Antonella Becdach

Estudió cine y producción audiovisual en Orlando, Estados Unidos, después de graduarse del colegio en Ecuador. En realidad, su interés estaba más ligado a entender cómo se construye una imagen que a estar frente a una cámara. “El cine es el lenguaje en mi familia”. Creció viendo películas y acompañando a su mamá a castings de comerciales, donde empezó a familiarizarse con los sets, las luces y las cámaras. “Me encantaba ver cómo ponían todo, cómo hacían la toma”. Por lo que, en ese momento, dice, le interesaba más la producción que el modelaje.
Su primera experiencia con la industria fue cuando hizo su primer book. “Solo dije: ‘ok, sí puedo hacer esto’”. Después, empezó a trabajar en editoriales, desfiles locales y proyectos con diseñadores, cuando aún estaba en el colegio. Así se metió más en el circuito de la moda nacional. Esta quiteña participó en desfiles como Designer Book y Runway en Quito, además de otros eventos más pequeños. “Era todo nuevo, pero me fui soltando”.
Cuando se mudó a Estados Unidos para estudiar cine, su principal objetivo era culminar su carrera (y así lo hizo). Sin embargo, nunca dejó de buscar una oportunidad en el modelaje. Durante años intentó firmar con una agencia en ese país, consciente de que ese era el paso que podía cambiar el rumbo de su carrera. La espera se hizo larga y llegó un momento en el que sintió la necesidad de hacer un cambio. Recuerda una frase que siempre le hizo sentido: “hair holds memories” (el cabello retiene recuerdos).
“Estaba desesperada por firmar con una agencia. Sabía que era una puerta de entrada. Tenía mi cabello larguísimo y me lo corté”.
Una semana más tarde, se tomó unas fotografías tipo Polaroid en su casa, las envió a decenas de agencias y recibió la llamada que llevaba años esperando: Select Models Miami quería representarla. “Yo no lo podía creer”.
A partir de ahí su carrera tomó otro ritmo. Desfiles para marcas como Carolina Herrera, Oscar de la Renta, Brunello Cucinelli y Etro pasaron a formar parte de su agenda. También eventos como la Miami Swim Week y shows en Palm Beach o Boca Ratón. Además de los eventos, ha participado en editoriales y en campañas más experimentales, con fotógrafos para revistas independientes, entre ellos una presentación de la diseñadora española Juana Martín junto a Tiffany & Co., en el Design District de Miami.
“Cuando estoy frente a cámara, me olvido de todo”.
Para ella, a sus 27 años, cada proyecto es distinto, pero todos tienen algo en común: la construcción de una imagen. Becdach desarrolla su carrera en el mercado estadounidense, con producciones para marcas de Florida. Su meta es seguir creciendo en la moda internacional sin dejar de lado el cine, una disciplina que espera retomar en el futuro.
Beca Michie

Aunque nació y creció en Nueva York, Beca Michie nunca dudó de cómo definirse. “Siempre digo que soy ecuatoriana”, confiesa a Harper’s BAZAAR Ecuador. Su madre es de Ambato y fue quien hizo que Ecuador estuviera presente desde su infancia, con un apego fuerte hacia su familia, con viajes frecuentes a nuestro territorio.
“Mi mamá siempre estuvo muy conectada con su cultura. Hacíamos empanadas, fritada con mote y pasábamos mucho tiempo allá”.
Su carrera como modelo comenzó a los 17 años. Se mudó sola cuando era adolescente y viajaba constantemente de Filadelfia a Nueva York para asistir a castings, al mismo tiempo que trabajaba en un estudio jurídico, ya que quería ser abogada. Un sueño que quedó inconcluso por seguir uno más grande. Los rechazos fueron parte de este proceso, pero para ella no era una salida abandonar su objetivo. “Simplemente, me repetía que no había opción para fracasar”. Sus primeros shoots estuvieron ligados al mercado de la belleza, con campañas comerciales, catálogos y publicidad para marcas de cosméticos. Luego dio el salto a la moda editorial, un cambio que atribuye a un proceso de crecimiento personal. “Me concentré en ser mi mejor versión, en cuidar mi salud, mi cuerpo y mi mente. Creo que eso me ayudó a entrar en esta industria”.
En la actualidad, impulsa su carrera entre Estados Unidos y Europa. Ha protagonizado portadas para Vogue México, Vogue Portugal, Numéro Netherlands y Vogue Britain Beauty. Desfiló para Blumarine en Milán, colaboró con Alexander McQueen, Valentino, realizó un viaje con Dior Beauty y participó en una campaña para la fragancia Euphoria de Calvin Klein. También estuvo en las semanas de la moda de Nueva York, Milán y París y fue invitada a eventos como los Premios Oscar y el Festival de Cannes.
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Entre los proyectos que recuerda con mayor cariño está su portada para Numéro Netherlands, fotografiada en Capri. “Los mejores trabajos son los que tienen las mejores historias detrás”, dice sobre una producción que implicó subir una montaña junto a todos sus compañeros cargando vestuario y equipo fotográfico. Asimismo, modela para campañas digitales y ya prepara el siguiente paso de su carrera. “Ahora estoy haciendo muchas audiciones para películas y proyectos de actuación”. Había estudiado interpretación desde niña y espera que esa faceta comience a tomar protagonismo en los próximos meses.
A pesar de su agenda internacional, regresa con frecuencia al país para visitar a sus seres queridos. “Ecuador es un lugar donde todos son bienvenidos. Hay mucho amor”. Y cuando piensa en los jóvenes que sueñan con estar en la industria de la moda, este es su mensaje: “nunca he conocido a un ecuatoriano que no sea fuerte y valiente. Solo no tienen que aceptar un no por respuesta”.
Sara Varas

Esta ecuatoriana nunca imaginó que el modelaje cambiaría su vida. Sara Varas creció en La Caraguay, un barrio del sur de Guayaquil, en una familia que, según cuenta, siempre la impulsó a creer en sí misma. La moda apareció a raíz de un accidente. A los ocho años sufrió una caída que le dejó una cicatriz de 38 puntos en el glúteo derecho. Pasó cinco meses hospitalizada y la experiencia afectó su autoestima.
Para ayudarla a recuperar la confianza, su madre la inscribió en un curso de modelaje y eso la ayudó a recuperar, poco a poco, su valor personal. “Mi mamá buscaba algo que me sacara de esa burbuja de inseguridades en la que yo misma me había encerrado”. A los 16 años consiguió su primera oportunidad en un catálogo de Súper Éxito.
Poco después, ya aparecía en comerciales de televisión y campañas nacionales, ingresos que utilizó para ayudar a sus padres y
costear sus estudios universitarios en gestión hotelera y turística, una carrera que terminó a distancia. En 2023, ganó el reality Supermodelo en el país, un reconocimiento que le abrió nuevas oportunidades en la industria. Ese mismo año realizó su primera producción internacional: una campaña para Sedal Latinoamérica, grabada en Colombia.
“Nunca había viajado por trabajo. Fue una experiencia que me hizo pensar que sí era posible llegar más lejos”.
Un año más tarde dio el salto al continente asiátaico tras firmar con la agencia brasileña Azure Models. Su primer destino fue China, donde permaneció siete meses como modelo e-commerce y comercial para plataformas y marcas como Shein, Temu, Amazon, Samsung, Oppo y Philips. Después continuó su camino en India, uno de los lugares que más recuerda. Allí permaneció por seis meses, principalmente para colaborar con Amazon, una de las compañías con la que desarrolló una fuerte relación.
Además, consiguió su primera valla publicitaria internacional, una experiencia que define como uno de los momentos más importantes de su carrera. “Ver mi imagen en un aeropuerto y en centros comerciales de India fue algo que nunca imaginé”.
Su recorrido siguió en Turquía, donde participó en campañas de moda y se presentó a castings. Uno de ellos fue para una colaboración entre L'Oréal Paris y Cosmopolitan. Aunque fue seleccionada para el proyecto, no pudo viajar al rodaje en España porque no contaba con la visa europea. “Sentía que había hecho todo bien y que la oportunidad se iba por algo que no dependía de mí”. Hoy en día, Varas divide su tiempo entre Ecuador y el extranjero. Además de trabajar con clientes
internacionales, acaba de lanzar un programa de formación para nuevas modelos, donde comparte las herramientas que a ella le hubiera gustado tener al comenzar su carrera. Su siguiente destino será Filipinas, antes de dar el salto a Europa. Con 24 años, esta guayaquileña tiene la mirada puesta en las grandes capitales de la moda.
Verónica Banchón

Verónica descubrió la moda gracias a su hermano, quien es estilista. Nació en Guayaquil y creció en Samborondón. Desde muy joven comenzó a interesarse por las pasarelas, los diseñadores y la fotografía. Disfrutaba de ver programas de moda como America’s Next Top Model. Mientras él estudiaba y se relacionaba con gente de la industria, la invitó —a sus 16 años— a participar en proyectos universitarios que le permitieron crear su primer portafolio. “Empecé haciendo fotos con los amigos de mi hermano y, poco a poco, me fui involucrando en la moda”.
Aunque al principio no se le pasaba por la cabeza que el modelaje sería su profesión, encontró en los estudios fotográficos un espacio donde podía expresarse. “Soy una chica muy introvertida y me gustaba poder transformarme en cada sesión. Eso fue lo que me hizo enamorarme de esta industria”. Sus primeros empleos fueron junto a creativos ecuatorianos y marcas locales como Sensi Studio y Yola Neme, además de colaborar con fotógrafos como Roberto Pacurucu y Alejandro de La Torre. En 2018, fue seleccionada por una agencia internacional que le consiguió una representación fuera del país y, dos años después, viajó a Londres para comenzar su carrera en el extranjero.
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Llegó una semana antes del cierre de fronteras por la pandemia y a pesar de que todo se paralizó, decidió quedarse. “Le dije a mi familia que tenía que irme porque si no era en ese momento, tal vez la oportunidad no volvería a presentarse”. Tras sus primeros meses en esta gran ciudad, su agencia la envió a Dubái, uno de los pocos mercados que seguía activo. Allí trabajó con Bloomingdale's, Level Shoes, protagonizó una editorial junto a Fendi y realizó campañas para marcas internacionales y plataformas de comercio electrónico.
Con el regreso paulatino de las actividades, estableció su base en Londres nuevamente y comenzó a consolidar una carrera en Europa. Ha colaborado con firmas como Samsung Worldwide, Dyson Worldwide, Longchamp, Paul Smith, Off-White, River Island, NARS, Puma, The North Face, Ellesse y Sephora, además de participar en la London Fashion Week y desarrollar campañas de moda, belleza y lujo. Actualmente, es representada por Independent Management, agencia que dirige su carrera a escala global.
Esta firma cuenta con sedes en Reino Unido, Alemania, Francia, Latinoamérica, China y Corea del Sur. Con 26 años, vive en la capital de Inglaterra y concentra sus esfuerzos en fortalecer su portafolio con clientes cada vez más relevantes. Su siguiente objetivo es seguir creciendo en Europa y Asia. “Quiero llegar a marcas que todo el mundo conoce y cada año me propongo nuevos lugares”. A pesar de vivir fuera del país, mantiene un fuerte vínculo con Ecuador. Siempre que tiene la oportunidad colabora con fotógrafos y diseñadores nacionales para incluir ese material en su portafolio.
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