La sexta edición de Quito Fashion Night hizo de La Circasiana Palace un escenario de moda e identidad del país. Bajo el concepto “La ciudad que viste su historia", el evento reunió a diseñadores, artistas y representantes de la industria creativa para disfrutar de una noche de pasarela, música y cultura.
La velada comenzó con un ambiente que evocó las tradiciones ecuatorianas. Los invitados fueron recibidos con ponche y espumilla, mientras un dúo interpretaba pasillos en el centro del evento. Luego de un breve silencio, la atmósfera cambió por completo cuando una potente base de música electrónica dio paso al inicio del desfile y a las primeras colecciones de la noche.
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Una de las primeras en desfilar fue Blesk, con una propuesta de inspiración urbana donde el denim fue el gran protagonista. La firma presentó faldas, pantalones y vestidos enriquecidos con texturas, flecos y acabados desgastados. Una colección de estética contemporánea en la que sobresalieron los tonos oscuros y las siluetas estructuradas.
El turno de Michael Landívar llevó la pasarela hacia un universo más conectado con las raíces ecuatorianas. La música de influencia folclórica acompañó una colección que inició con un atuendo de inspiración andina, elaborado con lana de borrego. Luego evolucionó a tejidos artesanales y siluetas amplias que construyeron una propuesta de elementos ancestrales con un toque de diseño actual.
Por su parte, la colección de Lía Zurita transformó el ambiente con un cambio musical hacia un elegante vals. Su propuesta apostó por una estética romántica, con vestidos de tul de gran volumen, transparencias y telas ligeras como seda y chifón. Los tonos turquesa, blanco y dorado dominaron la pasarela.
Edmundo López centró su desfile en el calzado. El diseñador presentó una serie de zapatos y botines de espíritu lúdico, caracterizados por una amplia variedad de colores y cordones en diferentes tonalidades. Los diseños, de inspiración teatral, aportaron un momento fresco y divertido dentro de la programación.
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La noche concluyó con la propuesta de Lía Padilla, quien presentó siete conceptos diferentes. La diseñadora mostró prendas que alternaron vestidos de caída fluida, siluetas voluminosas, detalles drapeados y acabados brillantes, además de looks en tonos rosados, negros y metálicos. Para cerrar, presentó su propuesta con el rostro de Dolores Cacuango dentro de un billete.
Con esta sexta edición, los organizadores dan la bienvenida a una nueva etapa con la proyección de futuras ediciones en Guayaquil y Cuenca. (I)