Pocas cosas son más emocionantes o más intimidantes que abrir una invitación de boda y darse cuenta de que necesitas el atuendo perfecto. Y con las bodas a la vuelta de la esquina, la búsqueda está en pleno apogeo.
Las celebraciones, de mayo a septiembre, ofrecen una gran variedad de códigos de vestimenta y escenarios, desde ceremonias en la playa y fiestas en el jardín hasta cócteles y gala. Una vez que hayas descifrado la invitación y considerado el clima y el terreno, aún queda encontrar un atuendo que te haga sentir especial y, de ser posible, que no se parezca al de los demás.
Ya sea que asistas a una celebración en la ciudad o a una boda en un destino exótico, esta es tu guía para vestirte como invitada de boda: 12 looks que combinan siluetas elegantes con la frescura y calidez de la temporada.
Un momento de bloques de color
Las combinaciones de colores llamativos siempre resultan especialmente frescas en una boda. Complementa un vestido vibrante con accesorios en un tono similar para lograr un outfit impactante y festivo sin robarle protagonismo.

Asimetría satinada
Las siluetas asimétricas están por todas partes y una elegante versión en satén resulta especialmente apropiada para una boda de noche. En marrón chocolate, un tono con un inconfundible aire noventero, las líneas depuradas y el sutil drapeado transmiten elegancia, discreción y un toque inesperado.

Azul playero
Un vestido de seda color aguamarina es perfecto para una ceremonia junto al mar. Complementa el estilo costero con un bolso inspirado en conchas y unas sandalias planas ideales para caminar sobre arena o césped.
Te puede interesar: Prada, Celine y Chanel confirman el regreso de las botas blancas

Drapeado de ensueño
Los drapeados suaves de inspiración griega siempre desprenden un aire de elegancia discreta. Añade joyas delicadas y un bolso de noche original.

Flores y flecos
Un vestido floral es, sin duda, una elección acertada para una boda. Una versión en tonos pastel, combinada con accesorios en color champán, como un bolso con flecos de cuentas y unos delicados pendientes colgantes, resulta suave, romántica y especialmente apropiada para la ocasión.

Juega con patrones
Los lunares aportan un toque divertido a los atuendos de ocasión, especialmente aquellos con volantes en cascada. Puedes incluir accesorios monocromáticos y unos tacones sencillos para una noche perfecta.

Precioso en verde
Un vestido de seda color oliva resulta especialmente llamativo para una boda. Los accesorios de inspiración vintage, como unos pendientes ornamentados o un bolso de noche de satén, le dan al conjunto un toque más sofisticado y distintivo.

Más impactante en rosa
El rosa es el color romántico por excelencia para una boda. Este vestido de punto con una caída delicada resulta encantador gracias a su elegante escote, cintura ajustada y falda vaporosa de talle bajo. Los accesorios rojos le dan un toque más atrevido y aportan un aire más moderno a la silueta inspirada en el ballet.
Contenido relacionado: Dos hermanas que convierten la historia peruana en joyas

El estándar de oro
Un vestido asimétrico de jacquard de seda dorada es una apuesta segura para destacar. Los accesorios en marrón espresso y dorado realzan el sutil estampado y le dan al vestido un aire más sofisticado y con mayor profundidad.

Romance diurno
Un vestido romántico es ideal para una ceremonia de día o una fiesta de bienvenida. Úsalo con un bolso de mimbre y sandalias sencillas para un look femenino y encantador, sin ser demasiado formal.

Ponte el traje
Si los vestidos no son lo tuyo, un esmoquin de corte impecable resulta igual de atractivo. Unos zapatos de tacón con tiras y un broche llamativo le dan al conjunto un toque personal y sofisticado.

Una atrevida manga acampanada
Evoca el glamour de los años 70 con este vestido rojo de mangas acampanadas. Las sandalias negras de tiras y los detalles esculturales en rojo cereza le dan un toque bohemio sin perder la sofisticación.

(I)
Esta nota se publicó originalmente en Harper's BAZAAR Estados Unidos.