Sencillo pero siempre elegante, el tennis bracelet es una de esas piezas tradicionales y atemporales que tienen todo el sentido como inversión. Al igual que un par de pendientes de diamantes o un brazalete rígido de oro, esta joya esencial es clásica y moderna al mismo tiempo, y aporta un toque de distinción a casi cualquier atuendo, ya sea para ir a la oficina o para una cena elegante.
Se caracteriza por una fila continua y uniforme de diamantes o piedras semipreciosas engastadas en una estructura flexible. Este diseño tiene su origen en la década de 1920. También conocido como brazalete de “eternidad” o “línea”, su nombre relacionado con el deporte llegó mucho después.
En 1978, la ex número uno del mundo Chris Evert llevó este estilo durante el US Open, pero tuvo que detener el partido para buscar algunos fragmentos de su brazalete después de que este se desprendiera de su muñeca. Según la historia, desde entonces comenzó a popularizarse el término “tennis bracelet”.

Grandes figuras del tenis, celebridades de Hollywood y miembros de la realeza han sido vistos utilizándolos durante las décadas siguientes, desde Diana, princesa de Gales, y Meghan, duquesa de Sussex, hasta Kate Moss y Jennifer Lopez. Tan solo esta semana, Coco Gauff llegó a la cancha de Wimbledon luciendo el Tennis Round Bracelet de Missoma, elaborado con nanocristales en tono azul zafiro.


La capacidad de esta joya para aportar un lujo cotidiano es precisamente una de las razones de su atractivo duradero. “Cada verano, Wimbledon vuelve a poner frente a nosotros ese código de lujo deportivo, y esa mezcla entre atletismo y glamour es exactamente hacia donde se dirige la moda en este momento”, explicó Maddy Sangster, fundadora de Heavenly London.

Para Sangster, el único error que se puede cometer con un tennis bracelet es “tratarlo con demasiada delicadeza”. En su lugar, recomienda combinarlo con prendas más casuales. “Una camisa blanca con las mangas remangadas, una camiseta de rayas, un vestido de lino… llévalo junto a tu reloj en lugar de reservar una muñeca exclusivamente para él, o combina dos o tres pulseras con diferentes tamaños de piedras para que parezca parte de tu uniforme”, aconseja.
Además de su versatilidad, ofrece otra cualidad fundamental: la comodidad. “A diferencia de otras opciones rígidas, estos brazaletes son flexibles y se adaptan naturalmente al movimiento de la muñeca. Me encanta llevar un diseño clásico de diamantes y combinarlo con uno de piedras preciosas de color para crear contraste” indica la diseñadora de alta joyería Isabel Delgado.
A la hora de comprar, las opciones son infinitas. El brazalete Victoria de Tiffany & Co. y los Lignes Essentielles de Cartier se encuentran entre las versiones de alta joyería más apreciadas. El de diamantes de Boodles incluso incorpora un discreto dije en forma de pelota de tenis, como un guiño a su nombre.
En un rango de precio más accesible, marcas de diamantes cultivados en laboratorio y joyería contemporánea como Monica Vinader, Mejuri y Swarovski ofrecen piezas de alta calidad sin requerir una gran inversión. Ya sea que prefieras el brillo clásico de los diamantes o una alternativa colorida con cristales, descubre a continuación algunos de los mejores de nuestra selección.




Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR UK. (I)