colaboró durante gran parte de su carrera, especialmente Irving Penn, pero el hecho de que trabajara con nombres como Jürgen Teller, Frank Horvat o Patrick Demarchelier, cada uno con una mirada y una estética propias, demuestra que había algo en la generosidad de sus diseños que permitía a los fotógrafos encontrar su propia interpretación”.
Nacido en Argelia en 1936, Yves Saint Laurent inició su carrera en París como asistente de Christian Dior. Tras la repentina muerte de Dior en 1957, fue nombrado director creativo de la casa con apenas 21 años. Más tarde, en 1960, fundó su propia firma junto a Pierre Bergé.
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La casa se hizo célebre por reinterpretar prendas tradicionalmente masculinas —como los trajes de pantalón y las gabardinas— en propuestas de carácter más femenino, tal como reflejan fotografías icónicas como las de Helmut Newton. Saint Laurent construyó una identidad tan sólida a través de sus creaciones que estas se convirtieron en un terreno fértil para la interpretación artística, algo que queda demostrado en las obras de algunos de los fotógrafos más influyentes de la moda reunidas en esta exposición.
Nota originalmente publicada en Harper's Bazaar Estados Unidos.