El estilo ejecutivo reapareció este año con mucha fuerza, reafirmando una conceptualización dentro del ámbito de negocios —y fuera de él— con una estética diferenciada, estilizada y que apuesta por la elegancia y el soft glam. Pero este estilo va más allá de una hazaña actual, ya que se remonta a la época de la Revolución Industrial.
Desde su concepción, a inicios del siglo XIX, con el auge de la industrialización y los negocios, fue direccionado para los hombres, siendo esta época la que marcó el estándar classy sobre cómo se debía lucir en un entorno competitivo. Accesorios como sombreros, corbatas y los tonos oscuros de los trajes se volvieron icónicos dentro de esta línea indumentaria. Ya a inicios del siglo XX, justo después de la Segunda Guerra Mundial, este estilo se volcó hacia la feminidad con el nacimiento del liberalismo femenino y la equidad. Con este nuevo hito surgió el código de vestimenta elegante que hoy sigue siendo relevante en los mercados globales de la moda, donde se apuesta por la versión ejecutiva y sofisticada de la mujer actual.
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Aunque el business look dejó de ser un estilo propio de oficina y negocios, las características de este clásico siguen girando en torno a los trajes, blazers, pantalones de corte recto —ceñidos o sueltos—, bolsos grandes, corbatas, corbatines o lazos; y al característico corte sastre con paletas que juegan entre la sobriedad y las escalas de color planas. Durante el primer semestre de 2026, diferentes casas de moda han propuesto —y reimaginado— este estilo clásico y lo han reincorporado a una visión que pretende impactar mientras ofrece comodidad, sin fallar en relevancia, esencia y construcción. Por ejemplo, la colección de Chanel para esta temporada; la de Zimmermann, con una construcción que prima el encaje con una propuesta glam; o Celine y las chaquetas americanas.
En Latinoamérica este estilo no ha quedado en el olvido y se está repotenciando a través de propuestas que buscan robustecer la feminidad desde la elegancia, la ergonomía y el poder.
Durante Cali Distrito Moda, en su quinta edición Revolución, evento organizado por la Cámara de la Moda Colombiana, Jhoan Sebastián Grey, diseñador colombiano ganador de Proyecto Runway, presentó una colección definida por el estilo, la elegancia y el impacto. El uso de texturas, las capas y el desarrollo en confección y patronaje de cada prenda están pensados para construir autenticidad, dominio y fuerza. Los colores —entre escalas cálidas y contrastes por excelencia— permiten la usabilidad y la adaptación a diferentes momentos de la cotidianidad.
Los cortes rememoran la época dorada del business look con el riesgo de la feminidad de hoy: potente, estructurada y dominante. Este estilo es, sin duda, la firma de Grey, que escribe su nombre como un diseñador latinoamericano con peso y con una propuesta que traspasa fronteras.
*Créditos:
Fashion Brand: Jhoan Sebastián Grey. Cobertura de pasarela: Jenny Duque. Cali Distrito Moda, Colombia, junio 2026.