Nicole Kidman es, sin duda, una de las mujeres más cool —y elegantes— del planeta. La actriz australiana, pelirroja y de 1,80 metros de estatura, lleva cuatro décadas siendo una presencia constante en las alfombras rojas y no parece tener intención de bajar el ritmo.
Ganadora de un Óscar, un BAFTA, seis Globos de Oro y dos premios Emmy, se siente tan cómoda deslumbrando en el videoclip de “She’s The Best”, de Troye Sivan, como bebiendo leche de rodillas para Harris Dickinson en Babygirl. Y nos encanta por eso.
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En cuanto a su estilo, siempre ha demostrado un sentido lúdico, además de esa cualidad camaleónica que la convierte en una de nuestras grandes actrices. También ha tenido siempre un profundo aprecio por la expresión artística: basta recordar su elección de un vestido bordado en color chartreuse, diseñado por el entonces prometedor John Galliano, para los Premios Óscar de 1997. Sin miedo a un poco de brillo, también es conocida por disfrutar de momentos maximalistas, ya sea con lentejuelas, pedrería o una combinación de ambas. En resumen, es una mujer segura de sí misma, que disfruta de la moda y no teme asumir riesgos.
A lo largo de los años, ha hablado en numerosas ocasiones sobre su manera de entender lo fashion. Estas son las cinco lecciones clave que hemos extraído de su sabiduría y los mantras que llevaremos con nosotras a la nueva temporada y más allá.
1 Mantente erguida
“No hay un gen de baja estatura en nuestra familia… Solía tener problemas con eso. Ahora echo los hombros hacia atrás, me pongo de pie y simplemente lo asumo”.


Sentirte tranquila con tu propia piel es una de las formas más sencillas de ganar confianza al vestir: se refleja en la manera en que te plantas y te mueves. Es un aprendizaje que ha logrado después de toda una vida siendo alta y de haber deseado, en el pasado, ser más baja. Como contó a Harper’s BAZAAR en 2025: “Mi estatura (es otra cosa que he aprendido a valorar). No hay un gen de baja estatura en nuestra familia. Quiero decir, todos somos gigantes. Mis hijas miden 1,78 m, mi hermana 1,80 m, yo mido 1,80 m… Solía tener problemas con eso y encorvaba un poco la cadera para aparentar ser más pequeña. Ahora echo los hombros hacia atrás, me pongo de pie y simplemente lo asumo”. Así que, si tienes alguna inseguridad sobre tu apariencia, el mensaje es claro: abrázala y sigue adelante. Tu confianza hablará por sí sola.
2 Diviértete
“Una regla importante para un vestido es que puedas bailar con él. ¡Al menos moverte!”.


La australiana es conocida por su gran sentido del humor y su espíritu divertido, algo que también se refleja en su manera de entender la moda. Ya sea que lleve lentejuelas y plumas rojas de pies a cabeza para la Met Gala, un traje de inspiración masculina de Saint Laurent para los Critics Choice Awards o que dé rienda suelta a su lado más glamazon con un diseño de Balenciaga de espalda descubierta, siempre se divierte con sus atuendos. De hecho, anteriormente señaló que su único criterio a la hora de elegir un vestido para la alfombra roja es que quiere “sentirse relajada” con él.
Tampoco teme recurrir un poco al method dressing. Recientemente, eligió una serie de looks de inspiración gótica y juguetona mientras promocionaba su serie de Apple TV+, Scarpetta, en la que interpreta a una patóloga forense. Un claro ejemplo fue el de Chanel que eligió para el estreno de la serie en Nueva York: una falda maxi transparente con ribete de plumas, combinada sencillamente con un blazer cruzado sin nada debajo.
3 Todo está en la mezcla
“Yo era la que llevaba un tutú y una chaqueta de cuero”.


Las personas con más estilo del mundo tienen una capacidad innata para combinar prendas y elementos aparentemente inesperados. Haber crecido junto a una madre costurera que confeccionaba toda su ropa, además de su afición por las piezas vintage, hizo que Kidman siempre disfrutara de mezclar y combinar diferentes prendas. Como explicó a Perfect en 2017: “Desde muy pequeña íbamos a mercados de pulgas. Yo era la que llevaba un tutú con una chaqueta de cuero, o un vestido lencero de los años 30 que había conseguido a muy buen precio. Le añadía un pequeño cárdigan o unas buenas Doc Martens, mezclándolo todo… Hay algo que los australianos heredamos de la cultura británica, una especie de enfoque de “darle la vuelta a lo fashion”, que puede volverse un poco alocado. Pero todo tiene sentido, se ve genial y resulta interesante”.
4 No tengas miedo de experimentar
“Lo atrevido es algo de lo que no rehúyo”.


Con su sensibilidad camaleónica, no sorprende que no tenga miedo de experimentar cuando se trata de vestimentas. En una ocasión, contó a The Hollywood Reporter que “ama el lado artístico de la moda” y, claramente, la considera una forma de expresión creativa. La experimentación es clave para ello: a lo largo de los años, ha incorporado guantes sin dedos en la alfombra roja, se ha puesto diseños completamente transparentes o de espalda descubierta y ha llevado una buena dosis de plumas. Su gusto por lo wow también se refleja en los diseñadores con los que elige trabajar, especialmente Balenciaga, que suele ser siempre arriesgado.
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5 No sientas que tienes que seguir las tendencias
“No me gusta cambiar según sople el viento; prefiero mantenerme fiel a mí misma”.


Aunque experimentar es una cosa, ella también sigue la filosofía de que, una vez que encuentras algo que te gusta, no hay nada de malo en mantenerlo. De hecho, no es especialmente fan de las tendencias. En una entrevista con Jennifer Aniston para BAZAAR, en 2011, explicó: “No tengo idea de qué está de moda; simplemente sé qué me gusta llevar. No creo en eso de que algo esté in y luego deje de estarlo. Ya sabes, esas listas… Probablemente eso tenga que ver con la manera en que vivo mi vida. No me gusta cambiar según sople el viento; prefiero mantenerme fiel a mí misma”. (I)
Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR UK.