Mercedes-Benz Bucharest Fashion Week cerró su edición de octubre con una propuesta que no persigue la tendencia del momento. Su escenario, en el Museo Nacional de Arte de Rumanía, mostró cómo el país entiende y vive la moda desde lo local y lo multicultural, con la permanencia, la elegancia y la versatilidad como puntos de partida.
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El hilo que unió a las firmas fue el clásico reinterpretado. Aparecieron los cortes al bies, el vestido lencero, la gabardina, la raya diplomática, el corsé, la blusa de lazo y los escotes drapeados. La feminidad no dependió del adorno, sino de la construcción: la caída de la tela, las transparencias, las espaldas descubiertas y la corsetería. El color, como una gabardina en verde lima o un fucsia intenso, evitó que lo clásico se leyera como nostalgia y lo volvió actual.
Rhea Costa


Su propietaria y directora creativa, Andreea Cristina Constantin, presentó su colección primavera-verano 2027, el pasado 14 de octubre, con una propuesta escultórica. Las piezas están construidas para dar firmeza y estilizar la figura, con un lenguaje sofisticado que combina sastrería, corsetería y tejidos de caída fluida como el satén. La paleta se mueve entre extremos, de los tonos pastel a los colores profundos, que responden a la misma premisa. El beige y el blanco son clave en la redefinición de la sastrería de noche, pero Rhea Costa apuesta por la versatilidad. Un conjunto oversize de camisa y pantalón amplio en satén cobrizo, una chaqueta negra de escote profundo o un corsé en bronce sobre una falda verde oscuro conviven en el mismo guardarropa. La casa de alta joyería Malvensky, fundada por Malvina Cservenschi, estilizó la colección con su joyería.
Dualitae


La firma de Alina Lazariu presentó su colección primavera-verano 2027. Las texturas, las transparencias y las capas fueron fundamentales en su construcción: satén champán, cuero, denim, tweed beige y una falda translúcida bajo una camisa blanca de hombros marcados se mezclan de modo que las telas, en lugar de confundir el patronaje, lo resaltan. Los neutros, entre el blanco, el marfil, el champán y el crudo, dan balance a una colección marcada por las siluetas y la feminidad. Sus acentos de verde oliva, tonos tierra y naranja en algunas prendas disputan el protagonismo. Un guiño de brillo, puntual, llega con un vestido corto de flecos plateados. Los trajes cruzados de pantalón amplio y el chaleco sin mangas en marfil sostienen la sastrería.
Patrizia Pepe


La firma italiana presentó una colección centrada en lo femenino, con una cápsula masculina como complemento. El patronaje apuesta por siluetas amplias que aportan sensualidad y presencia, como el pantalón globo, el denim de pierna ancha y la blusa de hombros descubiertos con manga abullonada. La paleta parte de los clásicos de la elegancia, negro, blanco y azul, y suma tonos como el chocolate, el caqui y el burdeos. Los rompe con un efecto de choque: verde lima, rosa fucsia y rojo. La sastrería es impecable. Por un lado, cortes clásicos de gran porte y la huella creativa del estilo italiano, del conjunto de raya fina al traje masculino. Por otro, denim, caídas asimétricas, brillos tenues de lentejuelas y cristales, flecos y estampados que diversifican la propuesta y le dan una mirada actual a cómo Italia entiende la moda y la materializa.
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Murmur


La firma rumana, fundada en 2011 por Andreea Badala, presentó el pasado 16 de octubre su colección primavera-verano 2027. De líneas esculpidas, su punto más fuerte es el realce de las figuras: bustiers de copa marcada y vestidos de satén rosa empolvado con cordones laterales ajustan el cuerpo sin esconderlo. Los colores se mueven entre los pasteles y los sobrios, del rosa palo y el blanco al negro, con prendas pensadas para combinarse. El traje oversize en rosa palo y los cortes limpios estructuran una colección orientada a la elegancia, lo sofisticado y lo atemporal. Antifaces de tul, atados con cintas, completaron los looks.
Entre firmas locales e invitadas de Italia, Ucrania, Moldavia, Polonia y Kazajistán, la semana dejó una lectura clara de cómo Rumanía entiende y vive la moda: desde lo local y lo multicultural, con prendas que buscan durar más allá de la temporada. Rhea Costa, Dualitae, Patrizia Pepe y Murmur coincidieron en una feminidad que se construye con oficio, no con adorno.
Fotografía: Lucian Stefanescu (Patrizia Pepe y Murmur), y Humeniuk Anastasiia (Dualitae y Rhea Costa). (I)