Skincare

Los cuatro pasos indispensables para cuidar tu piel seca en este clima

Cómo adelantarte a los efectos de la temporada sobre tu piel.

Por Bridget March

Armando Grillo. LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT. —

Para quienes tienen una piel más seca, fina y reactiva, los días fríos son más exigentes. ¿La solución? Un cuidado de la piel intencional y tratamientos estratégicos que vayan más allá de la hidratación superficial. Aquí, los expertos comparten un plan de acción para proteger la piel delicada.

¿Por qué tu piel se siente más seca y frágil en invierno? 

“Este temporal es especialmente duro para la piel porque el aire frío, la baja humedad y la calefacción extraen la hidratación de la superficie, dejándola seca, tirante y más reactiva”, explica Julie Scott, fundadora de Facial Aesthetics. “En mi consulta veo los mismos errores cada año: personas que exfolian en exceso para ‘alisar’ la descamación, recurren a limpiadores espumosos agresivos o superponen activos potentes con la esperanza de iluminar la piel. Fortalecer la barrera cutánea es mucho más efectivo que intentar eliminar los síntomas a la fuerza”.

Contenido relacionado: Los bolsos que marcarán la temporada y merecen un lugar en tu armario

Más allá de ser una palabra de moda, la barrera de la piel es el eje central de esta conversación. “Suelo explicarla como un muro de ladrillos: las células de la piel son los ladrillos y los lípidos que las mantienen unidas son el cemento”. Al tratar la piel madura, es clave reforzar esa barrera con ingredientes que se pierden de forma natural con el paso del tiempo.

Matteo Scarpellini. LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT.

1. Usa los ingredientes correctos

David Jack, médico estético y fundador de su clínica y marca homónimas, le cuenta a Harper's BAZAAR que en invierno la piel madura y seca necesita algo más que hidratación superficial. “Busco ceramidas, colesterol y ácidos grasos, que imitan la estructura lipídica natural de la piel y ayudan a prevenir la pérdida de agua transepidérmica, un proceso que se acelera con la edad”.

Añade que los humectantes —como la glicerina y el ácido hialurónico— son importantes, “pero deben ir acompañados de ingredientes que refuercen la barrera para ser realmente eficaces en climas fríos”.

También recomienda la niacinamida en concentraciones moderadas, “ya que mejora la función barrera y reduce la sensibilidad”, así como antioxidantes como la vitamina E o los polifenoles, “que contrarrestan el estrés oxidativo provocado por el frío”.

2. Mantén una rutina constante y nutritiva

¿Cómo se vería una rutina que incorpore todo lo anterior? “Recomiendo empezar con un limpiador suave y no espumoso, una o dos veces al día. Luego, aplicar un hidratante rico en humectantes sobre la piel ligeramente húmeda y sellar con una crema bien formulada con ceramidas y lípidos nutritivos”. Aunque conviene evitar el uso frecuente de ácidos exfoliantes, los retinoides aún pueden tener cabida, siempre que se “amortigüen” con una crema hidratante después para reducir la irritación.

Y no olvides el protector solar diario: “la radiación UVA sigue impulsando la pérdida de colágeno y el deterioro de la barrera”. Scott coincide y subraya que la simplicidad es clave. 

“El objetivo es una piel calmada, hidratada y resistente”.

Taylor Hill. Getty Images.

3. Considera un skin booster

Para quienes buscan complementar su rutina en casa, Scott sugiere tratamientos hidratantes como Skinvive by Juvéderm. Este nuevo skin booster inyectable “actúa apoyando la AQP3, una proteína que ayuda a transportar agua y glicerol dentro de la piel, mejorando la hidratación, la resiliencia y la calidad general de la piel”.

A diferencia de los relajantes de arrugas como Botox, que paralizan el músculo, o de los rellenos dérmicos, que aportan volumen, este tratamiento de rejuvenecimiento facial está diseñado para añadir hidratación directamente en la piel, con resultados que pueden durar hasta seis meses.

Mindy Small. Getty Images.

4. Ajusta tu estilo de vida

Jack señala que “los humidificadores pueden marcar una diferencia real en los hogares”. Además de “una ingesta adecuada de grasas saludables y agua, para sostener la piel desde dentro”.

Y conviene mirar el panorama completo. El consejo más importante es reconocer que la piel madura se recupera más lentamente del estrés, ya sea ambiental o derivado de tratamientos. Por eso, “la constancia y la moderación importan más que la novedad”. (I)

Este artículo salió originalmente en Harper's BAZAAR Reino Unido.