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¿Qué diseñadores están vistiendo a las estrellas pop de hoy?

Los artistas más influyentes de la actualidad recurren a un selecto grupo de diseñadores independientes que crean sus vestuarios y dan forma a sus personajes sobre el escenario.

Por Laia Garcia-Furtado

Harper's BAZAAR — Ecuador

Para su primera presentación en el escenario principal de Coachella, Addison Rae apareció suspendida de una jaula de color rosa intenso, envuelta en una vaporosa nube gris de tul. La estrella de TikTok convertida en diva del pop abrió su show con un vestido de gala deconstruido, con un corpiño entallado inspirado en el ballet, un borde de tutú y una cola en capas, mientras cantaba con voz entrecortada la letra de Diet Pepsi. 

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El conjunto estaba confeccionado en tela teñida con vetas gris ceniza, un recurso que aportaba profundidad al tejido y, al mismo tiempo, ayudaba a contar su historia. Un vestido completamente blanco habría resultado demasiado puro; como canta en su éxito, está “perdiendo toda su inocencia en el asiento de atrás”. El look también capturaba a la perfección la esencia de su diseñadora, Miss Claire Sullivan, conocida por su glamour excéntrico y ultrafemenino. 

Para las estrellas contemporáneas como Rae, muchas de las cuales alcanzaron la fama a través de internet, ya no basta con ofrecer una actuación impactante de una canción popular. También es esencial construir una identidad, una que pueda sobresalir entre el ruido y diferenciarlas del resto. Para lograrlo, un outfit inolvidable y único es fundamental. Cada vez más, estas imágenes definitorias y memorables son concebidas por un grupo de diseñadores independientes cuyos nombres y conocimientos aportan una capa adicional de relevancia cultural y prestigio dentro de la moda.

Lady Gaga luciendo un diseño exclusivo de Raul Lopez de Luar. Getty Images. 

Rae también ha usado piezas de grandes firmas como Versace, Chloé y Rodarte para sus presentaciones, pero su preferencia por Sullivan —quien se dio a conocer en la escena de la moda neoyorquina como parte del colectivo Vaquera antes de emprender su propia carrera— transmite algo sobre quién quiere ser como artista. Ella trabaja para ser tomada en serio y consolidarse como una chica pop “alternativa”, con un sonido que remite a cantantes como Lana Del Rey y Björk, y una estética irónica inspirada en Britney Spears adolescente en la portada de Rolling Stone de 1999, donde llevaba lencería comprada en un centro comercial.

“Es interesante porque cuando empecé a trabajar en mi marca, nunca entendí realmente por qué a la gente le interesaba tanto vestir a celebridades. Y hay un sello de aprobación que viene con ello. Pero creo que, más allá de eso, se trata de volver a construir mundos y contar historias. Los artistas construyen su mundo de una determinada manera, y es tanto para ellos como para sus fans”, dice Sullivan. También creó atuendos para Rosalía, Doechii, Lady Gaga y Caroline Polachek.

Doechii y Lady Gaga, con looks personalizados de Raul Lopez, de Luar. Getty Images. 

La colaboración entre estrellas pop y diseñadores para construir una estética no es algo nuevo. Los jumpsuits de Kansai Yamamoto definieron la era Ziggy Stardust de David Bowie en los años 70. El corsé con sujetador cónico de Jean Paul Gaultier se convirtió en la imagen asociada a Madonna durante su gira Blond Ambition de 1990, y The Smashing Pumpkins adoptó una estética gótica a comienzos de los 2000 con la ayuda de los dramáticos diseños de Olivier Theyskens. Y está, además, la colaboración de décadas entre el diseñador Bob Mackie y Cher: sus vestidos ceñidos al cuerpo, bordados, llenos de pedrería y apenas cubiertos se convirtieron en su sello durante los años 70 y 80.

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La diferencia entre entonces y ahora es que aquellas colaboraciones ocurrían más en segundo plano y estaban exclusivamente al servicio de la imagen del artista. Hoy, la narrativa funciona en ambas direcciones: llevar un outfit del diseñador adecuado es, en sí mismo, una declaración. El respaldo de Miss Claire Sullivan aporta su propio prestigio.

Rosalía, con looks personalizado de Miss Claire Sullivan. Pinterest

Contar historias es precisamente lo que más disfruta Raúl López, de Luar, al vestir a estrellas pop para sus presentaciones. “Siempre he visto a los músicos como narradores. Luar también se trata de contar historias; se trata de Nueva York, de mi identidad, de mi comunidad y de cómo todas estas historias se alinean. Para mí, no se trata de vestir a una celebridad. Se trata de contribuir al momento cultural”. 

No hubo un momento cultural más grande este año que la presentación de Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. Entre los muchos momentos memorables, Lady Gaga interpretó una versión de salsa de “Die With a Smile” con un vestido…

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