¿Lo sabías?

El poder de los zapatos rojos

¿Qué simboliza un par de zapatos rojos? La fuerza que proyectan es una característica infalible para levantar el ánimo en un día gris y dar un toque de color capaz de sacarnos de la rutina.

Por Estefanía Córdova

Harper's BAZAAR — Ecuador

A lo largo de la historia hemos visto cómo este tipo de piezas ha despertado furor, pasión, amor, odio y contradicciones dignas de generar polémica o, al menos, una conversación. Por eso recorremos las historias detrás de algunos de los diseños escarlata más icónicos, mientras descubrimos el detrás de cámaras y aquello que comunican.

Recuerdo cómo en mi infancia acompañaba a mi mamá en búsqueda de calzado como si fuera ayer, pero algo que me marcó era su fascinación por el color rojo en este tipo de piezas: para ella era sinónimo de fortaleza y elegancia. Unos stilettos carmín en cuero mate con jeans, camisa blanca y cartera a juego eran un look perfecto para cualquier ocasión. A mí me vestía con Mary Janes granate acharolados, combinados con vestidos de mangas cortas y pechera de panal de abeja. Y cuando tuve 12 años me compraron mis primeros Converse rojos, en pleno furor de Floricienta y su característica explosión de color. Algo que para mí ha sido parte vital del hábito de vestir, para muchas personas resulta llamativo o incluso fuera de lugar.

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Por eso, en búsqueda de lo que representa este color en el calzado para una mujer, para la sociedad y para la cultura popular a lo largo de la historia, decidimos explorar su impacto con la ayuda de especialistas en el tema. Por un lado, Devra Salas, directora de vestuario de cine y teatro, con nueve años de experiencia, menciona que “absolutamente nada” de lo que vemos en nuestras series y películas favoritas “es casualidad”. Cada pieza cuenta una historia o contribuye a la comunicación no verbal, revelando la personalidad y las características distintivas de cada rol. 

“Todo está preparado para que los espectadores puedan conocer al personaje, incluso antes de que tenga un diálogo”.

Cortesía Devra Salas.

Tanto para cine como para campañas publicitarias, su trabajo inicia desde la lectura del guion, donde entiende el mensaje antes de proponer un primer borrador. A partir de ahí, y con la aprobación del director, desarrolla y crea los looks que acompañarán a los personajes en su recorrido. Al analizar cómo interactúa el vestuario con cada actor, propone incorporar accesorios como un acento rojo en momentos puntuales, cuando necesita marcar un tono específico dentro de la historia. Por ejemplo, durante el rodaje de Chuzalongo, introdujo piezas de este color como señal de que un personaje iba a fallecer, convirtiéndolo en una “premisa silenciosa” a lo largo de la película.

Cortesía Devra Salas.

En Ñusta, película próxima a estrenarse de Christian Rojas, se sigue el recorrido de un joven que revela su deseo de transicionar de hombre a mujer. Devra recuerda haber construido un look compuesto por “unos tacones y chaqueta rojos”, mientras camina por las calles y mercados de Cuenca. Ambientado en los noventa y en medio de un contexto cultural conservador, su objetivo era transmitir valentía, ya que “ella era diferente, pero no tenía miedo a mostrarlo”.

Por otro lado, en el último videoclip de Machaka, De amarre, Devra vistió al interés amoroso del protagonista con botas vaqueras rojas y un abanico a juego. A este personaje le sumaba mucho llevar además el cabello teñido de rojo, porque toda su estética apuntaba al rol que jugaba dentro de la historia. Estos detalles ayudan a que sea reconocible y memorable dentro de un mar de gente bailando en cada escena. “Este color se puede manejar de muchas formas, desde pasión, tragedia, fuerza, sensualidad, poder, etc.”, dice Salas.

Es un recurso que no pasa desapercibido y suma mucho a la construcción del personaje. Un gran ejemplo de cómo este tipo de elementos entregan información adicional a los espectadores son las zapatillas rojas de El mago de Oz, que en la novela original de 1900 de L. Frank Baum eran plateadas y brillantes. Sin embargo, en vestuario las transformaron en rojo para que resaltaran con la nueva tecnología, al ser una de las primeras películas en implementar el technicolor de tres tiras, que daba mayor vitalidad y semejanza a los colores de la vida real.

Este elemento acompaña a Dorothy durante toda la historia y, para Devra, funciona como una analogía de la fuerza e ímpetu que tiene la protagonista para regresar a casa. “Demuestra un contraste entre la madurez del calzado y la inocencia de su vestido de cuadros blancos y celestes”. No son solo un accesorio, sino que forman parte del arco del personaje, proyectando el empuje que tiene para cumplir su misión y cómo siempre llevó ese poder consigo misma.

Cortesía WARNER BROS. 
Getty Images.

Según Devra, la silueta tiene mucho que ver con aquello que comunica. Pues no es lo mismo que alguien lleve unos tacones con suela roja de Christian Louboutin, reconocidos mundialmente por su apariencia sensual y audaz —registrada como imagen comercial de la marca desde el año 2000—, que unos tenis del mismo color. La forma cambia por completo la imagen y percepción que tenemos de la persona. Las icónicas suelas rojas nacieron dentro del taller, mientras Louboutin buscaba un detalle llamativo para culminar un prototipo que traía la base negra y básica. Al ver cómo su asistente se pintaba las uñas de rojo intenso, tomó el esmalte y probó cómo se vería en la suela. Hoy son un ícono de la cultura popular y la industria de la moda por ser un detalle tan discreto como arriesgado, capaz de dar el toque perfecto de sofisticación no solo a la pieza, sino al look completo.

Cortesía Christian Louboutin.

Un ejemplo famoso del mundo del deporte fueron los Nike Air Ships rojos con negro, precursores de los Air Jordan 1, que utilizó Michael Jordan durante sus partidos. Gracias a ellos recibió multas por parte de la NBA, dado que incumplían los parámetros y los reglamentos de 1985, donde el calzado debía ser mayoritariamente blanco y combinar con el resto del equipo. Este mismo modelo de caña alta ganó aún más fama gracias a las campañas de marketing de Nike, que lo posicionaron como símbolo de rebeldía y desafío frente al status quo.

Michael Jordan. Cortesía Nike.

Pero si regresamos un poco atrás en la historia, como nos mencionó Valeria Bazante, diseñadora de calzado, con más de 12 años de trayectoria en Ecuador y México, el rojo en este universo fue durante siglos una representación de lujo y opulencia entre las clases altas y la aristocracia. Fue el rey Luis XIV de Francia quien popularizó el uso de tacones altos en este color como tendencia, cuando hasta entonces se utilizaban solo por funcionalidad al momento de montar a caballo y asegurar el pie en el estribo. Según la tesis Refinamiento y lujo: la moda durante el reinado de Luis XIV, de Cristina Sánchez-Redondo, publicada en 2021 por la Universidad de Zaragoza, el monarca dispuso que los tacones masculinos fueran de este color como símbolo de estatus social y nobleza, algo que la corte reguló estrictamente para que nadie fuera de ella pudiera utilizarlos.

Luis XVI de Francia. Getty Images.

Según Bazante, ella nunca le ha temido al color. Viniendo de una familia de artistas, siempre estuvo envuelta entre paletas y pinceles. Su primer encuentro con este mundo ocurrió muy joven, cuando se enamoró de un par con agujeros que simulaban un queso gruyere en un viaje a Italia para una exposición de su padre. “Como era muy habitual en él, me consintió comprándolos”. Quién diría que años más tarde esta fascinación se convertiría en su trabajo y le traería reconocimientos a nivel nacional e internacional. Valeria ha expuesto en múltiples ocasiones en “Espacio Vogue”, un concept store itinerante que abre sus puertas cuatro veces al año en México y Miami, para el cual primero se debe postular y pasar la curaduría.

En su carrera se posicionó por hacer piezas a medida y con diseños exclusivos para cada persona, lo que le permitió participar en un sinnúmero de pasarelas y editoriales de moda. Bazante recuerda cómo la fuerza de un color hacía que sus clientas llegaran al día siguiente de sus eventos al atelier pidiendo aquello que habían visto durante la puesta en escena. “Un día en mi tienda entró una gran amiga y clienta, pero para mi sorpresa no quería las piezas que tenía exhibidas, sino un par de botas negras de caña alta con apliques florales rojos que llevaba puestas”. Era un diseño muy llamativo, algo que se pondría alguien con una personalidad fuerte y segura de sí misma.

Cortesía Valeria Bazante.
Cortesía Valeria Bazante.

Durante todos estos años descubrió que la carrera y el mundo del calzado no son nada fáciles. Encontrar el equipo perfecto ha representado un reto tanto en Quito como en Guadalajara. Todo ha sido un aprendizaje para crear con libertad piezas reconocidas por sus siluetas artísticas. Ambas ciudades tienen un trasfondo notablemente conservador, pero ella encontró un nicho de mujeres que optan por formas interesantes, colores vibrantes y diseños fuera de lo común. Si le sumamos un pop de rojo, dice Valeria, “denotamos pasión, sensualidad y empoderamiento”, una combinación perfecta para quien no le teme a llamar la atención.

Otra manifestación reconocida en la industria de la música es la analogía de la canción Let’s dance de David Bowie, lanzada en 1983. En el videoclip, la historia sigue a nativos australianos y su interacción con unos tacos rojos que representan el acto de enmascarar el dolor frente a la sociedad para fingir que “todo está bien”, haciendo alusión a la letra “put on your red shoes and dance the blues”. Al inicio parecen un símbolo de anhelo por una vida mejor, pero mientras avanza la canción son desechados y pisoteados, dando la idea de que ya no quieren ocultarse más detrás de una fachada o fantasía que los saque por un momento de la vida real.

Pero más allá del significado asociado a todos estos referentes de la cultura popular, su uso es sinónimo de protesta. La artista chilena Elina Chauvet, por ejemplo, desarrolló intervenciones artísticas inundando calles enteras con cientos de pares rojos como parte de su proyecto de concientización contra la violencia de género. En su paper para Lasa Forum menciona que su lucha inició a raíz de la pérdida de su hermana. Este hecho marcó un precedente y un luto que lleva hasta la actualidad.

Cortesía Elina Chauvet.
Cortesía Elina Chauvet.

Su performance de protesta nació en Ciudad Juárez con 33 pares donados por mujeres cansadas de habitar en un contexto lleno de femicidios y desapariciones que ya parecían el pan de cada día, un fenómeno tan duro y recurrente en toda la región. A raíz de esto, Elina se convirtió en un referente y catalizador de cambios sociales a partir del arte, y su iniciativa se ha replicado en más de 18 países. Para responder a la pregunta de por qué rojos, ella describe cómo “el color simboliza la sangre derramada y su dualidad con el amor que une a todos quienes forman este proyecto artístico con un mensaje de esperanza”.

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En el día a día de una mujer, este tipo de calzado puede asociarse a una tendencia impulsada por celebridades o influencers, o incluso al gusto de cada persona. Más allá de cualquier contexto, algo indiscutible es que al llevarlos puestos se convierten en un foco de atención. Funcionan como un gesto singular que, en lugar de fundirse con la multitud, enfatiza y aporta carácter a quien los lleva. Su fuerza, imponencia y atractivo guían la mirada, pero también nos recuerdan todos esos momentos históricos donde han marcado hitos. (I)