Las tendencias en color están muy definidas en 2026: desde los neutros, donde el negro sigue siendo el protagonista y sinónimo de elegancia; hasta el blanco pantone y el azul cerúleo, por la próxima entrega de Devil Wears Prada 2. Osklen —marca brasileña nacida en 1989, bajo la dirección creativa de Oskar Metsavaht— juega en este campo para romper esquemáticamente las propuestas vistas con un efecto de choque: maximalismo colorido con tonos equidistantes.
En esta edición del Rio Fashion Week 2026, Osklen mostró una colección arriesgada que apostó por tríadas de colores —específicamente con tonos cálidos— y supo usar la psicología del color para mantener un equilibrio tenue en la colección. Desde diseños con cortes clásicos hasta propuestas más interesantes, pensadas para convertirse en momentos de expresión y estilo.
Es difícil mantener un concepto cuando la colección tiene 42 looks y cada uno tiene su propia paleta de colores. A pesar de ello, Oskar Metsavaht entendió la versatilidad y la flexibilidad de las colorizaciones, las siluetas, las formas y las texturas. Cada detalle fue pensado para sumar; cada color para comunicar; cada prenda para equilibrar.
Durante un largo show, con 42 modelos mostrando cada diseño, la alternancia entre el ruido cálido y lo neutro frío, mantuvo un balance interesante que puso al maximalismo colorimétrico, como el centro de una estética entusiasta. Los diseños se mueven entre diferentes estilos y están pensados para vestir a todos, sin importar gustos o estilos personales. Esta creación proyecta looks sofisticados cargados de color y los mezcla con tendencias más contemporáneas, donde la extravagancia y el riesgo cumplen un rol fundamental, sin olvidar que los accesorios completan adecuadamente.
Osklen entiende lo que ocurre en el mercado de la moda y, en lugar de seguir las tendencias, nada contracorriente y funciona. (I)
*Créditos:
Cobertura de Pasarela: Fotosite. Fashion Brand: Osklen.