Cada verano vuelve el mismo desafío: encontrar el equilibrio entre la elegancia y la comodidad. Ya sea que trabajes en un entorno corporativo o en una start-up con un código de vestimenta más relajado, contar con un armario de prendas sofisticadas capaces de soportar el clima cambiante es fundamental.
Los mejores looks de oficina tienen un punto en común: están confeccionados con tejidos transpirables como el lino y el algodón. A partir de ahí, conviene apostar por siluetas holgadas que no se adhieran demasiado al cuerpo y por una paleta de colores claros, que absorben menos calor y siempre resultan apropiados para la temporada.
Si te desplazas caminando al trabajo, un calzado cómodo marcará la diferencia. Y no olvides las capas ligeras que puedas poner y quitar fácilmente: serán tus mejores aliadas al pasar del calor y la humedad del exterior al aire acondicionado intenso de la oficina.
Prueba alguna de estas ideas de looks, cada una acompañada de un consejo de estilo que hará mucho más fácil elegir qué ponerte para ir a la oficina durante los días más calurosos del verano.
El traje de verano
Un traje de lino en un tono vibrante, como el rojo amapola, es un básico infalible para vestir en la oficina. Llévalo con un top blanco debajo y completa el look con unas sandalias de líneas minimalistas. Si el código de vestimenta no permite zapatos abiertos, unas sandalias tipo pescador o unas bailarinas de tejido trenzado serán una excelente alternativa.
El toque preppy
Los shorts bermuda suelen tener fama de ser difíciles de combinar, pero —como demuestra este look— funcionan a la perfección con un polo de silueta relajada y unas sandalias de inspiración noventera. El resultado es un estilismo desenfadado y elegante al mismo tiempo. Completa el conjunto con un bolso de hombro de líneas depuradas y unos pendientes tipo nudo para aportar un toque sofisticado.
Líneas impecables
Si buscas una combinación que transmita elegancia sin esfuerzo, un top sin mangas con una falda de silueta recta es una apuesta segura. Completa el look con un calzado en tendencia —como unos zapatos derby— y joyería de diseño arquitectónico para darle un acabado contemporáneo.
El poder del color
El verano invita a incorporar una paleta de colores vibrante y una falda en tono chartreuse es la elección perfecta. Equilibra el look con un top en un color neutro y anuda un suéter de rayas a la cintura para tener una capa extra cuando el aire acondicionado de la oficina esté al máximo. Unos mules con estampado de leopardo aportan el contraste justo y un toque de personalidad al conjunto.
Prendas de líneas impecables
Si quieres descansar del lino por un tiempo, apuesta por prendas de popelina de algodón, un tejido ligero que mantiene mejor su estructura. Un top de volumen amplio combinado con una falda a juego crea un look sofisticado, especialmente si se complementa con bailarinas de aire romántico. Para un acabado más actual, añade unas bailarinas de empeine alto (high-vamp flats) y un bolso de hombro de estructura firme.
El comodín del armario
¿No tienes ganas de pensar demasiado en qué ponerte? Un vestido cruzado de corte impecable es esa prenda versátil que siempre funciona y que puedes adaptar fácilmente con distintos accesorios. Combínalo con unos zapatos slingback de estampado de serpiente, un bolso en tono neutro y unas gafas de sol para lograr un look perfecto.
El momento minimalista
Si en tu oficina se permiten los largos por encima de la rodilla, un vestido recto (shift dress) combinado con unos mocasines es una apuesta elegante y atemporal. El look funciona aún mejor con unos calcetines cortos a la vista. Y si vives en un lugar donde el clima es impredecible, un trench ligero será el complemento imprescindible para estar preparada en cualquier momento.
Los accesorios como protagonistas
Un pequeño vestido negro puede transformarse por completo con los accesorios adecuados. Un pañuelo de seda anudado a la cintura, unos pendientes delicados y unos zapatos de tacón elegantes aportan personalidad y sofisticación al look. Para completar el conjunto, lleva un suéter ligero sobre los hombros, perfecto para cuando llegues a la oficina y el aire acondicionado haga de las suyas.
Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR Estados Unidos.