En los últimos años, los broches han salido del joyero de la abuela para llegar a las pasarelas y, como resultado, a las solapas de blazers y a los suéteres. Incluso los he visto usarse para sujetar pañuelos sueltos, tanto en celebridades como en personas comunes. Este pequeño accesorio ganó popularidad durante la tendencia del quiet luxury, sin duda como una forma de añadir personalidad a prendas bastante minimalistas. Aunque, en gran medida, hemos dejado atrás esos días más estrictos y depurados, el broche ha perdurado. Sigue funcionando como una manera de aportar carácter y glamour a un outfit.
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Hay múltiples direcciones posibles al adentrarse en el mundo de los broches, pero el motivo más universal —y probablemente el más accesible— es el broche con forma de flor. Estos, por supuesto, han tenido su propio momento recientemente, especialmente en Chanel. Matthieu Blazy, el recién nombrado director creativo de la casa, ha estado insuflando nueva vida a la marca y a sus códigos distintivos, incluida la camelia. Su interés por tender un puente entre la historia de la casa y el presente ha hecho que su visión de Chanel resulte tan deseable.
Para quienes no lograron conseguir una de esas codiciadas citas en Chanel —o simplemente quieren incorporar un toque de la marca a su guardarropa diario— un broche floral puede ser el punto de entrada a una sensación renovada.
Llévalo en un sombrero
Si comprometerte por completo con un broche te parece un poco intimidante, colócalo en algo más sencillo, como un sombrero. Un modelo de paja evoca de inmediato los días cálidos, además de ofrecer protección solar. Una chaqueta impermeable en un tono vibrante siempre será una buena aliada.
Usa más de uno
¿Por qué detenerse en un solo broche cuando puedes llevar varios? Estos acentos decorativos funcionan casi como signos de puntuación dentro de un look, añadiendo un elemento llamativo a un conjunto totalmente blanco. Para reforzar esa sensación de interés, considera introducir un toque de color que dirija aún más la mirada.
Un enfoque clásico
La forma más sencilla de llevar un broche es prendido en una chaqueta. Si quieres inspirarte directamente en Chanel, opta por el tweed, que captura la estética refinada característica de la casa. Para equilibrar ese aire marcadamente femenino, añade piezas más utilitarias —como una camisa safari de dos bolsillos y una falda— para lograr una mezcla más fresca y contemporánea.
Préndelo en una camisa
Inspirándote en la pasarela, prende un broche directamente en tu camisa para renovarla. Para mantener el atuendo relajado y acorde al clima, opta por pantalones tipo fatigue más holgados y sandalias; añade calcetines si la temperatura baja.
Eleva un sweatshirt
No hay razón para que tus looks más casuales no se beneficien de un toque decorativo. Prueba prender un broche en un sweatshirt y combínalo con tus jeans favoritos y un bolso práctico para el día a día. El resultado sigue siendo relajado, pero el broche aporta un matiz más arreglado al conjunto.
Este artículo salió originalmente en Harper's BAZAAR Estados Unidos.