Martin Margiela disfrutó de un velo de anonimato durante toda su carrera. Detrás de su nombre, el reconocido diseñador construyó la firma de lujo Maison Margiela con su característica visión subversiva de la belleza, mientras se negaba a conceder entrevistas presenciales o a ser fotografiado. Cultivó un aura de misterio incluso en la etiqueta de la casa: un cuadrado blanco de tela con cuatro puntadas visibles en lugar de un logotipo. Margiela desvió la atención hacia la marca, la ropa y la artesanía, algo que parece inusual en la actual era de los directores creativos estrella. Sin embargo, este verano, por primera vez, tendremos un vistazo a su archivo personal.
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Margiela subastará piezas de su archivo personal en París este julio. Organizada por Maurice Auction en colaboración con Kerry Taylor Auctions, la venta sin precedentes incluirá más de 150 lotes. Entre ellos habrá piezas icónicas, prototipos, bocetos y objetos personales que abarcan desde su primer portafolio creativo en 1987 hasta su retiro de la moda en 2008. La subasta también incluirá piezas poco comunes de su etapa en Hermès entre 1998 y 2004, extraídas del guardarropa personal de su madre, Léa Bouchet. “Después de muchos años trasladando material de archivo de un lugar a otro y prestándolo para exposiciones, sentí que era momento de desprenderme de una parte de mis recuerdos de moda”, señaló Margiela en un comunicado oficial.

“Esta subasta no tiene precedentes porque marca la primera vez que un artista vivo y exdiseñador de moda organiza personalmente la venta de sus propios archivos”, afirma Salomé Pirson, subastadora de la venta. “Esta participación directa, combinada con su legendario compromiso con el anonimato, convierte al evento en un hecho históricamente significativo. No se trata solo de una venta de piezas excepcionales; es un acto deliberado y cuidadosamente curado por un artista que siempre ha evitado los reflectores, garantizando que su legado se preserve bajo sus propios términos. Un movimiento así redefine la relación entre los creadores, su obra y el mercado, asegurando su lugar en la historia”.
La esperada subasta incluye artículos como la propia “blouse blanche” de Margiela, los delantales de algodón que usaba todo el equipo de trabajo, y un par de Tabi pintados de blanco que pertenecieron al diseñador y que fueron exhibidos en su primera exposición colectiva en el museo Galliera de París, firmados por numerosos visitantes. “Esta colección cuenta la historia de uno de los diseñadores más importantes del mundo al revelar la profundidad y el impacto de su carrera en la moda, al tiempo que muestra la fuerza de su trabajo desde sus inicios”, continúa Pirson.
“Ofrece una mirada íntima y poco habitual a su visión, creatividad y proceso creativo, haciendo que su obra sea tangible”.

A continuación, descubre algunos de los lotes más destacados de la próxima subasta, que incluyen desde la peluca de flecos desmontables utilizada en un desfile de 2020 hasta prendas de punto de Hermès y una muñeca Barbie de Margiela. La subasta está programada para el 9 de julio y contará con una exhibición previa en una ubicación confidencial de París entre el 4 y el 8 de julio. El catálogo estará disponible a mediados de junio.
“Vareuse”, 1988

“‘Vareuse’ es la palabra francesa para una blusa o camisa de marinero. No tiene cierres y es fácil de poner. Inventé una variación con un escote profundo. Se aplicó a numerosas prendas. Hubo chaquetas, suéteres, vestidos y camisas tipo vareuse. La camisa Vareuse de popelina blanca se convirtió rápidamente en un ícono y permaneció en muchas colecciones. Puede llevarse por dentro de pantalones o faldas, o por fuera a modo de túnica, con camisetas sin mangas o suéteres ligeros de punto debajo”. —Margiela
Prendas de punto de Hermès, 1998 - 2004

“Mi definición del lujo consiste en equilibrar calidad, comodidad y atemporalidad. Esta visión era muy apreciada por el equipo del estudio. Incluso teníamos nuestro propio vocabulario: ‘le porté par deux’ se refería a dos prendas idénticas usadas juntas, mientras que ‘le triple set’ describía un conjunto de tres piezas en lugar del clásico twin-set. Los diseños eran extremadamente sobrios, sin detalles ni cierres. Solo la belleza de materiales lujosos en siluetas fluidas. Aquí se presenta un conjunto de mi primera colección de otoño-invierno, con la sensación sensual de una mezcla muy ligera de cachemira y seda". —Margiela
Teléfono, 1988

“A finales de los años 80 era evidente para mí que no podía utilizar los abrumadores interiores de hormigón gris y los muebles de diseño negros. Los diseñadores japoneses Kawakubo y Yohji los habían popularizado y todo el mundo los utilizó durante años. Sentí que debía diferenciarme eligiendo lo opuesto: el color blanco. Pero todo debía estar pintado de blanco de forma rústica, desde las paredes y los pisos hasta los muebles cubiertos con fundas de algodón. El televisor e incluso los teléfonos estaban pintados de blanco. El efecto era asombroso. Este es uno de mis teléfonos personales. Como nunca lograba recordar mi número, lo escribí directamente sobre el aparato”. —Margiela
“The Fringe”, 2020

“La segunda vez que diseñé una colección oversize, en el otoño de 2000, incluso los peinados incorporaban detalles sobredimensionados. Todas las mujeres del desfile llevaban flequillos postizos muy largos. Cubrían la mitad de sus rostros. Después del desfile los presenté colgados en la pared, sobre las polaroids correspondientes de las modelos que los llevaban”. —Margiela
Tabi con grafiti, 1991

“La silueta poco convencional que tenía en mente en 1988 necesitaba un tipo de zapato muy diferente a todo lo que existía en ese momento. Pensaba en pies descalzos y tacones altos y voluminosos. De repente recordé a los trabajadores de la calle que vi en Japón. Llevaban atuendos fascinantes y usaban suaves botas Tabi. Me entusiasmó la idea de reinterpretarlas en cuero y colocarlas sobre tacones altos, pesados y cilíndricos. A nadie le gustaron, pero seguí presentándolas temporada tras temporada. Poco a poco despertaron interés y hoy, casi 40 años después, todavía se siguen produciendo y vendiendo. Este par en particular fue el resultado de mi primera exposición colectiva en el museo Galliera de París. Me gustaba la idea de que los visitantes dejaran mensajes en las paredes y el suelo pintados de blanco, pero inesperadamente también escribieron sobre las botas Tabi pintadas de blanco. Me encanta este resultado espontáneo”. —Margiela
“El Velo”, 1988 - 2008

“Desde el principio tuve la idea de crear un velo que cubriera por completo el rostro de las modelos. Al hacerlo, toda la atención se concentraba únicamente en la ropa, sin ninguna distracción provocada por el rostro de la persona. Se generaba casi una abstracción. Me encantó ese descubrimiento y lo retomé en numerosas ocasiones cuando era importante centrar la atención en las prendas. Esta pieza es un estudio con sus marcas de lápiz para correcciones". —Margiela
Muñeca Barbie, 1990 - 2022

“Cuando era niño, ellas eran mis modelos, me encantaba hacerles vestidos. Esa alegría nunca me abandonó. En 1989 me invitaron a presentar muñecas Barbie vestidas con diseños de Martin Margiela. Estaba absolutamente entusiasmado y confeccioné tres atuendos inspirados en mi desfile de otoño de 1989. El resultado fue mágico. Lamentablemente, desaparecieron al finalizar la exposición. Quedé en shock. Creo que nunca logré superar esa pérdida. Por eso, durante el confinamiento por la pandemia de Covid, sentí que era el momento de recrearlas. Aún conservaba los patrones”. —Margiela
Primer “Dossier”, 1987

“Al principio, cuando buscaba un fabricante en Italia, necesitaba visualizar la moda que quería crear. Dibujé algunas siluetas y accesorios que reflejaban el espíritu de mi imaginaria casa de moda. Este dossier representa a aquella firma, que entonces aún era desconocida. El archivo, cubierto con algodón blanco, fue robado en un tren, por lo que tuve que rehacer otro de inmediato para mostrarlo durante mis viajes. En esa época sentía que las fotocopias de los dibujos eran más interesantes que los dibujos originales a lápiz. Gracias a eso, pude preparar un dossier casi idéntico. Un año después, la policía lo encontró. Inmediatamente comparé ambos y me sorprendió lo parecidos que eran”. —Margiela
Nota publicada originalmente en Harper's BAZAAR Estados Unidos.