La New York Fashion Week (NYFW) ha inaugurado oficialmente su edición de septiembre de 2026, transformando, una vez más, a la Gran Manzana en el epicentro global de la creatividad y la innovación. Del 10 al 15 de este mes, la ciudad se convierte en el escenario de lo que nos vamos a poner en la primavera-verano 2027.
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En las primeras 24 horas del evento, más de 9 marcas se tomaron la ciudad. Entre regresos de firmas icónicas y debuts, también se vivió el cambio histórico hacia la sostenibilidad, tras la implementación del veto total al uso de pieles de animales en las pasarelas. Aquí te presentamos un resumen de los highlights del día.
Diane Von Furstenberg
Luego de nueve años fuera del calendario oficial de la NYFW, Diane von Furstenberg regresó a la pasarela en esta ciudad, con Henry Zankov como su director creativo. La propuesta, de acuerdo con medios internacionales, mira hacia su archivo pero no se queda atrapada en él. El enfoque estuvo en el color, el knitwear y la silueta femenina.
No podemos omitir el legado de esta firma. Diane von Furstenberg se convirtió en un pilar de la moda global gracias al lanzamiento en 1974 de su icónico wrap dress (vestido cruzado) de punto de seda. La creación nació como una solución fácil de llevar, al ser un diseño cruzado que se ata a la cintura, dando una silueta de reloj de arena. Tras un periodo de inactividad, la marca experimentó un exitoso renacimiento en 1997 que consolidó su estatus en el lujo contemporáneo.
Zankov ya había laborado para la firma entre 2014 y 2018, antes de lanzar su propio proyecto en 2020, donde convirtió el punto, los colores intentos y las texturas en parte de su identidad. Su regreso a la icónica marca se dio con una colección cápsula presentada en Bergdorf Goodman, antes de asumir la dirección creativa de la casa en 2026. Ahora, Zankov vuelve a DVF con la ventaja de conocer su archivo desde dentro, pero también con la llegada con un lenguaje propio.

“Diane siempre me decía que todo se reducía al lenguaje corporal”, escribió Zankov. Según las notas del desfile, la colección explora la naturalidad de la mujer en movimiento. Algo que se traduce en vestidos largos vaporosos, gasa arrugada y sedas cortadas al bies que adornaron la pasarela, junto con toques estratégicos de mezcla de estampados. Y por supuesto, el icónico vestido cruzado también hizo acto de presencia durante el show.
Esta semana, Zankov tiene doble función, ya que el diseñador sigue al frente de su marca homónima, que presenta su desfile de primavera de 2027 el lunes. “Obviamente, ambas comparten muchos colores y estampados, pero DVF es más sexy, más seductora, y creo que Zankov es más intelectual”, comentó para medios internacionales.
Proenza Schouler
Proenza Schouler revolucionó la moda desde su nacimiento en 2002, cuando sus fundadores vendieron su primera colección universitaria a los lujosos almacenes Barneys. La marca, bautizada con los apellidos de soltera de las madres de los diseñadores, se convirtió en el referente del estilo urbano inteligente gracias a su mezcla de ropa sofisticada con un toque rebelde. Su gran salto a la fama mundial llegó con el PS1, un bolso práctico e informal que rompió con los diseños rígidos de la época y se volvió un objeto de deseo internacional.
Rachel Scott, asumió en septiembre de 2025 la dirección creativa de la marca. Hizo historia al convertirse en la primera mujer negra en liderar una firma de lujo estadounidense de este tipo. En su presentación que se realizó en el antiguo Museo Rubin, Scott, con su segunda colección, flexibilizó los códigos de la firma con colores saturados, una artesanía ferviente y siluetas que daban al cuerpo espacio para moverse.
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La diseñadora jamaiquina-estadounidense volvía una y otra vez a la particular libertad de las mujeres neoyorquinas, quienes, según ella, no se rigen especialmente por las normas de vestimenta. Un vestido puede ser informal, una prenda casual puede transformarse para la noche. “Todo es admisible. La mujer neoyorquina refleja, en cierto modo, la ciudad, y ambas se reflejan entre sí” indicó Scott.

Colores como el azul ultramar, el cromo, el amarillo cuarzo, la guayaba y el coral convivían con el negro, el crema y el siena en combinaciones que a veces resultaban discordantes, pero que luego armonizaban. También se vio el sello distinto de la marca con los hombros marcados junto a atuendos ligeros que se ajustaban a la figura. De acuerdo con reportes internacionales, las prendas eran femeninas sin ser recatadas, sensuales sin fetichizar el cuerpo.
Tommy Hilfiger
La firma presentó su colección Spring 2027 en The Plaza Hotel, el histórico edificio de la esquina de la Quinta Avenida y la calle 59, frente a Central Park, donde el propio diseñador vivió durante una década. Construido en 1907 y presente en el imaginario cinematográfico de la ciudad —con North by Northwest y Home Alone 2—, el hotel reforzó la narrativa de una marca que vuelve constantemente a los grandes símbolos de la cultura estadounidense.

La elección del lugar dialogó con la inspiración de la colección. Fue una lectura contemporánea del estilo preppy clásico, vista desde la diversidad, energía y espontaneidad de Nueva York. Tommy Hilfiger planteó una propuesta deportiva, relajada, juvenil y colorida, en la que sus códigos más reconocibles —la paleta rojo, blanco y azul, la bandera y el logo del escudo— aparecieron actualizados a través de nuevas proporciones, tejidos, detalles y acentos cromáticos.
“El Plaza es un lugar donde se cruzan personas de todas partes de la ciudad y del mundo; mirar hacia Central Park ya se siente como ver un desfile”, ha expresado el diseñador sobre el espíritu que buscó trasladar a la presentación. Esa mezcla de turistas, profesionales, noctámbulos y neoyorquinos en movimiento se tradujo en una pasarela con actitud urbana y un enfoque más fresco.
El desfile también apostó por el espectáculo como parte esencial de la experiencia de marca. Gigi Hadid abrió la presentación y Romeo Beckham fue el encargado de cerrarla, mientras que la artista Slayyyter sorprendió al público con una interpretación especial de “Unknown Loverz”.
Christian Siriano
Christian Siriano llega esta noche a la pasarela con una colección que promete llevar su característico dramatismo hacia un universo de fantasía histórica. El diseñador adelantó a medios que la propuesta está inspirada en el romance y la imaginación de la Francia del siglo XVIII, filtrados a través de The Queen of the Flowery Isles, un cuento de hadas francés olvidado.
Los primeros adelantos permiten anticipar una visión de opulencia contemporánea. Elementos como poufs, peplums y flores fucsias aparecen como las claves de la presentación que evoca a una María Antonieta actual. Más que reproducir literalmente el vestuario de época, Siriano parece dispuesto a usar sus referencias para explorar proporciones amplificadas, construcciones escultóricas y una feminidad decididamente teatral, uno de los territorios creativos que mejor domina.
La expectativa también está puesta en la forma en que el diseñador trasladará esa narrativa a la pasarela. Christian Siriano ha construido una identidad reconocible alrededor de los vestidos de impacto, el volumen y una idea de glamour inclusivo que dialoga tanto con la alfombra roja como con el performance. (I)