Mientras más nos adentramos en el mundo del skincare, más aprendemos sobre los agentes agresores que afectan nuestra piel en la vida diaria. En un periodo relativamente corto nos hemos visto inundadas de información sobre el daño que los rayos UV, el cigarrillo y otros radicales libres pueden causar en la piel. Hoy más que nunca, resulta evidente que no solo la contaminación exterior, sino también la interior, puede tener un efecto perjudicial
Desde 2020, la mayoría de nosotros pasa más tiempo en espacios interiores debido a los esquemas flexibles de teletrabajo. Aunque esto puede ser beneficioso para nuestra vida personal, también plantea más desafíos para la salud de la piel. Si bien algunas personas pueden pensar que los contaminantes son únicamente factores ambientales externos, como los gases de los carros, la doctora Emma Craythorne explica que “hay tantos dentro de casa como fuera de ella”.
Todo, desde cocinar hasta las velas y los productos de limpieza, puede emitir contaminantes que quedan atrapados dentro de la casa. Y al pasar más tiempo en interiores aumenta la exposición a estos agentes. “Los contaminantes provocan alteraciones dentro de las células de la piel, lo que incrementa la aparición de arrugas, pigmentación y manchas marrones”, comenta Craythorne.
Lee más: Las 24 piezas imprescindibles para un armario cápsula este verano
Un estudio de 2025 realizó una revisión sistemática y un metaanálisis sobre los efectos de la exposición a partículas finas (conocidas como PM2.5) en la piel. Los resultados encontraron que la exposición prolongada sí estaba asociada con un mayor envejecimiento pigmentario. Asimismo, señalaron que la contaminación por partículas activa procesos oxidativos e inflamatorios que, a su vez, debilitan la barrera cutánea. Cuando esto pasa, se abre la posibilidad de que aparezca piel inflamada, seca y con tendencia al acné.
Aunque esta enfermedad se debe en gran parte a factores hormonales y a la producción de sebo, Craythorne señala cómo la contaminación también puede agravar el problema: “hace que el sebo se oxide y, por lo tanto, se vuelva más pegajoso”. Esto, sumado a la irritación causada por las partículas finas, puede en algunos casos provocar brotes de acné más intensos.
¿Qué hacer?
Es casi imposible evitar que los contaminantes interiores y exteriores entren o se generen dentro del hogar. Ahí es donde un purificador de aire puede convertirse en tu próxima inversión inesperada, pero inteligente, para la salud de tu piel.
Un purificador de aire, como su nombre lo indica, funciona filtrando el aire de tu hogar para capturar partículas diminutas, desde polvo hasta alérgenos y otros contaminantes interiores. Su beneficio es doble: no solo ayudan a quienes tienen alergias, sino que también pueden capturar las partículas finas que irritan la piel.
Actualmente, Dyson ofrece una de las gamas más completas de purificadores de aire y se ha convertido en una de las opciones más populares por una buena razón. Sus diseños cuentan con sensores integrados que monitorean la calidad del aire en tiempo real, permiten controlar fácilmente los niveles de contaminación y hacen que el purificador capture automáticamente contaminantes como las partículas PM2.5 a medida que aparecen.
Para quienes prefieren una máquina multifunción, el Purifier Hot + Cool HP1 limpia y además ofrece opciones para calentar o enfriar el ambiente. Si quieres priorizar el espacio, su nuevo HushJet Purifier Compact mide menos de 500 mm de alto y puede eliminar el 99,97 % de partículas tan pequeñas como 0,3 micrómetros. También existen opciones más accesibles, como Bosch y Shark, que ofrecen artículos compactos ideales para colocar sobre mesones de cocina y mesas auxiliares, con el beneficio adicional de tener un diseño estéticamente elegante.
Cuando pobre este ejemplar en mi hogar noté varios beneficios sorprendentes después de las primeras semanas de uso. Primero, mi alergia estacional, cuando estaba en interiores, fue comparativamente menos intensa que antes. La diferencia era especialmente evidente frente a mis días en la oficina, donde lamentablemente no hay ningún tipo de tecnología de purificación de aire. También dormía mejor. Ya no me despertaba en medio de la noche sintiéndome congestionada, lo que hacía que mi piel se viera mejor gracias a un buen descanso.
Quizá lo más sorprendente fue que por las mañanas mi eczema, que se había extendido por mis brazos y cuello, se veía visiblemente menos inflamado que antes. Aunque tendré que esperar un poco más para ver los beneficios en mi cutis en general, el cambio en mi piel seca significa que no puedo imaginar volver a mi vida BAP: before air purifier (antes del purificador de aire). (I)
Esta nota se publicó originalmente en Harper's BAZAAR UK