Uno de los mejores aspectos de la belleza es lo expresiva que puede ser. Durante mucho tiempo, los maquilladores y estilistas han utilizado el rostro, la piel y el cabello como lienzos, pero los manicuristas hacen lo mismo con nuestras manos. Desde las uñas acrílicas extralargas y llamativas de Cynthia Erivo, que ya se han convertido en su sello personal, —su nail artist habitual incluye a la británica Shea Osei—; y las surrealistas obras maestras de Marc Jacobs, creadas junto a la manicurista estadounidense Yulenny Garcia; hasta los diseños minimalistas y tridimensionales de Betina Goldstein. Queda claro que, con un poco de imaginación, estas pequeñas placas de queratina ofrecen infinitas posibilidades para la creatividad y la autoexpresión.
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Aquí entra en escena la tendencia de la manicura watercolour, también conocida como “manicura Monet”. Es una forma sencilla de experimentar con colores y patrones difuminados, al mismo tiempo que despierta conversaciones y permite explorar tu lado más artístico.
“Este año ha estado completamente definido por la textura. Hemos visto un enorme auge de los acabados dimensionales, desde los geles magnéticos con efecto aterciopelado y las capas de chrome, hasta las jelly nails translúcidas con apariencia de vidrio”, explica Daisy Kalnina, fundadora de The Gel Bottle. “El nail art inspirado en acuarelas es una evolución de ese movimiento. En lugar de un único acabado táctil o de líneas geométricas hiperestructuradas, este arte combina todos esos elementos de profundidad y translucidez en algo más orgánico".
"Mezcla la cualidad transparente y modulable de las jelly nails con capas de enfoque suave que reflejan la luz, creando una sensación de movimiento fluido en las uñas”.
Según Kalnina, la mayoría de los profesionales de la manicura utilizan “blooming gels” especializados para crear este efecto, ya que pueden “manipularse de distintas maneras para permitir que el pigmento se disperse sobre la superficie de la uña”. Como alternativa, también puedes diluir un esmalte tradicional que no sea de gel con una base transparente o un top coat para conseguir un acabado translúcido.
“Apégate a colores que estén próximos entre sí en el círculo cromático, utiliza siempre una base neutra o blanco lechoso para mantener los tonos vibrantes y recuerda que menos es más”, explica Kalnina a BAZAAR UK. “Para conseguir el efecto de acuarela, lo ideal es elegir tonos pastel más suaves y nebulosos. Piensa en azul aciano, lavanda, albaricoque cálido o rosas florales fríos”. Entre sus favoritos están Discreet, de The Gel Bottle, y Apricot, de Peacci.
A continuación, las ideas de manicura watercolour más bonitas para probar ahora
Toque sutil
En lugar de aplicar el efecto acuarela sobre toda la uña, incorpora la tendencia de manera delicada con pequeños patrones en tonos monocromáticos.
Suave y fresca
Los tonos lechosos y cremosos, inspirados en los helados, transmiten una sensación de calma instantánea para el verano.
Corta y dulce
Aplicar un solo tono con un efecto difuminado en cada uña, como demuestra Mateja Novakovic, mantiene este look sofisticado y discreto.
Tie-dye
Para una interpretación más minimalista, apuesta por dos tonos que combinen entre sí.
Brilla
Un acabado metálico que capta la luz y un diseño elaborado prometen convertir tus uñas en el centro de todas las miradas.
Azules intensos
Canaliza a tu Cezanne interior (famoso pintor francés del posimpresionismo) con esta fascinante manicura.
Nenúfares
Aunque esta es, sin duda, una interpretación más maximalista, esta manicura inspirada en Monet es espectacularmente detallada y digna de estar en el Louvre.
Nota originalmente publicada en Harper's BAZAAR UK. (I)